Básicamente,  una dieta cetogénica, o alta en grasas saludables y proteínas, es una revolución desde el punto de vista de la prevención y cura de muchas patologías. Vale la pena tenerla en cuenta.

Pocos se libran de hacer dieta en algún momento de sus vidas. La dieta cetogénica ocupa un lugar de honor debido a su eficacia comprobada. Analizamos esta forma de comer, sus beneficios e inconvenientes.

¿Qué es la Dieta Cetogénica?

 

La dieta cetogénica, es una dieta alta en grasas y proteínas y baja en carbohidratos.

El cuerpo humano saca más energía del consumo de grasas que de los carbohidratos o azúcares. La idea de la dieta cetogénica es reeducar al metabolismo para que utilice la grasa como  fuente de vida.

Los carbohidratos están muy presentes en nuestros platos; los granos, frutas, pasta, bollería, componen un alto porcentaje de nuestra alimentación. El resultado es una creciente obesidad, y enfermedades metabólicas como la diabetes.

Las grasas cogieron fama de engordar, y por eso  en muchos casos las personas las evitan, pero hoy sabemos que no sólo no te hacen aumentar peso sino que te ayudan a perderlo.

Por supuesto no hablamos de las grasas malas, como la que contienen la bollería industrial, las margarinas o las sodas. Estas sabemos que hay que eliminarlas de nuestra alimentación.

 

La dieta cetogénica, es natural.

 

  • Nuestros ancestros, por su forma de vida, llevaban una dieta cetogénica. Eran cazadores-recolectores, por lo que los granos y las frutas las consumían solo cuando la naturaleza se las proveía, durante el verano.

 

  • Nuestro metabolismo no es ajeno a ésta forma de alimentarse.

 

Flexibilidad metabólica

El cuerpo debe ser capaz de extraer la energía de cualquier fuente que tenga. No debe ser inflexible. No se debe funcionar solo con las reservas de glucógeno, que en realidad son reservas de emergencia para ayudarnos a salir de situaciones de  extrema gravedad o urgencia.

Además, al consumir tanto carbohidrato, y no ser utilizado, se almacena como grasa en el cuerpo.

Si basamos nuestra alimentación en carbohidratos, tenemos que estar comiendo a menudo, por  lo menos 5 veces al día. Al aumentar la ingesta de grasas y proteínas, esto no se produce.

 

Que ocurre cuando cambiamos nuestro metabolismo con la dieta cetogénica

  • Ante todo hay que cambiar lentamente, dejando un tiempo de adaptación que puede oscilar entre las 2 a 4 semanas. No son aconsejables los cambios bruscos, que nos pueden provocar síntomas desagradables.
  • Al principio, perderemos peso, pero sobre todo por la pérdida de agua, ya que la molécula de glucosa tiene una gran cantidad en su composición, por lo que si perdemos 300 gr de glucógeno, perderemos 1,200 kg de peso que es en su mayor parte agua.

 

  • Cuando los depósitos de glucógeno desaparecen y conducimos al metabolismo a sacar la energía de la grasa, empezamos a sentir:
  1. Una mayor energía
  2. Una pérdida de peso
  3. Menos hambre

También inconvenientes:

  1. Dolor de cabeza
  2. Mal aliento
  3. Otros síntomas

 

A quién beneficia la dieta cetogénica

  • A los que tienen enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer, demencia senil, pérdida de memoria; se ha comprobado que la dieta rica en grasa mejora la beta amilasa, incrementa el riego del cerebro, mejora el pronóstico de las enfermedades neuronales. También se recomienda en caso de epilepsia.
  • A los que sufren enfermedades metabólicas, diabetes; se consigue una mejor gestión de la insulina, bajan los picos de glucemia.

 

  • Obesidad, se consigue bajar peso, sin perder masa muscular, solo grasa abdominal. Por lo que también se reducen los riesgos de padecer problemas cardiovasculares.

 

 

  • Es una dieta recomendable para los enfermos de cáncer; los tumores se alimentan de glucosa, por lo que se consigue “matar de hambre” a la enfermedad.

Que alimentos elegimos en la dieta cetogénica

Alimentos prohibidos: fruta, granos: trigo, espelta, kamut, maíz, arroz, legumbres, patatas, batatas, aceites vegetales. Galletas, pasteles, helados, azúcar.

Alimentos permitidos: frambuesas, fresas y arándanos, aceite de coco y oliva, carne de origen orgánico, pollo, pescado, lácteos ricos en grasa como el yogur griego, frutos secos, aguacates, semillas, frutos secos.

 

Si decidimos empezar esta dieta, es importante no incumplir las normas porque no conseguiríamos entrar en el metabolismo de las grasas.

No pasas hambre, el consumo de grasas y proteínas te da saciedad.

Es importante que la alimentación sea de calidad, para obtener los nutrientes necesarios de vitaminas y minerales.

Es conveniente realizar esta dieta durante los meses de invierno y fuera de las fiestas, para evitar días festivos donde nos lo vamos a saltar.

Se puede combinar con ayunos intermitentes, (como la de 16 horas de ayuno con 8 de comer) ya que al tener el problema de la ansiedad por la comida más controlada, es más fácil hacerla.

No empieces ningún tipo de dieta sin estar aconsejado y dirigido por un especialista.

Las embarazadas deben abstenerse, así como las lactantes, siempre hay que dejarse asesorar por un médico competente.

En Healthing, centro de salud situado en Madrid, calle Serrano 61 (edificio ABC) tenemos los profesionales que te ayudarán a elegir la mejor dieta para ti.