En la sociedad que estamos construyendo día a día, el insomnio se hace sitio de forma demasiado generalizada. Nos tenemos que deshacer de él.

El insomnio es un buen título para  una película de terror.

Dormir es la base de la salud. El momento de regenerar nuestro cuerpo. De resetear el disco duro para que el día siguiente no se convierta en una pesadilla.

A medida que cumplimos años, el sueño  pasa  de ser algo natural, a una preocupación. Cuando hablas del tema con amigos, es tan frecuente que nos debe hacer reflexionar sobre que está causando nuestra falta de descanso.

Vamos a enumerar unas cuantas;

  1. La alimentación.

Es como una pescadilla que se muerde la cola. Cuando estás cansado, tomas excitantes para mantenerte alerta durante el día. Esto provoca que cuando llega la noche, lo que has estado ingiriendo no te permita descansar. Nos estamos refiriendo a:

  • Bebidas energizantes, excitantes; sodas, café, té, bebidas alcohólicas.
  • Malos hábitos alimenticios, incluyendo por ejemplo, las cenas copiosas que dificultan la digestión; muchas veces acompañadas de alcohol, te conducen por la vía rápida a tener problemas para conciliar el sueño.
  1. El estrés.

¡Quien no lo padezca que levante la mano! Es urgente empezar a saber  gestionarlo. El deporte, el ejercicio es imprescindible para ello. El estrés impide al sistema nervioso  “apagar” el sistema de alarma y dejar paso a la regeneración y descanso tan necesario para la salud.

El insomnio se produce cuando somos incapaces de poner nuestras mentes en “off”, y nos pasamos horas dando vueltas a la cabeza  a preocupaciones que debemos ser capaces de aparcar fuera de la habitación.

En Healthing estamos de promoción para ayudar a corregir el estrés y el descanso.

Marisol Kassem, psicóloga y monitora de mindfulness del Centro Médico Healthing
  1. Las radiaciones.

No las infravaloremos. La luz de los portátiles, teléfonos, televisiones, emiten unas radiaciones que afectan al cerebro causando  que éste no reconozca que llega el momento de descansar, dejando de producir la hormona que incita al sueño, la melatonina.

  1. Los colores y la luz.

Hay colores como los rojos que instintivamente nos ponen en alerta, por lo tanto no son propicios para el descanso.

La oscuridad en la habitación es aconsejable que sea lo más completa posible.

  1. Mascotas

Las mascotas que a veces comparten nuestro espacio de descanso, nos despiertan o impiden nuestro sueño.

  1. Temperatura

El exceso de calefacción dificulta el buen dormir. La temperatura de la habitación tiene que ser fresca, y bien aireada.

¿Qué nos sucede si no tenemos buena calidad de sueño?

  • Envejecemos prematuramente. No permitimos al cuerpo regenerarse, por lo que enseguida empezamos a ver los signos.
  • El sistema inmune se deteriora.
  • El sistema digestivo funciona peor.
  • El cerebro acusa la falta de sueño de forma muy patente, reflejándose en pérdida de memoria, peor concentración, falta de lógica.
  • Irritabilidad, mal humor, falta de ánimo. Depresión, enfermedad mental.

Recomendaciones

Muchas veces me encuentro con personas que tienen tan asumido su insomnio que piensan que es lo normal, y aprenden a vivir con ello, o a tomar medicación para ir “toreando” el problema.

Pero quien quiere que algo cambie en su vida, a lo mejor tienen que darse cuenta de que algo tienen que cambiar. Obvio, pero en la vida real lo obvio a veces no es evidente.

Vamos a ver qué podemos hacer para recuperar el sueño:

  • Respetemos el ciclo circadiano. Si lo hemos perdido, recuperarlo. Ir a dormir siempre a la misma hora, ser disciplinado en éste aspecto. Ayuda al cuerpo a saber cuándo le toca descansar.
  • Mantener la habitación oscura, a temperatura fresca. Evite la calefacción en la medida de lo posible.
  • Ventilar, que el cuarto tenga aire fresco.
  • Un pijama adecuado a la temperatura. De color claro, y de un material que induzca al descanso. A mí me gusta el algodón.
  • Hacer limpia de radiaciones electromagnéticas. Nada de teléfonos, ni portátiles en la cama, ni una hora antes de acostarnos.
  • Cena ligera. No acostarse directamente después de cenar.
  • Evitar conversaciones, o lecturas que alteren la relajación. Estos temas deben ser afrontados por la mañana.
  • Deje que su mascota duerma en otra habitación.
  • Si toma píldoras para dormir, y quiere dejarlas, hágalo paulatinamente, nunca de golpe. La calidad del sueño es diferente cuando éste es inducido por un medicamento, y tiene efectos secundarios. Apóyese en un médico o terapeuta en éste proceso.
  • A veces, el ejercicio a partir de cierta hora produce Analice éste aspecto de su vida, y si es así, hay ejercicios de relajación como el Yoga que puede ser de interés.

Conclusión final

No se resigne

Disciplina, paciencia y convencimiento de que lo que vamos a conseguir vale la pena el esfuerzo. La salud se lo agradecerá.

 

Llega la noche y nos enfrentamos a una pesadilla, el insomnio
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