Viajar en avión forma parte de la rutina habitual de muchas personas, tengamos en cuenta los perjuicios que puede tener para la salud e intentemos minimizarlos.

 

Viajar en avión, algo de historia

Nuestros antepasados viajaban en avión, pero de otra manera. Lo que procuraban las líneas aéreas en los años 50 era la mayor comodidad posible para el pasajero. El espacio, las comidas, el servicio a bordo, todo iba dirigido a que el cliente estuviera bien atendido.

Las azafatas iban con tacón de aguja, y sólo aceptaban para este puesto mujeres con un peso y talla adecuada, los menús eran cuidadosamente seleccionados, la elegancia era primordial en las primeras décadas de la historia de la aviación comercial.

Poco a poco fue cambiando, los asientos se han ido multiplicando, de 24 pasajeros por vuelo se ha pasado a más de 500 (hay un Airbus cuya capacidad va a llegar a 618 pasajeros), los precios se han vuelto asequibles, y todos tienen acceso en mayor o menor medida a volar.

Hemos cambiado lujo por pragmatismo, muchos se suben al avión con  frecuencia. Pues hay que tener en cuenta varios factores.viajar en avión

 

Abróchense los cinturones, entrando en pista para el despegue

Coger un avión es para muchos una rutina semanal que está ligada a trastornos, que repercuten directamente en la salud.

Para que la experiencia sea buena, tenemos que tener en cuenta diversos factores.

Para prevenir cualquier disgusto, sepamos y tomemos medidas para minimizar los riesgos a bordo:

  • La falta de movilidad durante el vuelo puede ocasionar problemas vasculares, que pueden llegar a ser de gravedad. Especialmente durante vuelos de larga duración.
  • La presión de los aviones afecta directamente a las personas que puedan estar con problemas de alergia, resfriados, problemas de oídos, dolores de cabeza.
  • Las personas con problemas pulmonares deben tomar precauciones.
  • El oxígeno reducido en el vuelo puede afectar a personas con anemia.
  • La presión puede afectar negativamente a personas con problemas oculares, o que hayan estado sometidos a operaciones de retina.
  • Si te han operado recientemente, es obligado consultar al médico antes de embarcar.
  • Las embarazadas no deben coger aviones a partir de su último mes de embarazo, ya que puede afectar a su estado.
  • Los bebés de menos de una semana no deben coger aviones.
  • Las personas que padezcan alguna afección contagiosa deben abstenerse de viajar en avión.
  • Si se tiene problemas de pánico o fobia al avión, debe pedir ayuda a un terapeuta.

Durante el vuelo

Las líneas aéreas están tomando conciencia de estos factores, y buscando medidas para cuidar de nuevo a los pasajeros y que la experiencia de volar sea satisfactoria. Una compañía ha ideado un programa para hacer yoga durante el vuelo, con movimientos que se pueden realizar desde el asiento.

Han realizado un vídeo con  ejercicios  a hacer  durante  el tiempo de vuelo, incluso sugieren como cuidarnos  después del vuelo no solo en ejercicios físicos, sino en alimentación y relajación.

Todos los ejercicios están diseñados para ser realizados sentados en su sitio. Están ideados para contrarrestar los efectos perjudiciales para la salud de estar sentados mucho tiempo, y encaminados a mejorar la circulación, mejorar la movilidad articular, y relajarnos para disfrutar  del viaje.

Normalmente los lujos en los vuelos van dirigidos a las primeras clases, pero alguna compañía está haciendo especial hincapié en que los pasajeros de turista los disfruten también, haciéndose eco de la filosofía de que el bienestar tiene que ser para todos.

Los viajeros con problemas de ansiedad mejorarán con una meditación guiada para relajarse.

El director de Cathay Pacific, Simon Cuthbert, nos dice “Todos sabemos que estar sentados mucho tiempo es incómodo. Necesitamos movernos, y hacer que la sangre fluya durante el vuelo. El yoga nos va a ayudar a conseguirlo. Hay ciertos ejercicios que se pueden realizar fácilmente desde nuestro asiento de turista, y recomendamos otros para hacer en el destino”

Tengamos en cuenta ciertas recomendaciones básicas:

  • Llevar ropa cómoda durante el viaje, que no nos comprima para que la circulación sanguínea no sufra.
  • No beber alcohol, ya que empeora los síntomas de volar.
  • Hidratarse, ya que los vuelos tienden a deshidratarnos.
  • Llevar una máscara para los ojos ayuda a dormir, al igual que las almohadas de viaje.

Aterrizando

  • Para controlar la presión ayuda bostezar o comer chicle.
  • Si sufrimos de ansiedad, hacer ejercicios de respiración.
  • Siempre intentar mantener una postura adecuada para la espalda.

Y al llegar a nuestro punto de destino, seguir con los ejercicios recomendados, intentar recuperar el ciclo circadiano (del sueño) y alimentarse saludablemente.