Mantener una buena salud intestinal es clave para tu bienestar y para evitar el desarrollo de multitud de enfermedades. Conseguirlo es fácil, ¿sabes cómo?

La salud intestinal es el origen de multitud de enfermedades, y la base de una buena salud. Cada vez más, las investigaciones se centran en el estado del intestino, por lo que nos parece oportuno darte unas pautas para cuidarlo y asegurarnos su buen funcionamiento.

Cuida tu salud intestinal paso a paso

  • El color verde; las verduras

Kale, berzas, rúcula, espinacas, lechuga… todas son buenas. Asegúrate de incluir en tu plato por lo menos dos buenas porciones de vegetales en las comidas. Son esenciales tanto para el intestino como para ayudar a perder peso. Contienen fibra, sacian y promueven la regularidad intestinal. Las hojas verdes tienen muchos nutrientes, y cuando las células están nutridas tienes más energía y menos ansiedad.

  • Incluye grasas

Aguacate, aceitunas, aceite de lino, almendras, mantequilla ecológica, aceite de coco, todas son buenas. Añade 1 o 2 cucharadas de aceite, algún fruto seco, medio aguacate a cada comida, conseguirás saciar el apetito y dar sabor. Las grasas son esenciales para absorber vitaminas y minerales. Aunque a veces la grasa tiene mala fama, no dudes de los beneficios que te va a proporcionar. Lo que hay que evitar son las grasas malas, que comemos al ingerir bollería industrial, comida no ecológica, enlatados, conservas.

  • Proteína

Salmón salvaje, carne orgánica, pollo ecológico, lentejas, sardinas… son ejemplos de proteínas recomendadas. Es importante que sean animales criados de forma ecológica y que se hayan alimentado de forma natural. Lo que comemos es lo que somos.

Te quitan el hambre, controlan el azúcar, sacian, y proporcionan la energía necesaria para llegar al final del día.

  • Alimentos fermentados

Los alimentos fermentados son la clave para la salud intestinal.  Chucrut, remolacha fermentada, zanahoria fermentada, rábanos. Añade 1 a 3 cucharadas en cada comida, y ve añadiendo hasta por lo menos llegar a media taza. Mezclarlo con aguacate puede ser una idea hasta que te acostumbres al sabor. No es difícil hacer los fermentados en tu casa, te animamos a que lo intentes.

  • Alimentos cocidos

Los alimentos cocidos benefician la salud digestiva. Brócoli, batata, zanahorias, cocinados están deliciosos. Intenta tener siempre en la nevera para que sea fácil incorporarlos a tu comida. La cocción hace que el alimento sea menos difícil de digerir, por lo que le das un respiro a tu aparato digestivo.

  • Beber agua

El agua en ocasiones es el gran olvidado. Los recién nacidos tienen un porcentaje de casi el 90 por ciento de agua en sus cuerpos, y a medida que vamos cumpliendo años vamos perdiendo agua para ganar grasa. Los mayores fácilmente dejan de beber, porque no tienen sed. Por lo que hay que incluirlo en nuestra disciplina. Por lo menos 1 litro y medio al día, si no hacemos deporte, si lo hacemos, más.

Si tomas caldos naturales además de hidratarte conseguirás minerales y vitaminas. Las bebidas azucaradas como las colas, no las incluimos en nuestra lista de bebidas recomendables, todo lo contrario, nos desmineralizan.

  • Suplementos de probióticos y prebióticos

Hay momentos en la vida en que es importante ayudarnos con un plus para recuperar nuestro equilibrio. Obligado después de un tratamiento con antibióticos, ya que éstos además de matar las bacterias perniciosas, también arrasan con la flora intestinal saprofita o “buena”; por lo que un suplemento de calidad de prebióticos es lo recomendado.

La salud intestinal es objetivo clave para sentirnos bien.

Si no haces buenas digestiones, te notas bajo de ánimo, de energía, si no evacuas de forma adecuada, no dudes en buscar soluciones. El intestino se educa, con perseverancia y disciplina, con la comida, bebida y ejercicio adecuados, recuperamos la base de nuestra salud, el centro de absorción de nutrientes y de nuestro bienestar.