Las uñas nos dan información sobre el estado de salud general de la persona. No es aconsejable ocultarlas durante largos periodos, con, por ejemplo, uñas falsas de porcelana.

Las uñas, punto de mira

Las manos, dicen para el que sabe mirar, muchas cosas sobre cómo está y como es la persona. No hace falta saber de Medicina Tradicional China, sino con tener unas nociones puedes ayudarte a ti mismo o a tus amigos con algo de observación.

Fisiológicamente, son células muertas que forman queratina con tres objetivos principales, el primero, proteger los tejidos, el segundo, rascarse y en un momento dado, defenderse.

Pero si sus características cambian sin razón aparente, en su color, grosor, o forma, puede ser un indicativo de que algo está sucediendo, nos ayuda a un diagnóstico.

Veamos algunas posibilidades:

Uñas pálidas

Nos indican anemia, problema cardiaco, hepático, malnutrición. Podría ser recomendable hacer un Test de Vitaminas y Minerales.

Uñas blanquecinas

Pueden ser signos de hepatitis, o problema de hígado.  Las manchas blancas en las uñas son signos de falta de zinc y de hierro.

Uñas amarillentas

Infección de hongos. Si va a más, se retrae, engrosa. En casos raros, puede indicar enfermedad tiroidea, pulmonar, diabetes, psoriasis. También, el tabaco amarillea las manos y las uñas.

Uñas azuladas

No está recibiendo suficiente oxígeno. Habrá que revisar el sistema circulatorio, el corazón.

Uñas agrietadas

Puede indicar psoriasis o artritis. Pueden confundirse fácilmente con una infección por hongos, si se produce un engrosamiento del tejido.

Surcos en las uñas.

También se conocen como Surcos de Beau. Pueden estar causados por infecciones, o por haber sometido las manos a muy bajas temperaturas. También puede ser consecuencia de tratamientos farmacológicos, cirugías, diabetes mellitus, insuficiencia renal. Al corregirse la causa, se recupera.

Uñas quebradizas

Se asocian a enfermedad tiroidea. Puede indicar una falta de vitamina C, ácido fólico, proteínas. También puede ser indicio de psoriasis.

Uñas comidas

Pueden ser nervios, ansiedad. También se puede asociar a comportamiento obsesivo-compulsivo.

Sobre pintarse las uñas.

Es moda pintarse ,decorar  con diferentes colores, y muchas veces nos preguntamos si es o no saludable hacerlo.

Los esmaltes tienen productos tóxicos en su composición, pero muy pocas mujeres tienen reacciones alérgicas, tan solo un 6%.

La precaución que debemos tener es sobre todo con la inhalación de los esmaltes. Y con el sitio donde nos lo aplicamos, el centro de belleza que elegimos, o si es en casa, que sea en una habitación aireada.  Las personas que trabajen con asiduidad con éstos productos, deberían protegerse con una mascarilla para no respirar tóxicos durante muchas horas.

El problema de tapar las uñas es ocultar los signos que nos puedan estar dando. Pero si aplicamos, por ejemplo, un esmalte transparente, puede ayudar a proteger y a mantener la humedad.

En cuanto a los tratamientos de uñas artificiales o de gel, éstas últimas son más aconsejables,  aunque para ponerlas se utilizan unos rayos que, pueden dañar la piel. Además, pueden debilitar, afinar y hacerlas  más quebradizas.

Si ves que se ponen de color amarillento después de pintarlas, déjalas descansar un tiempo y limpiarlas con agua y limón. Y procura comprar un  quita-esmaltes que no contenga acetona, ya que este producto quema y pigmenta.

Un truco

Si son frágiles, secas, quebradizas, una forma de devolverles vitalidad e hidratación es calentar aceite de oliva a temperatura corporal, e introducir las manos durante unos minutos. Si haces este baño dos o tres veces por semana, notarás cómo se refuerzan y recuperan vigor e hidratación.

Si trabajas con productos agresivos para la piel, éste tratamiento será de gran ayuda. Y no estaría de más la utilización de unos guantes protectores.

Conclusión

El pelo, la piel, las uñas, nos dan información sobre el estado de salud. Pero seamos cautos. Y antes de lanzarnos a un diagnóstico sepamos  si la persona tiene las uñas amarillas porque fuma, o quebradizas porque su actividad laboral le lleva a castigar sus manos con productos nocivos. Descartemos agentes externos, antes de diagnosticar erróneamente y, en vez de ayudar, causemos una alarma innecesaria.

No abuses de pintarte las uñas sin descanso. Cuida el aire que respiras. Evita las inhalaciones de los esmaltes. Todo, con moderación, no tiene contraindicaciones, pero si abusamos, nos podemos encontrar con problemas.