Los metales pesados están en todas partes, en la comida, en el aire, en el agua. Su acumulación impide la adecuada absorción de nutrientes necesarios.

El test de metales pesados

A través del test de disbiosis intestinal, en el Centro Médico Healthing, analizamos también si hay un exceso de metales pesados en el cuerpo.

No es una prueba que se analice bien desde la sangre, ya que los metales pesados se acumulan en los tejidos, no están en el fluido sanguíneo, por lo que nos puede dar un falso negativo.

Es frecuente encontrarnos con problemas de salud que no sabemos por dónde tirar, que aunque la persona tenga unos parámetros sanguíneos, unas pruebas que salen perfectas, se quejan de dolores musculares, de fatiga crónica, dolor óseo, y más.

Nos hemos dado cuenta de que los metales pesados es un dato que debemos tener en cuenta.

¿Por qué acumulamos metales pesados?

Por muchos motivos. Están en el aire contaminado que respiramos todos los días, en el agua potable, ya que las cañerías muchas veces incorporan indeseados ingredientes al torrente, están en los medicamentos que nos receta el médico, p.e. en los antiácidos, y en las vacunas, en las verduras que consumimos que se riegan con aguas infectadas y pesticidas agresivos,  están en los peces del mar…

Los bebés van acumulando desde el vientre materno  a través del cordón umbilical, las personas de cierta edad, tienen pocas oportunidades de haberse librado de sus efectos.

No todo el mundo tiene el mismo grado de intolerancia, ni  afecta a todos por igual.

Y ¿Cuál es el problema? Que el cuerpo no los puede eliminar. Se van acumulando lentamente en los tejidos, en  las articulaciones, donde van causando un mal lento pero seguro a lo largo de los años.

¿Qué podemos hacer?

Si tenemos dudas de si tenemos el problema, el test es la recomendación por excelencia. Y después, dejarse guiar por un terapeuta que te ayude con alimentos y suplementación a ayudar al organismo a eliminar en la medida de lo posible, dichos metales.

Lo primero que debemos mirar es si tenemos empastes en los dientes hechos con metales pesados. Hay dentistas especializados en cambiarlos, ya que requiere una técnica especial para que el cuerpo no absorba el metal al  reemplazarlos. Es fundamental repasar la boca.

También, podemos utilizar filtros para limpiar el agua que bebemos del grifo.

Debemos, en cuestión de alimentación, no consumir peces grandes, ya que éstos son los que más mercurio tienen en su composición (los mares están llenos) sino elegir peces pequeños, boquerones, sardinas…

La medicación, podemos revisarla con el médico. Ver si estamos tomando lo adecuado, o podríamos dejar los antiácidos de alguna manera.

Por todo esto, vemos que lo primero que debemos hacer es cortar la ingesta, en la medida de lo posible, de aporte de metales pesados.

La quelación

Los metales pesados son sustancias inorgánicas que no se metabolizan. Es por ello, que la forma de eliminarlos es a través de la quelación, es decir, sustancias que se pegan a ellas, las vierten al torrente sanguíneo, desde donde se pueden eliminar.

No todos los metales pesados son malos. En la debida proporción, ciertos metales favorecen la labor enzimática, como el cobre, el zinc, el oro, el cobalto, el manganeso, el selenio, el níquel. Pero en forma de oligoelementos, es decir en cantidades mínimas.

Otros, sin embargo, son perjudiciales;

El mercurio, el aluminio, el cadmio, el arsénico, el plomo, son dañinas.

Alimentos que ayudan:

  • Algas y hongos, siempre que sean de procedencia ecológica.
  • Apio crudo
  • Brócoli
  • Cebollas
  • Manzanas
  • Nueces
  • Perejil
  • Zumo verde; manzana verde y apio.

Suplementos:

  • Ácido Lipoico
  • Citrato de Calcio
  • Clorella
  • Metionina, cisteína
  • Msm
  • Selenio
  • Vitamina B6
  • Vitamina E
  • Vitamina C

Se trata de ayudar a que los órganos de eliminación sean operativos, y así conseguir eliminar poco a poco los metales pesados.

Siempre de la mano de un médico, ya que el tratamiento dependerá de las características de la persona, edad, medicación, estado de salud…