Los malos hábitos es una reacción incomprensible que tenemos todos cuando repetimos comportamientos que nos hacen daño, y lo sabemos. ¿Cuál es el motivo?

Los malos hábitos

Es toda una incógnita. Porqué, personas racionales y razonables como nos consideramos, somos capaces de manera consciente, de no ser capaces de corregir malos hábitos, que nos perjudican de manera segura.

No somos máquinas, y por ello no basta con meter la información por un lado y obtener los resultados por el otro. Hay más cosas que juegan en nuestra contra. No es cuestión de ser más o menos inteligente. Hay un trasfondo psicológico en nuestro comportamiento.

Algunos de estos malos hábitos pueden convertirse en adicciones, como el exceso de alimentación, o el tabaco, y otros pueden perjudicar a las personas con las que convivimos.

A menudo, nos refugiamos en la necesidad de la recompensa a corto plazo. Nos comemos una burguer con patatas aunque sepamos que dentro de unos años, nos puede producir un ataque al corazón. Pero nos la comemos, nos damos un premio inmediato, que nos tranquiliza la ansiedad.

En nuestro cerebro prima el cortoplacismo, por lo que convencernos y ser capaces de ver a más largo plazo implica una fuerza de voluntad férrea.

Si actuamos pensando en la recompensa inmediata, atemperamos nuestra emoción primera, si somos capaces de pensar en las consecuencias a más largo plazo, eso implica unas consecuencias racionales inciertas.

Es como cuando estamos cortos de dinero y nos vamos de compras. A nadie en su sano juicio se le puede ocurrir que gastar dinero de manera superflua sea lo que hay que hacer, sin embargo, lo hacemos, y ya veremos cómo asumimos las consecuencias.

Los malos hábitos que vamos repitiendo a lo largo de los años son lo que acabamos siendo. La forma de cortar con ello, es, para empezar, darnos cuenta de ello. Pensar ¿por qué estoy haciendo esto, si sé que me está perjudicando?

Porque nuestra forma automática de funcionar, la debemos detener. Subir a la consciencia actos que considerábamos parte normal de nuestra vida. Lo que hacemos, incluso si es algo malo, lo consideramos parte de nuestra identidad, por lo que romper con ello se convierte en ardua tarea.

El escritor James Baldwin escribió “Creo que una de las razones por las que las personas se aferran a los odios con tanta obstinación es porque sienten que, una vez el odio se ha ido, se verán obligados a lidiar con el dolor”

Todos tenemos demonios internos, que nos hacen repetir actos autodestructivos. Descubrirlos, derribarlos, y ser capaces de cambiar malos hábitos no es tarea fácil, pero si es un trabajo posible.

Si no estamos acostumbrados a movernos, descansar,  o cuidar de nuestra alimentación, podemos escuchar una y mil veces consejos de todo el que nos quiera bien, que nos entrará por una oreja y nos saldrá por la otra.

La mejor forma de atajar, de intentar cambiar hábitos que llevamos practicando a lo mejor durante años, es ser muy conscientes de los perjuicios que nos pueden acabar trayendo, y cuanto antes salir de ahí.

A lo mejor todavía no se han convertido en adicciones. Si así es, también hay salida.

Es un trabajo interno al que el Centro Médico Healthing puede ayudarte a superar. Estamos en el momento adecuado, éste fin de verano en el que nos llenamos de nuevos propósitos, y en el que la salud cuenta incluso mucho más de lo que normalmente contaba.

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También tenemos un programa para ayudarte a superar adicciones.

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La vuelta del verano va a ser mucho más positiva de lo que hubieras podido imaginar.