A veces se olvidan parámetros de gran interés en el chequeo anual que nos realizamos. Te sugerimos los que nos parecen importantes.

Cuando volvemos de vacaciones, una costumbre a sumar en nuestra agenda es el chequeo médico.

Es un verdadero fastidio estar siempre pendientes de hacernos esto o aquello en un hospital, pruebas que a veces nos trastornan y nos llevan por derroteros innecesarios. En Healthing lo podemos realizar  de forma segura y con la mayor comodidad.

Proponemos como prevención de gran cantidad de las patologías más frecuentes que en el análisis que realicemos estén incluidos los siguientes datos:

 

El chequeo, parámetros de interés

 

  1. El índice de vitamina D.

Si nos vamos a quedar embarazadas, tenemos tendencia a la descalcificación, o padecemos cáncer, tenemos que revisar nuestro índice de Vitamina D.

Puede ser que no estemos tomando suficientemente el sol, ya sea porque salimos poco a la intemperie o porque realmente, las cremas protectoras funcionan.

Varios tipos de cáncer se manifiestan con una baja vitamina D, y al optimizarla, la remisión se produce en más porcentaje.

La dieta puede ser inapropiada, pobre en huevo orgánico, champiñones o hígado; o si nos estamos suplementando, a lo mejor, si en análisis sigue estando el parámetro bajo, podemos pensar en subir la dosis.

La vitamina D tendríamos que revisarla  un par de veces al año, para estar sobre seguro.

 

  1. Los ácidos grasos Omega 3

Los ácidos grasos luchan contra la inflamación. Sabemos que es lo que subyace en cualquier patología.

Sobre todo en enfermedad cardiovascular, coronaria y  derrame cerebral.

Si combinamos la vitamina D con un adecuado índice de ácidos grasos, se atenúa los dolores crónicos de, por ejemplo, enfermedades articulares.

 

  1. Índice glucémico.

El manejo del azúcar en sangre es de primordial importancia para la salud.

Lo mejor es realizar un análisis de insulina en ayunas. Porque podemos encontrarnos con un nivel apropiado de glucosa en sangre, pero una elevada tasa de insulina.

Lo normal es  estar por debajo de 5, pero lo mejor es que esté por debajo de 3. Funciona muy bien la dieta cetogénica unida a un ayuno intermitente para controlar el azúcar en sangre. O sencillamente, bajar en la dieta el consumo de azúcares rápidos.

  1. La ferritina

El exceso de hierro en sangre, o de hierro acumulado por la ferritina puede ser origen de conflicto y patología.

Siempre pensamos que el problema es la falta de éste mineral, pero su exceso es tan tóxico que puede acabar ocasionando degeneración y muerte.

Si interactúa con peróxido de hidrógeno en la mitocondria de la célula, se producen radicales libres que destruyen de forma inexorable.

La GGT, otro parámetro que podemos pedir en un análisis, también nos dice qué cantidad de hierro almacenamos, aparte de indicar una posible deficiencia hepática, por lo que es recomendable controlar una vez al año si está bien.

  1. La proteína C reactiva.

Es un indicador directo de si el organismo está inflamado.

Si es así, debemos controlarlo para evitar una enfermedad crónica. Llevando una buena dieta, un adecuado nivel de ácidos grasos, bajando el consumo de azúcar, y realizando ejercicio es una manera directa de bajar la temida inflamación.

También, hierbas como la bostwellia, la cúrcuma, y muchas otras nos pueden dar un empujón.

  1. El magnesio.

La deficiencia de magnesio es común. Incluso aunque consumas verduras de hoja verde, los suelos empobrecidos hacen que la comida carezca de éste mineral esencial.

El corazón, el cerebro, los procesos de desintoxicación, el adecuado funcionamiento celular necesitan magnesio.

1 o 2 gramos de magnesio como suplementación es para mucha gente una necesidad. No es una complementación cara, como sugerencia, podemos disolver en el agua de nuestra bañera sales de magnesio, para que lo absorbamos a través de la piel.

Conseguiremos combatir el estrés, que es un detractor del magnesio. También la excesiva exposición a campos electromagnéticos.

Solo debemos observar si afecta al microbioma intestinal, provocando diarreas.

Hay una relación directa entre la vitamina D y el magnesio. Si tenemos una cantidad adecuada del mineral, la vitamina entrará en su forma activa con facilidad, y así optimizaremos su función.

  1. La homocisteína.

Este aminoácido es un indicador de problemas de corazón. Nos indica si tenemos deficiencia de vitaminas B6, B9 y B12, que son esenciales para una adecuada salud cerebral.

Si tenemos un buen nivel de estas vitaminas, no se producirá excesiva homocisteína, bajando el peligro de enfermedad cardíaca.

Uniendo todos estos datos, con un buen nivel de ácidos grasos, azúcares, vitamina d, magnesio, hierro, y con la proteína C reactiva bajo control, podemos estar tranquilos.

  1. Perfil lipídico.

Es necesario llevar un buen control de los niveles de Ldl y Hdl en sangre. Para mayor información, puedes leer el artículo que hemos publicado al respecto.

 

Animo a practicar prevención a todos, por lo que no evites chequear anualmente estos parámetros sanguíneos.