La nutrición es más compleja de lo que pudiera parecer a primera vista, se deben tener en cuenta diversos aspectos, tanto fisiológicos como emocionales.

La Nutrición

La definición de nutrición en el diccionario es: “es el proceso biológico en el que los organismos asimilan los alimentos y los líquidos necesarios para el funcionamiento, el crecimiento y el mantenimiento de sus funciones vitales. La nutrición también es el estudio de la relación que existe entre los alimentos, la salud y especialmente en la determinación de la dieta.”

  • ¿Qué elementos influyen en la nutrición?
  1. El buen funcionamiento del aparato digestivo.
  2. Un adecuado estado de relajación.
  3. La correcta selección del alimento que vamos a consumir.

Vamos a analizar un poco más a fondo éstos puntos.

El buen funcionamiento del aparato digestivo.

La digestión empieza incluso antes de sentarse en la mesa. Cuando pensamos en alimentos, el cerebro manda las órdenes al organismo para que se prepare para el proceso. Se nos hace la boca agua, el estómago empieza a segregar sustancias, el sistema nervioso entra en relajación.

Cuando llevamos a la boca el alimento, el primer momento importante es la masticación. Aquí, la trituración adecuada de la comida mejora el proceso de la metabolización de los nutrientes.

En el estómago, la pepsina se encargará de descomponer la proteína en aminoácidos asimilables por el organismo.

El intestino delgado, en su primera parte, asimila e incorpora al torrente sanguíneo lo que nuestro organismo puede aprovechar para su sustento.

Siguiendo el aparato digestivo, más nutrientes serán asimilados, y lo que no se pueda aprovechar, la fibra por ejemplo, seguirá por el tracto intestinal, dando alimento a la flora bacteriana y siendo eliminado en su último tramo a través del recto.

 

 

 

Nutrición es un concepto mucho más profundo y extenso que lípidos, proteínas y grasas. Equilibrio en las emociones, en la vida familiar, en el ocio… todo suma.

 

Un adecuado estado de relajación

Es primordial. El sistema nervioso tiene que  estar relajado. El  cuerpo en el momento de digerir no puede estar en estrés.

Hay que sentarse de manera adecuada, en posición confortable y sin que nos oprima la ropa a ningún nivel; ¡sobre todo en la cintura!

El estado emocional afecta directamente al aparato digestivo, y por lo tanto, a la óptima asimilación del alimento.

El estrés hace imposible una apropiada nutrición. Si nuestro cuerpo está en alerta, la adrenalina impide que las sustancias, hormonas y enzimas que participan en el proceso digestivo funcionen adecuadamente.

Cuando tenemos que comer en situaciones que no son relajadas, como comidas de negocios, si estamos en tensión, esa comida nos va a costar más trabajo digerirla.

Incluso, si tenemos preocupaciones que absorben nuestros pensamientos, la ansiedad causa una peor asimilación de los nutrientes.

Por ello, el estado emocional es tan importante como un adecuado funcionamiento enzimático.

No sólo hay que buscar las causas de los problemas digestivos en la parte fisiológica, sino emocional.

Todos hemos notado de qué manera, cuando estamos nerviosos, sentimos que se nos cierra el estómago, y no podemos dar bocado.

Y es lógico. El nerviosismo hace que el cuerpo produzca hormonas de estrés que dispara el sistema nervioso simpático, para que nuestra huida del peligro sea más eficaz.

Por ello, si tu vida laboral te lleva a tener comidas de negocios, la recomendación es que no elijas menús complicados, demasiado elaborados, con salsas densas y mucho alcohol. Intenta que sea lo más sencillo posible, para ayudar en la medida que puedas a tu organismo.

Come despacio, mastica, y si puedes evitar el postre, mejor para ti.

Toma una infusión digestiva al terminar, mejor que un café.

La correcta selección del alimento

El origen del alimento seleccionado, su adecuación a nuestras necesidades metabólicas, y un correcto cocinado del mismo son también elementos imprescindibles para una correcta nutrición.

No es lo mismo comer una hamburguesa de un fast food, que un alimento de procedencia ecológica y natural.

Porque lo que vamos a consumir es lo que el cuerpo asimila. Y aunque mediante la digestión los alimentos se transforman, cuanto mejor sea la materia prima, más calidad y bio disponibilidad tendrá para nosotros.

La cocción o forma de cocinar merece epígrafe aparte. Las altas temperaturas destruyen las propiedades de los alimentos. Potenciar los crudos, los estofados, o en “papillote”, a temperaturas más suaves, mantienen mejor las vitaminas y minerales.