El gazpacho es una fuente nutritiva llena de vitaminas y minerales. Sus beneficios  os los queremos contar para que disfrutes este verano cuando os sentéis a la mesa.

Que comemos hoy: Gazpacho

Tomates bien maduros, un poco de ajo, cebolla, pimiento verde, pepino, aceite, vinagre agua  y sal. Bueno, y un poco de pan. Nada más y nada menos. Es lo que tomamos  durante el verano  a veces casi compulsivamente. Porque no apetece nada más. Tener el gazpacho frío en la nevera.

Y cuando salimos a cenar, gazpacho también, que en éste restaurante, lo bordan. Lo hacen con una clase de tomate Raf que tiene un sabor increíble. Tenemos invitados, y un buen gazpacho es un acierto seguro. Yo a veces me pregunto, ¿Qué se toma en los demás países, como no se han enterado de la existencia de nuestra joya gastronómica? Porque desde luego, la Omellette, estará muy bien pero no tiene ni punto de comparación.

Si queremos variar

  • Gazpacho de sandía: sencillamente, ponemos sandía en lugar de ajo, y sal. Podemos añadir hierbabuena.
  • De fresa: hacemos lo mismo, pero añadiendo fresas. Podemos incluso meter frambuesas o dátiles.
  • Solo tomate: puedes mezclar distintos tipos de tomate, pimiento rojo y pimienta negra, en vez de vinagre, jugo de limón. También eliminamos ajo, y pepino, que a muchos no les gusta.
  • Verde: es una buena idea mezclar frutas y verduras verdes, como la manzana verde, el kiwi, el pepino, pimiento, aguacate. Lo puedes adornar con perejil.
  • De frutas: si metes melocotón, cerezas, ciruelas, sin huesos ni piel, y tomate, pepino, no lo sazones con sal sino con hierbas como la menta o la hierbabuena y tendrás un delicioso gazpacho dulce.
  • Conviértete en inventor en la cocina, no tengas miedo de hacer pruebas, mezclas, frutas y hortalizas, las que más te gusten, para disfrutar de una sopa saludable y energética, que te puedes llevar a cualquier sitio.

Porque ahora, con el calor, aumentamos los crudos en la alimentación. Aprovechamos de ésta manera mucho más los minerales y vitaminas, que antes dejábamos por las altas temperaturas en el agua de la cocción.

Es importante lavar bien, pelar la fruta y verdura, para limpiar bien los posibles residuos, insecticidas que se hayan podido utilizar, etc.

Para ello, puedes utilizar una cucharadita de bicarbonato en el agua, y dejar la verdura un rato a remojo. O con una cucharadita de vinagre, para un litro, o mezclándolo con limón. Es a veces aconsejable utilizar un cepillo de dientes con mimo para retirar las impurezas, así, podemos comernos la cáscara que es donde más se concentran los nutrientes, la fibra.

Beneficios:

  • Si prescindimos o no abusamos del aceite, la sal y el pan, es una sopa que no engorda.
  • Al aprovechar los alimentos en crudo, son ricos en antioxidantes, vitamina C, licopenos.
  • Nos protege de los resfriados, por sus vitaminas.
  • Podemos controlar el nivel de colesterol, y si ponemos poca sal, y de calidad, no afecta a la retención de líquidos ni hipertensión arterial.
  • Ayuda a beber, a la gente que no le gusta el agua.
  • Rica en fibra, mejora el tránsito intestinal.
  • Es saciante,  que es recomendable en dietas de control de peso.
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