El Allium Sativum es el nombre en latín de nuestro querido y cotidiano ajo. Protagonista indiscutible de la dieta mediterránea.

El Allium Sativum

Nuestro querido o detestado ajo, forma parte de la cocina y de la medicina más antigua, encontramos textos en los que se menciona su utilización desde el tercer milenio antes de Jesucristo.

Tiene tantos fans como detractores, y eso es debido a que tiene una gran fuerza y personalidad;  su uso a nivel culinario tiene un sabor muy característico y un olor difícil de olvidar.

Para muchos, el “curalotodo” para otros, no hay estudios suficientes para avalar esta afirmación.

El Allium Sativum tiene su origen en Asia, pero actualmente lo encontramos en cualquier mercado de cualquier país.

 Propiedades del Allium Sativum

Los ajos tienen en su composición un alto porcentaje de sustancias azufradas, como la alicina, la aliina, responsables de su gran fama en cuanto a su uso terapéutico.

También es rico en aminoácidos, vitaminas y minerales.

  • Efecto antioxidante

Los radicales libres son los causantes del envejecimiento celular, el estrés oxidativo acelera la destrucción de la célula, siendo ésta la causa de un proceso de degeneración en ocasiones, prematura.

Muchas enfermedades, Parkinson, problemas de senilidad, diabetes, hipertensión,… incluso arrugas y sequedad cutáneas, están causadas por los radicales libres.

Hay estudios con células amnióticas humanas, en las que se observa como el ajo disminuye la producción de radicales libres.

También, aumenta la producción del  glutation, y de otra sustancia endógena, el superóxido dismutasa, que son los más potentes antioxidantes del propio organismo.

La membrana celular, formada por una capa lipídica, también puede sufrir una oxidación que la debilita, el ajo tiene capacidad de protección contra ésta peroxidación tan nociva.

  • El ajo reduce los niveles de colesterol.

Y de triglicéridos. Tiene una acción hipotensora y anticoagulante, protege las paredes arteriales y por lo tanto, tiene un uso terapéutico en personas con riesgo cardiovascular.

Las personas medicadas con anticoagulantes deben tener precaución, y consultar a su médico si están pensando en suplementarse con ajo.

  • Efecto antimicrobiano.

La salud intestinal es fundamental cuando buscamos mejorar nuestro sistema inmunológico, y el ajo nos puede ayudar a eliminar bacterias nocivas del intestino.

Una flora bacteriana saludable mejora nuestra respuesta inflamatoria, y la absorción de nutrientes esenciales.

  • Propiedades anti- fúngicas.

Es un tratamiento eficaz contra hongos, como la Cándida, controlando su crecimiento patológico.

  • Contra el cáncer.

Sus propiedades antitumorales se observan en la protección de las células sanas, y la destrucción por inducir a la apoptosis o suicidio de las células tumorales, impidiendo su proliferación y metástasis.

¿Qué podemos hacer para neutralizar el olor?

Todo esto es muy bonito, pero no hay quien aguante el aliento de una persona que haya comido ajo, que a veces emana no solo a través de la boca, sino de los poros de la piel.

Hay algún truco que puede servirte para conservar no solo la salud, sino también tus amistades.

Masticar perejil puede ser una solución si queremos mejorar el aliento.

En cuanto a nivel piel, si comemos alimentos ricos en clorofila, va a mejorar el olor corporal.

Y, entre nosotros, si nuestro compañero consume ajo igual que nosotros, es más fácil que nos desensibilicemos del aroma…

De todos modos, no nos llevemos a engaño, los actos tienen consecuencias, a veces negativas, y ésta es la mala del consumo de ajo.

El ajo negro

Es un ajo fermentado, a una temperatura y condiciones controladas, que adquiere una textura y color característicos, y cuyo producto final multiplica los beneficios del ajo crudo.

Es mejor tolerado, pierde el sabor picante del ajo crudo, volviéndose más dulzón y fácil de digerir.

Su acción antioxidante se multiplica, así como sus demás propiedades terapéuticas.

Es, además, expectorante, (ayuda a los asmáticos) diurético, energizante, regula el azúcar en sangre, hipolipemiante, y antidepresivo.

Conclusiones

Incluir ajo en la dieta nos parece una gran idea, pero si lo que quieres es aumentar significativamente, en forma de suplementos, la ingesta de Allium Sativum, hazlo siempre bajo supervisión de un médico o nutricionista.

De ésta manera,  te sentirás seguro de lo que haces, ya que con la salud, no se juega.

Es una recomendación del Centro Médico Healthing.