Las castañas son fruto de temporada. En las calles, empezamos a ver puestos de Castañas asadas, deleitándonos con ese olor característico.

La imagen del castañero vendiendo las castañas asadas al calor de un horno, echando humo y emanando un olor entre dulce y amaderado, es signo de otoño avanzado, de principios del frio, de que la navidad no está ya lejos, de que se ha dejado atrás el verano.

Las Castañas, fruto del Castaño

Hay varias especies de Castaño, pero no debemos confundirnos con la castaña pilonga, fruto del Castaño de Indias, que no es comestible, incluso es tóxica, aunque su apariencia sea similar.

El Castaño es un árbol que prolifera en el noroeste de la península, en Extremadura y en Andalucía, aunque es en Galicia donde encontramos mayor abundancia.

Magosto o Halloween

El Magosto es una celebración de origen celta, en la que había una reunión en torno a una gran hoguera, y se comía un menú a base de castañas.  Se conmemora entre el 1 y el 11 de noviembre en Galicia, Castilla y León, y otras zonas donde la castaña es una tradición.

Los jóvenes se iban por el bosque recogiendo castañas, y después visitaban las casas pidiendo su “chiquitía”, que son dulces y frutos, que luego comían alrededor de la hoguera.

Es una festividad muy similar al “truco o trato” de la fiesta de Halloween.

Composición de la Castaña

Está más cerca en su composición a un cereal  que a un fruto seco. Es muy rica en almidón, poseen un índice glucémico bajo.

Es apto para celíacos, no contiene gluten.

Es adecuado para deportistas, niños, para todos los que necesiten energía sostenida en el tiempo.

También, es rica en fibra, contiene inulina, por lo que se puede incluir en dietas para el control de peso. Además, son muy saciantes, por lo que consumidas entre horas, alivian la sensación de hambre.

Es un buen probiótico.

Contiene arginina, tiene esto un efecto a favor de la mayor eficiencia de la insulina, por lo que los diabéticos tienen que tenerlo en cuenta.

Mejora la circulación sanguínea.

  • Antioxidante

Contiene abundante vitamina C, aunque ésta vitamina es muy sensible al calor, por lo que al cocinarla, se puede perder hasta un 40%.

También encontramos vitaminas A y E.  Recordamos que éstas son beneficiosas para la salud de la piel, la vista, el cabello.

En cuanto a minerales, tienen importante carga de manganeso, potasio y cobre. Actúan como cofactores en procesos de desintoxicación.

Digestión de la Castaña

Los taninos les confieren una característica que es la dificultad en digerirlas. Cuanto más verdes o frescas, más complicado resulta su digestión.

Por ello, es mejor dejarlas unos días en reposo. El almidón se transformará en azucares de más fácil asimilación.

Se aconseja no beber mucha  agua después de comer castañas para facilitar su digestión.

Su cocinado también ayuda. Cocerlas en agua, u hornearlas  son buenas opciones, sin embargo, lo que debemos tener en cuenta es que siempre debemos respetar una buena masticación.

La boca, con la saliva y los dientes, facilita la labor del aparato digestivo, y las Castañas se fragmentan, se mezclan con las enzimas de la boca, se trituran adecuadamente y se facilita su digestión posterior.

Otro truco consiste en cocerlas con semillas de hinojo, anís, cúrcuma o jengibre.

La Castaña en la mesa

Hace tiempo se consideraba un recurso en la dieta de la gente con pocos medios.

Hoy, se incorpora en las recetas más sofisticadas, y el precio del fruto aumenta por haber más demanda que oferta.

Se hacen purés que acompañan a las aves, al cerdo, se utiliza para hacer rellenos en los platos navideños, y se realizan postres y dulces exquisitos como el marron glacé.

Al comprar castañas, debemos fijarnos en que su piel sea lisa tersa y sin manchas.

Guardarlas sin plásticos, en un lugar seco y bien ventilado.

Asar las Castañas

Para hacerlo de forma correcta hay que practicar un corte convexo en la fruta, y se introducen a 180 grados en el horno entre 20 o 40 minutos dependiendo del tamaño que tengan.

Si se dejan en remojo se acelera el proceso. En agua o con algún caldo, incluso podemos añadir sal, o miel. También casa bien con licores.

Como en crudo son difíciles de pelar, se pueden escaldar durante unos dos o tres minutos, y la cáscara saldrá con facilidad.