El pie de atleta es una enfermedad que afecta especialmente a deportistas. Piscinas comunitarias y duchas comunes, son lugares de riesgo. ¿La conoces?

El pie de atleta es una enfermedad de los pies que recibe su nombre precisamente porque se da más frecuentemente en personas deportistas, aunque no es exclusivo de ellos. ¿Conoces qué es, piensas qué puedes padecerlo? Te contamos sus síntomas y tratamientos para ayudarte a reconocerlo, si bien, es fundamental que acudas a un médico para estar seguro y para seguir el procedimiento más adecuado para ti.

¿Qué es el pie de atleta?

Al hablar del pie de atleta hacemos referencia a una enfermedad causada por una infección del pie por hongos. Técnicamente es consecuencia de una infección micótica provocada por hongos dermatofitos. Se trata de una enfermedad contagiosa que por norma general afecta en mayor medida a los hombres que a las mujeres y con la que se debe tener especial cuidado por las posibilidades de recaer en los años venideros.

Causas del pie de atleta

Si crees que puedes padecer pie de atleta te vendrá bien saber cuáles son sus síntomas y cómo prolifera. El pie de atleta se manifiesta principalmente en los pies, concretamente entre los dedos y en la planta y habitualmente prolifera gracias a la humedad, los zapatos cerrados, el sudor, las piscinas o duchas comunes, etc. que son focos de riesgo.

Los principales síntomas de esta enfermedad son:

  1. Un olor característico, fuerte y desagradable
  2. El picor
  3. Descamación de la piel
  4. Aparición de zonas blanquecinas, grietas y fisuras
  5. La aparición de pequeñas ampollas que es aconsejable no estallar a no ser que se abran por si solas.

 

 

 

Tratamientos para el pie de atleta

El tratamiento para el pie de atleta se puede abordar a través de dos vertientes. Por un lado, el médico recomendará un tratamiento antifúngico que puede ser administrado por vía oral o bien por vía tópica, para erradicar la enfermedad y por otro lado una serie de cuidados paliativos que también pueden servir para prevenir posibles recaídas.

Cremas para el pie de atleta

En este sentido, no es aconsejable automedicarse por lo que lo más recomendable es ir a una consulta médica antes de recurrir a cualquier tratamiento farmacológico. Dentro de los fármacos más utilizados para tratar el pie de atleta nos encontramos con las pertenecientes a la familia del imidazol y a algunas otras como el ciclopirox, el tolnaftato o la terbinafina onaftifina.

Por el contrario, está contraindicado el uso de cremas con corticoides debido a que puede enmascarar los síntomas sin resolver el problema.

La posología habitualmente consiste en administrarse la crema un par de veces al día durante un período aproximado de cuatro semanas.

¿Cómo puedes evitar volver a tener pie de atleta?

Son varias las medidas que se pueden adoptar para evitar volver a tener pie de atleta, si bien lo cierto es que una vez contraída la enfermedad y en los dos años siguientes es común la reincidencia. De hecho, llega a alcanzar un porcentaje del 65 por ciento aproximadamente.

Entre los cuidados que puedes tomar para procurar evitarlo se encuentran:

  1. Lavar la zona de manera habitual con un jabón de glicerina o un jabón con una composición de sulfuro de selenio
  2. Mantener el pie seco y en un ambiente limpio
  3. No calzarse mientras el pie conserve algo de humedad
  4. Ducharte con chanclas en gimnasios, clubes o piscinas con duchas comunes
  5. Utilizar un desodorante para los pies que evite la sudoración
  6. Los tejidos y el calzado transpirable también pueden ser de gran ayuda.

Seguir todos estos tips te puede ayudar a minimizar al máximo los riesgos de contraer por primera vez o en sucesivas ocasiones el pie de atleta, pero como en todos los casos lo ideal sería que si practicas deporte lo hagas con programas personalizados que te ayuden a mejorar tu rendimiento y potencial y donde los especialistas puedan guiarte y asesorarte en caso de que surja cualquier problema.