Las ganas de azúcar son incontrolables. Pero un sencillo truco nos puede reconducir hacia un consumo más inteligente. Probemos.

Las ganas de azúcar son tan fuertes que parece imposible de controlar. Matarías por un trozo de chocolate, o coges el coche a medianoche para encontrar algo abierto para comerte una chuche. Pero no creas que no tiene solución. La tiene, y no es tan difícil.

 

Las ganas de azúcar, lo primero, reconocerlo.

Ya lo sabemos,  hemos aceptado y reconocido que el azúcar en exceso es perjudicial para la salud. Produce inflamación, acidez, dependencia, caries, diabetes, y más… y a pesar de todo, ¡Que difícil resulta dejar de consumirla!

En su justa medida se puede tomar, pero esa es mucho más pequeña de lo que solemos consumir en nuestra dieta.

Yo, en concreto, lo reconozco, soy adicta. Pero vamos a intentarlo. Y a conseguir salir vencedores.

La OMS  ha establecido un máximo de 25 gramos de azúcares añadidos al día como máximo consumo sin que sea  perjudicial para la salud. (hablamos de una persona sana) En ésta cantidad, no se incluye la fructosa de las frutas, ni las verduras.

Una cucharada de café, contiene 4 o 5 gramos, una sopera, unos 15 gramos.

También ya estamos informados de que las bebidas azucaradas, una sola lata contiene más azúcar de la que podemos consumir en todo el día. Y al beber, ni nos damos cuenta.

Somos conscientes, pero quizá nos olvidamos de que en muchos productos el azúcar está oculto, escrito en esas etiquetas con letras diminutas, y lo utilizan como saborizantes y estabilizantes.

Tener ganas de azúcar puede significar tener alguna carencia de alguna vitamina o mineral. Un test podría ayudarnos a identificar el problema.

Pero es verdad, a veces, sencillamente, es que el azúcar crea adicción, ya sea porque es atractivo, o nos devuelve psicológicamente a una infancia feliz.

Las ganas de azúcar, bajo control

Vamos a echar mano de algún truco alimenticio para, sin utilizar excesivamente la fuerza de voluntad, que ya tenemos agotada, consigamos lo inimaginable, ¡que deje de hechizarnos el azúcar!

Siempre que quede claro que no hay ni magia ni milagros en cuanto a dietas se refiere, vamos a daros un truco que espero os impulse a mejorar vuestra forma de comer.

Sencillamente, incrementar la ingesta de fibra y de agua. Lo que conseguimos con ello es mantener el hambre a raya, estar saciados, y mejorar el tránsito intestinal.

Tampoco es nueva la idea de beber agua. Sabemos que es entre 1,5 litros al día, en ayunas es lo adecuado. Esto, incrementando la fibra va a producir un lavado, una limpieza del tracto digestivo que nos va a poner en un mejor camino hacia la cura del exceso de azúcar.

No queremos omitir recordar que la grasa y la proteína también juegan un papel protagonista en ésta peli.

En el plato, que no falten proteínas de calidad, ni lípidos como los aguacates que nos aporten las calorías necesarias y las propiedades indispensables para mantenernos en forma y con energía.

Cuando te llegue la hora de matar por una onza de chocolate, contrólate, y en lugar de correr al supermercado, o caer en la tentación, respira, bebe uno o dos vasos de agua, despacio, y cómete una pieza de fruta, como una pera o una manzana.

El resultado inmediato es la sensación de saciedad. También, en ocasiones confundimos las ganas de comer con la sed, y al beber, desaparece.

Busca alimentos ricos en fibra, y no te prives. Tomar un bol de avena por las mañanas, con una leche que no contenga azúcar entre sus ingredientes (cuidado con las leches vegetales, que a veces tienen  para mejorar el sabor), panes integrales, naturales, y aumenta las ocasiones en que comes en casa, alimentos elaborados por ti, nada de latas ni de pre-cocinados.

En poco tiempo empezarás a olvidarte de las ganas de azúcar, las glándulas salivares apreciarán otros sabores,  otros aromas.

Este es un buen propósito para mejorar la alimentación, para evitar también ser víctimas colaterales de la cantidad de marketing y engaño que la industria alimentaria introduce en los productos, para ser dueños y responsables de nuestra salud.

Ya sabes, aumentar la ingesta de fibra natural, y de agua. Sencillo. A lo mejor, hasta milagroso.