El gluten es una proteína que en las personas con intolerancia o celiaquía produce una reacción alérgica más o menos severa. El microbioma juega un papel fundamental en ésa relación.

El gluten es una proteína, que encontramos en los cereales. Se compone de glutenina y gliadina, siendo ésta última la que causa estragos a los celiacos e intolerantes.

El sistema inmune entra en acción, dando lugar a los síntomas de la enfermedad, dolor abdominal, indigestión, estreñimiento, diarrea, problemas en la piel, etc. y producen  una inflamación crónica, que perjudica el correcto funcionamiento del intestino delgado.

Cada vez hay más casos de intolerancias a los alimentos, tanto al gluten como a otros, como los lácteos. ¿Qué lo causa?

El  problema podría ser  la mala calidad de éstos, o nuestro estilo de vida en el que el estrés, la falta de descanso, o  de tiempo para cuidar de nuestra alimentación de forma correcta, perjudica nuestra capacidad de adaptación.

Toda patología es multifactorial.

El síntoma nos lleva a parar, investigar la causa primera que lo origina.

Patología

Aquí, nos podemos encontrar con diferentes grados, desde una intolerancia, hasta una celiaquía.

La primera, se soluciona eliminando la sustancia que la produce, pudiéndose  reincorporar después de un tiempo. La segunda, no se puede revertir.

La buena noticia, para los celiacos en la actualidad, es que hay mucha oferta de alimentación sin gluten, de buena calidad, incluso restaurantes especializados, que hacen que la hora de comer sea variada y rica.

En cualquier caso hay medidas que hay que tomar para que el cuerpo se recupere y vuelva a funcionar con eficacia.

La dieta

La dieta que se recomienda es sencillamente, eliminar el gluten de nuestra alimentación. El sistema inmune se relaja, y el intestino se recupera, desapareciendo de ésta forma la sintomatología.

El intestino

Las últimas investigaciones han observado que el microbioma intestinal juega un importante papel en la manifestación, progresión, tanto de la enfermedad celiaca como en las personas con intolerancia a ésta proteína.

El estudio se realizó observando niños de edades tempranas, que fueron tratados con antibióticos, y que nacieron de cesárea, por lo tanto su microbioma estaba alterado, vieron que eran más propensos a desarrollar la enfermedad celiaca.

Los investigadores constataron que existía  una proliferación de bacterias patógenas superior que en las personas sin intolerancias.

¿La disbiosis es causa subyacente o primera? Muchas veces, sin un análisis previo, es difícil diagnosticar si el problema es una celiaquía o una inflamación intestinal. Ambas tienen unas manifestaciones similares.

En el Centro Médico Healthing  hacemos un análisis sanguíneo  para diagnosticar la celiaquía, e investigamos también  la predisposición genética a dicha enfermedad.

Recordamos que el problema de la disbiosis es que se altera la pared intestinal, se inflama, agrandando el espacio de absorción de nutrientes, produciendo un paso de sustancias no apropiadas al torrente sanguíneo, y aquí nos encontramos con un estrés orgánico que termina en patología de varias maneras, dermatológica, articular, digestiva, etc.

Los genes tienen un papel. Pero cobra relevancia el concepto de la epigenética, donde lo verdaderamente relevante  es que nuestros hábitos de vida impidan que la tendencia genética se manifieste.

Gluten e intestino

Es muy interesante el estudio llevado a cabo por la Universidad Mc Master de Canadá; en donde se ve de qué manera interacciona la microbiota intestinal de un individuo sano a otro con celiaquía.

Los primeros, consiguen transformar el gluten en péptidos que el cuerpo va a saber aprovechar de manera normal, los segundos tienen una bacteria, la Pseudomona Aureginosa, que transforma el gluten en péptidos inmúgenos, éstos provocan una reacción de autoinmunidad contra el alimento.

Lo importante, es que al inocular bacterias Lactobacillus  en ratas que tenían reacción celiaca ante el gluten, ésta fue menos agresiva.

Es una línea de investigación muy importante para poder empezar a comprender ésta enfermedad, y encontrar en el microbioma saprofita una posible forma de llegar a curarla.

Recomendaciones

Lo primero, sin dudarlo, y de la forma más estricta, eliminar de la dieta la causa primera de la inflamación intestinal, el gluten.

Seas intolerante o celiaco, una dieta libre de ésta proteína, los primeros durante un tiempo, es fundamental.

Como hemos visto que el estado de la microbiota intestinal, juega un papel importante, podemos  hacer un Test de Disbiosis Intestinal. El resultado nos va a ayudar a conocer de forma fehaciente cual es nuestro microbioma, que grado de disbiosis padecemos, y ponerle solución.

Para un mejor tratamiento, es primordial un diagnóstico certero.