Los glifosfatos que se utilizan en los campos son perjudiciales para la salud humana. Sin embargo, su utilización es difícil de detener.

Los Glifosfatos

Esta sustancia utilizada en agricultura está en boca de todos. Digo en boca, porque todos acabamos ingiriéndola con nuestra alimentación al consumir productos tan básicos como el trigo, la soja, el maíz, … casi todos los productos del campo están cultivados en tierra tratada con glifosfato.

Monsanto es la empresa más grande dedicada a producir estas sustancias para facilitar a los agricultores que sus cosechas estén libres de insectos y maleza que interfiera con sus cultivos.

Empezaron hace muchos años, utilizando productos que fueron eliminando por sus efectos secundarios, como DDT.

Hoy Monsanto y Bayer se unen construyendo un imperio imbatible en el mercado de la salud.

Que es el Roundup

Es un herbicida utilizado por millones de agricultores en EEUU, y en el mundo entero. No es el único, pero sí el más importante productor de éste tipo de sustancia, que contiene glifosfato, y que, eso sí, facilita el trabajo de los agricultores.

No solo han sacado al mercado éste eficaz producto, sino que hay otro, Roundup Ready, que ya combina la semilla transgénica manipulada genéticamente de tal manera que no le afecte el glifosfato, haciendo más sencillo el cultivo de los cereales.

Consecuencias para la salud humana

Con millones de denuncias por casos de cáncer relacionados con personas que han estado en contacto, o consumido, productos tratados con glifosfatos, el poderoso imperio contrata laboratorios para hacer análisis sobre sus productos, llegando a la conclusión, por supuesto, de que es una sustancia inocua para la salud humana.

Dichos estudios, pagados por ellos, aducen que no está comprobado científicamente que sus productos causen un incremento de ciertas enfermedades, como el cáncer.

Sin embargo, los casos y las denuncias siguen creciendo.

Es muy difícil oponerse o hacer frente a gigantes como Monsanto, cuyo poder es inimaginable. Nosotros, lo único que podemos hacer es tomar precauciones e intentar no consumir productos elaborados con ésta sustancia venenosa y semillas manipuladas.

Cáncer de todo tipo, problemas de tipo psicológico,  pero también el aumento de las intolerancias, los procesos inflamatorios origen de tanta patología, pueden tener origen en lo que comemos.

Los glifosfatos tienen como misión eliminar parásitos, insectos, en realidad, matar vida que existe de forma natural en el campo. Pero no solo ahí, sino que dentro de nuestro ecosistema hay millones de pequeños cohabitantes, la microflora, de la que dependemos para la correcta absorción de vitaminas y minerales.

Pues éste delicado equilibrio, se pierde por el consumo de productos tóxicos que los destruye o altera. Inflamación, a la que sigue patología.

No contribuyamos a nuestra intoxicación

Los productos ecológicos no están sometidos a éste tipo de productos. A lo mejor, las manzanas no son tan bonitas, rojas y brillantes, pero su contenido es sin comparación más saludable.

Nuestra alimentación bio puede ser algo más cara pero si nos lo podemos permitir no hay dinero mejor gastado que en salud, para nosotros y para nuestra familia.

Es posible que si sumamos el suficiente número de consumidores que no se deja intoxicar ni sumamos a las cuentas de empresas como Monsanto, éstas cambien de filosofía y vuelquen sus investigaciones en descubrir herbicidas y plaguicidas no tóxicos para la naturaleza y el ser humano.

Muchos pensareis que no os afecta, que lleváis toda vuestra vida consumiendo sin problema éstos productos y que os encontráis bien. Es posible, porque cada persona tiene un umbral de tolerancia, una capacidad de desintoxicación diferente; pero el veneno es malo para cualquiera, y a base de insistir todos sufriremos las consecuencias tarde o temprano.

En la epidemia el sistema inmunológico es el que ha protagonizado nuestra preocupación por nuestra capacidad de respuesta al virus.

Pues éste sistema, si está ocupado luchando contra la inflamación, ocupado en combatir una perenne lucha contra los alimentos que comemos pensando que son sanos para nosotros, es normal que cuando lo requiramos para otros menesteres, esté algo debilitado.

No nos dejemos manipular por las grandes empresas que lo que buscan es, como cualquier empresa, ganar más y más dinero. Este propósito es muy licito, siempre que lo que no esté en jaque sea nuestra salud.