La jornada laboral tiende a ser cada vez más larga. Va directamente en perjuicio de la salud del trabajador, y por lo tanto, de la sociedad.
La vida es equilibrio. Y la sociedad no lo es. Esto es clave para aspirar a vivir más y mejor.
Trabajar 50 horas semanales o más es nocivo para la salud. Los investigadores de la Universidad Australiana han visto que 39 horas de jornada laboral es lo ideal para mantener un equilibrio sano.
Demasiadas horas de jornada laboral pasan factura.
Una jornada de trabajo excesiva erosiona la salud mental y física, porque resta tiempo para otras actividades importantes para la persona.
Las horas dedicadas al trabajo doméstico deben ser idealmente compartidas por igual entre hombres y mujeres.
Más de 11 horas de jornada laboral perjudican al corazón
Las personas que dedican más de 55 horas semanales al trabajo, tienen un 40 % más de probabilidad de tener problemas cardiacos que aquellos que dedican entre 35 a 40 horas. Esta correlación se mantiene incluso después de que los científicos ajustaron los factores de riesgo tales como la edad, consumo de alcohol, sexo, obesidad, y consumo de tabaco.
Un factor importante a tener en cuenta es la exposición a radiaciones de los teléfonos móviles, o wi-fi. El corazón es muy sensible a las radiaciones electromagnéticas.
“Tan divinamente está organizado nuestro mundo, que cada uno de nosotros, en nuestro lugar y tiempo, estamos en equilibrio con todo lo demás” Goethe.

Más razones para reducir tu jornada laboral
Abusar de las horas de trabajo puede llevarte a:
- Mayor consumo de alcohol.
- Más incidencia de enfermedades, lesiones y muerte.
- Fumar
- Ganar peso.
Para mantener el equilibrio
Si el trabajo está alterando tu calidad de vida, a lo mejor es una buena idea realizar un cambio. Habla con tu jefe sobre cómo reducir el estrés, ser más productivo y estar satisfecho. Más horas no se relaciona con mayor efectividad.
Si no estás bien en el trabajo, serás menos eficaz, y se verá reflejado en la actividad que realices. Todo el mundo saldrá beneficiado si estas a gusto, si consigues equilibrar el horario y reduces estrés.
Mira las siguientes áreas de actuación para ir incluyendo cambios en ellas a medida que sea posible. Al principio puede que puedas introducir solo una, pero con el tiempo, serán más.
- Establece relaciones con las personas que te rodean. Estar aislado produce estrés. Especialmente si en el trabajo hay gente con la que te cuesta relacionarte, busca tener una relación fuera del trabajo que ayude.
- Hasta una conversación en la cola del pan puede ser bien recibida. Considera ir a eventos de la comunidad, tomar café con amigos, o hacer voluntariado.
- Las conexiones a través del teléfono, o redes sociales no son tan buenas. Abandona ésta vía y potencia los encuentros personales con amigos.
- Aprende a decir “no”. El estrés viene a veces dado por la incapacidad de ponernos límites. Nos sentimos culpables si decimos que no. A veces, también aceptas todo lo que te cae por ser más querido o aceptado por la gente que te rodea, pero hay que reflexionar sobre la posibilidad de decir que NO.
- Mira hacia dentro, ya que no se puede separar emoción de bienestar. Lo que sientes se refleja en tu cuerpo. Por lo que toma buena nota. Y que no llegue a afectarte a la salud. El ejercicio, el sueño reparador, y también tus hobbies son importantes, no aleatorios.
- Saca tiempo para hacer lo que te guste, come sano, un masaje, un paseo en bici, escuchar música, estar con amigos, leer un libro, pasear por la playa…
- Cuidado no vayas a caer en la trampa de beber demasiado alcohol con los amigos, comer mal, pasarte horas en la tele, porque estas actividades no van a mejorar ni la salud ni tu nivel de estrés.
- No llegues tarde, ni estés siempre corriendo. Prioriza tus actividades. Aprende a delegar. Haz listas de lo que te importa más, para que tu día sea más eficaz.
REFLEXIONES FINALES
El tiempo vuela. Poca gente al retirarse de la vida laboral, lamenta no haber trabajado más horas. Normalmente, lo que más importa son las relaciones sociales. Tener esto en cuenta puede evitar futuras lamentaciones.
Toma las medidas que necesites. Si trabajar 39 horas es impensable, cualquier reducción en tu jornada será para bien.
Con más de 50 horas es difícil de optimizar el equilibrio entre la salud y el trabajo. Encuentra la forma de darte un tiempo para ti. Empieza desde hoy mismo. No te arrepentirás.