La sauna es un gran aliado en la desintoxicación. La dieta, ejercicio, suplementos, y sesiones de sudar, rejuvenecen, hidratan, y previenen enfermedades.
Es frecuente tener en el gimnasio, o en centros para la belleza, una sauna. Es un lujo que debemos ofrecernos para mejorar muchos aspectos de la salud, tanto físicos como psicológicos.
¿Para qué sirve la Sauna?
La sauna eleva la temperatura del cuerpo.
La temperatura nos ayuda a sudar. Es un proceso natural que el cuerpo realiza para eliminar toxinas.
La piel es el órgano mayor del cuerpo, que realiza dos funciones primordiales, proteger al organismo de las agresiones externas, y eliminar, mediante su porosidad, elementos perjudiciales para el cuerpo.
No todos hacemos ejercicio que nos lleve a elevar la temperatura corporal hasta ese punto.
En la sauna encontramos un aliado perfecto que nos proporciona sin esfuerzo ese proceso tan saludable.

- Enfermedades autoinmunes, problemas digestivos, cerebrales, y hormonales, todas tienen una base común de inflamación del cuerpo. La sauna reduce esta condición.
- En la fatiga crónica, los síntomas mejoran.
El aumento vertiginoso de enfermedades autoinmunes es debido a las toxinas que no eliminamos. Sudar es de gran ayuda para la desintoxicación.
- La sauna incrementa el factor neurotrópico cerebral, lo que mejora la neurogénesis, crecimiento de nuevas células cerebrales que ayudan a mejorar la función cerebral y la memoria.
- Aumentar la temperatura del cuerpo ayuda a eliminar las bacterias, hongos, parásitos, virus.
Reduce el dolor crónico producido por dolor de cabeza, y fibromialgia. La sauna produce endorfinas, que son sustancias naturales que alivian el dolor.
- Mejora la hidratación, es beneficiosa para la piel. En especial, aconsejable para pieles con problemas de acné.
- Reduce el estrés y la ansiedad. Unos minutos de relajación en la sauna produce descanso, lo que se traduce en ayuda a la ansiedad, depresión y estado anímico general.
- Es primera recomendación para el insomnio. Incrementa la producción de melatonina.
- Alarga la esperanza de vida. La sauna disminuye el riesgo cardiaco. Entre 3 y 5 veces por semana, se ha comprobado reduce el peligro de morir por fallo cardíaco en un 48%.
- Previene el cáncer. La subida de temperatura en el cuerpo ayuda al sistema inmune a terminar con células cancerosas.
En un programa de desintoxicación, es recomendable incluir, aparte de dieta, suplementación específica, y descanso, unas sesiones, entre 3 y 5 veces de sauna a la semana.
Mejora la circulación, el corazón se acelera en un intento de enfriar el cuerpo, llevando de esta manera más oxigenación a las células.
Los deportistas se meten en la sauna con el objetivo de calentar los músculos para prepararnos para un ejercicio de intensidad, por ejemplo antes de una competición o de un entrenamiento.
¿Sauna o baño turco?
Son básicamente similares en su concepto.
La sauna trabaja con temperatura más elevada, de entre 80 a 100 grados centígrados, y sequedad en el ambiente, de alrededor de 45% de humedad ambiental.
El baño turco, la temperatura es notablemente más baja, pero la humedad es del 100%.
Los dos tienen parecidas indicaciones terapéuticas, el baño turco es más aconsejable en lo que respecta a la apertura de vías respiratorias, para asma, resfriados, problemas de respiración.
Ciertas precauciones
Solo hay que tener en cuenta que la subida de temperatura y el sudor que provoca, puede producir mareo. Antes de meterte en la sauna, consulta con un especialista que te asesore sobre tiempos recomendados y frecuencia de uso.
Las sesiones no deben superar los 20 minutos.
La hidratación es fundamental. La pérdida de agua es importante. Tomar un vaso de agua antes de meterte en la sauna, y otros dos al salir es conveniente.
Para estar seguros de no haber perdido electrolitos, puedes tomar agua de coco.
Una ducha refrescante, al final de la sesión es interesante para cerrar los poros y conseguir tonificar y sentir la suavidad en la piel que la sauna proporciona, y el beneficio a nivel circulatorio.
Embarazadas y niños, especial precaución. Consulte a su médico.