Los baños de contraste es una técnica utilizada por los hombres desde tiempos milenarios.  Es un estímulo natural que favorece el buen funcionamiento orgánico.

Los baños de contraste

Realizar baños de contraste es introducir una parte, o el cuerpo entero en agua fría, y caliente de manera alternativa.

Ningún deportista debería ignorar los beneficios de los baños de contraste. Es una técnica milenaria, se practica desde siempre, y sus efectos son incontestables.

Otra cosa es que sea algo incómodo, pero  conociendo la técnica no lo es tanto, es económico y podemos hacerlo en cualquier sitio donde nos ¿encontremos.

El agua fría debe oscilar, dependiendo de la sensibilidad de cada uno, entre los 10 y 20 ºC, y la caliente entre los 38 y 44ºC, para evitar quemaduras.

¿Cómo se hace?

Se utilizan dos palanganas, una con el agua fría y la otra, caliente.

Se introduce la zona a tratar, mano, pie, en el agua caliente, durante 4 minutos. Después, se introduce en la fría durante un minuto. Así, repetimos la operación hasta completar 20 o 30 minutos.

¿Qué podemos esperar como resultado?

Una mejora de la circulación sanguínea.

Reactivar el riego de la sangre tiene múltiples beneficios, como  bajar la inflamación, eliminar la rigidez, bajar los edemas, limpiar el tejido dañado.

En caso de esguince, lesión en los tobillos, pies, manos, brazos, es un sistema recomendable de recuperar la movilidad.

Si la lesión se encuentra en una zona que no podemos introducir en agua, podemos utilizar compresas frías y calientes igual que lo descrito anteriormente.

Es  una técnica que se puede utilizar antes o después de que el fisioterapeuta haga los ejercicios oportunos para cada caso.

Solo debemos tener en cuenta, de que si la lesión es crónica, debemos acabar con agua caliente. Si es aguda, fría.

Después de un entrenamiento extenuante, también podemos introducir los pies, las piernas o el cuerpo entero en agua fría. Vamos a sentir cómo la sangre recorre nuestras venas, mejorando el riego.

Baños de contraste para todo el mundo

A cualquiera le beneficia el baño de contraste. Cada uno en su punto de aguante. Algunos valientes se atreven alternando en la ducha unos minutos de agua fría al final  de la ducha o baño.

El baño vital, es una técnica que favorece la desinflamación  y descongestión del intestino y órganos genitales.

Se realiza sentándose en el bidé, y teniendo todo el cuerpo seco menos la zona a tratar. Se realiza masaje con una esponja en sentido de las agujas del reloj, con agua a una temperatura de entre 10 y 15 grados. Tiempo de duración, entre cinco y quince minutos. Importante, que no estemos haciendo la digestión.

Favorece el buen funcionamiento de los órganos, especialmente intestino y  próstata.

Una de las características importantes del baño vital es que es una técnica no invasiva, con la que no se toma ningún medicamento, que consigue resultados asombrosos.

Recurrimos demasiado fácilmente al botiquín para solucionar problemas de salud, pero si pensamos en que lo mejor que podemos  hacer es ayudar a nuestra propia fuerza vital a recuperarse, no deberíamos pasar por alto estos estímulos naturales.

Si tienes: