La resiliencia, la adaptación, la flexibilidad, son términos necesarios para afrontar las vicisitudes de la vida. Las plantas tienen algo que aportar para ayudarnos.

Hablemos de resiliencia

La vida no es lineal, pasan cosas, unas buenas, otras peores. Ocurren acontecimientos inesperados, personas a las que queremos que se van, enfermedades, dificultades económicas, cambios en lo que nos rodea  que nos descolocan.

Entonces, cada uno actúa de una manera. No es difícil hundirte, pensar que no eres capaz de adaptarte, o sobrevivir a lo acontecido.

Fácilmente  puedes sentir  que has fracasado, y te rindes y claudicas, o sacas partido incluso de las circunstancias más adversas para salir fortalecido.

Eso es ser resiliente.

Es la capacidad de afrontar con flexibilidad situaciones adversas y sobreponerse a ellas. Gracias a las experiencias vividas, podemos e  incluso debemos  salir más fuertes, y sabios.

No quiere decir que a la persona resiliente la experiencia que le haya tocado vivir no le ha afectado, sino que ha decidido salir adelante, aceptarlo y no rendirse.

Boris Cyrulnik, en su libro “El patito feo” fue el primero en hablar de este concepto.

A ser resiliente  se aprende por los ejemplos que nos dan nuestros padres, o amigos. Se puede aprender, se debe ejercitar. No es una virtud innata.

Las cualidades de lucha y enfrentamiento positivo ante la adversidad  sacan lo mejor de las personas. Y cuando llega la calma, llega la recompensa, que es una mejor adaptación a la vida.

¿Cómo es una personalidad resiliente?

  • Es consciente de sus propias limitaciones y fortalezas, por lo que son capaces de buscar ayuda en caso de necesidad, y no perecer en el intento.
  • Sabe ser flexible. Esto es importante. A lo mejor, después de la experiencia vivida, nada sigue igual. La rigidez en este caso no es viable. Es imprescindible saber cambiar, adaptarte a lo nuevo.
  • Piensan que cambiar es una oportunidad para mejorar. Son conscientes de que la vida es movimiento, cambio, y que hay que ser como los juncos, se curvan sin romperse.
  • Intentan ser optimistas, pensando que todo va a pasar, que la lucha vale la pena, que siempre mañana saldrá un sol que vale la pena disfrutar.
  • Son voluntariosos y tenaces. Tienen sus objetivos claros y no se distraen en sus metas.

100%Natural

Si después de leer esto piensas que es imposible, la naturaleza y los laboratorios de suplementación han elaborado  fórmulas para ayudar.

Como profesionales que comprenden las necesidades de la sociedad, los científicos de 100% Natural han sacado una línea de productos que han llamado “Resiliens” para echarnos una mano.

Hoy, en el Centro Médico Healthing hemos disfrutado de la presentación de ésta nueva gama, que paso a contaros, para que los que penséis que os hace falta una ayuda vengáis y os informeis.

Hay plantas “adaptógenas” eso es,  que  tienen la capacidad de normalizar las funciones del cuerpo y fortalecer los sistemas comprometidos por el estrés.  Ponen en marcha el sistema de defensa y ayudan al organismo a adaptarse a las situaciones que nos alteran  minimizando su impacto.

Porque, no vayamos a olvidarlo, el estrés afecta negativamente la salud.

Hay cuatro plantas adaptógenas principales: la ashwagandha, equisandra, eleuterococo y rodiola.

Y el laboratorio, las ha combinado para sacar cuatro productos nuevos: Resiliens equilibrio, deporte, vitalidad, y rodiola.

Para que cada persona tenga la ayuda que necesite en el momento apropiado.

Si te consume el estrés, si sufres de fatiga adrenal, si el deporte te deja extenuado, o si necesitas mantener el estado de ánimo y claridad mental. Cada caso tiene su combinación exclusiva de plantas.

Si quieres más información, acude al Centro Médico Healthing.

La resiliencia, aprender a sacar partido de la vida
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