Las relaciones de trabajo no son a veces fáciles.  Muchas horas juntos llevan a una necesidad de convivencia que tiene bastantes posibilidades de complicarse.

Las relaciones del trabajo, a veces, difíciles

El ambiente en tu lugar de trabajo es importante que sea agradable, tanto por tu propia felicidad como para que la productividad de la empresa sea óptima.

Porque si estás a gusto, y las relaciones en el trabajo te hacen sentir bien, tu eficacia en el puesto que te corresponda ocupar será mejor.

Pero cuantas veces esto no ocurre.

Los recursos humanos, encargados de todo lo referente a las personas que trabajan en la empresa, tienen una tarea importante.

Pero nosotros vamos a darte algún consejo para, si no consigues tener una buena relación con tus compañeros, llegues a mejorarla.

1.- Intentar tener una buena comunicación con los demás.

Es importante hablar con nuestros compañeros, expresar lo que pensamos y sentimos, siempre respetando a todos, y evitando hablar de los demás en tono de crítica o sarcasmo.

Aprovechar los momentos de descanso, como el café o la comida, para conocer algo más de la vida fuera del trabajo de las personas con las que compartimos tantas horas.

No solo conocer otras facetas puede ser interesante, sino que sirve para desenchufar unos minutos del trabajo. El descanso, lleva después a una mayor energía para reenganchar.

Las personas tímidas tienden a guardarse las insatisfacciones o asuntos que si se hablan, pueden solucionarse. La comunicación, siempre desde el respeto y el afán constructivo, es básico para crear un buen ambiente laboral.

2.- Asumir las responsabilidades.

No culpabilizar a terceros de cosas que hayan podido salir mal en la empresa. Cada uno tiene que asumir su parcela de responsabilidad.

Crea un mal ambiente pasar la culpa de errores al compañero de la mesa de al lado.

Sin embargo, si ves que alguien necesita ayuda, es un gran gesto, que puede cambiar drásticamente la relación personal, cuando tienes la generosidad de echar una mano al compañero.

Todos en algún momento nos podemos equivocar, y necesitar que nos echen un cable.

3.-  Compartir los éxitos

En el caso de que los compañeros logren alcanzar los objetivos antes que tú, evita sentir rencor o envidia, sino dale la vuelta a esos sentimientos que no llevan a nada bueno, e intenta ver porqué  han conseguido  el triunfo, alégrate por ellos, y aprende de sus técnicas.

4.- Tener un buen estado de ánimo.

Llegar con una mente positiva y optimista, se contagia en el ambiente laboral.

No arrastrar malos humores, ni actitudes negativas.

Sonreír, saludar, interesarse por los demás, rompen tensiones y hacen un ambiente más propicio a la creatividad.

5.- Estar abierto a las ideas de los demás.

Cualquier trabajo en equipo, si éste está bien compenetrado, aporta ideas, ayuda y colabora a que la idea se lleve a cabo en mejores condiciones.

Es bueno escuchar, estar atentos a las ideas de los compañeros. Tener con su colaboración actitud de respeto y agradecimiento.

Si tienes actitud de cooperación y escucha, todos en el equipo se sentirán valorados, y la autoestima subirá. Nadie con sensación de no estar bien considerados sacará lo mejor de ellos mismos.

 

Las relaciones de trabajo son complicadas. No por pasar horas con nuestros compañeros vamos a hacer amistad con todos.  Tampoco es sencilla la relación con los jefes. No es fácil mandar, ni, si el objetivo no está claro, seguir las normas de los superiores.

Nadie nos da unas instrucciones desde el punto de vista de las relaciones de cómo llevarnos bien con los demás.

A veces, tenemos suerte de que los jefes son inteligentes y saben tratar a los demás, pero desgraciadamente, los hay no tan buenos.

El ideal es conseguir una comprensión de la mecánica de nuestro puesto de trabajo, y que las personas que nos rodeen, respeten y colaboren con el buen ambiente general.

Es tan importante, que muchas veces es más importante el equipo humano que la actividad que realices.

Pero recuerda, todos en el ambiente laboral tenemos algo que aportar. Si cambias la actitud, aportas compañerismo, positivismo y generosidad, plantas una importante semilla que puede ser muy contagiosa, y transformar un mal ambiente laboral en uno bueno.