El hígado graso es una patología que puede ser controlada, o corregida, con mejoras en la alimentación y hábitos de vida.

El hígado es un órgano grande y poderoso, además de incansable trabajador;  tiene siempre la agenda llena, y no sabe decir “no”.

Unas altas tasas de colesterol, la obesidad, mala gestión de las grasas, puede ser la causa del hígado graso, vamos a ver cómo intentar solucionarlo con alimentación y buenos hábitos de vida.

Hígado graso

Una afección frecuente.

  • Causado por el alcohol, lo mejor que se puede hacer es dejar de beber porque si no acaba la enfermedad derivando en una cirrosis hepática, diagnostico preocupante.
  • Pero el hígado graso no alcohólico, puede estar originado por otras razones, como unos hábitos de vida erróneos, que podemos corregir.

En cuanto a nutrición, os recomendamos incorporar a vuestra dieta alimentos con propiedades que ayudan a una mejor digestión y por lo tanto, función hepática.

Hemos seleccionado diez:

  1. Semillas de Chía; los mayas y aztecas lo consumían, una cucharada de semillas aportan calcio, fibra y grasas saludables, lo que contribuye al buen funcionamiento del movimiento sanguíneo,  y limpieza hepática.
  2. El ajo y la cebolla, que contienen azufre, oligoelemento que contribuye a la eliminación de metales pesados, que desgraciadamente consumimos a través de pescados contaminados o alimentos procesados. Podemos añadir a la cebolleta, puerro, y chalota.
  3. Los aceites vegetales de buena calidad, contribuyen también a la salud hepática, favorecen la correcta circulación y por tanto, a que no se acumulen tóxicos en el hígado.
  4. El brócoli, la coliflor, col blanca y rizada, son también fuentes de azufre, que con sus componentes amargos, favorecen la función del hígado.
  5. La cúrcuma, porque una de sus cualidades es la de proteger contra la inflamación. Un hígado inflamado es el preludio para sufrir patología.
  6. El té verde, limpia el exceso de grasa, además tiene propiedades antioxidantes que protegen las células contra la degeneración.
  7. Los aguacates, porque aportan grasas saludables, eliminan el colesterol “malo”, y contribuyen a la desinflamación. Esta fruta es beneficiosa para las personas con hígado graso.
  8. Las nueces por su carga en proteína para elaborar células nuevas, además de ser fuente de grasa saludable.
  9. Almendras crudas, llenas de vitaminas, A, E, y magnesio, las podemos incorporar en la dieta de distintas maneras.
  10. El comino, especia que contribuye a la buena digestión y por lo tanto, absorción de vitaminas y minerales.

El ejercicio

Tiene que formar parte de tu vida, de la rutina semanal. Incluye el ejercicio al menos 3 veces por semana. Si no encuentras tiempo para acercarte al gimnasio, ponte las zapatillas y camina, elige las escaleras al ascensor, y aprovecha el fin de semana para salir al campo.

Ninguna dieta, por más estricta que sea, suple el ejercicio. Ten en cuenta que el sedentarismo es el mayor enemigo de la salud.

No hace falta batir ningún record, sencillamente un ejercicio moderado.

La hidratación

Beber agua ayuda a la limpieza del cuerpo. Un vaso de agua a temperatura ambiental, con unas gotas de limón es la mejor forma de levantarnos por la mañana. Elude las bajas temperaturas, ya que  sometes al organismo a realizar un esfuerzo extra para metabolizarla.

Recuerda que es mejor beber agua entre horas, y que no es aconsejable beber mucho con las comidas.

La pérdida de peso

La obesidad es una causa de hígado graso. Por lo tanto, calcula tu IMC, y en caso de que lo necesites, haz un plan de pérdida de peso.

La dieta no debe ser excesivamente restrictiva, sino adaptarse a nuestra capacidad y necesidades personales. En el Centro Médico Healthing te haremos un régimen personalizado, apoyándonos en nuestra nutricionista, Rocío del Sol, y demás profesionales, como entrenadores, psicólogos, para que el resultado del tratamiento sea eficaz.

No dejes pasar más tiempo

Toma las medidas necesarias cuanto antes. No es buena idea postergar las decisiones, y mucho menos cuando la salud está comprometida.

Suplementación

Para apoyar el proceso, te recomendamos durante al menos 21 días, un producto que se llama Depuratum, de Laboratorio 100% Natural. Elaborado a base de plantas que contribuyen al buen funcionamiento del hígado, tránsito intestinal, depuración de líquidos, es un apoyo interesante para obtener un impulso extra.

Lo puedes tomar durante unos días, o más tiempo, sin contraindicaciones.