La prueba diagnóstica es una forma de salir de dudas, de dejar de elucubrar, y coger el toro por los cuernos.

Las pruebas diagnósticas nos sacan de dudas. Ante la pandemia, nos tranquiliza o nos afirma que debemos guardar mayor aislamiento en nuestras casas. Poner a salvo nuestra salud, y la de los que nos acompañan.

La OMS recomienda hacerse la prueba. Como parte de la estrategia para ir levantando un cerco al contagio, para frenar el colapso hospitalario, y ganar tiempo hasta que los investigadores consigan lo que nos va a devolver otra vez a la rutina de nuestras vidas, la vacuna.

El ojo clínico

¿Dónde se ha quedado ese médico que venía a casa, te miraba el ojo, la garganta, la piel, te tomaba la temperatura, escuchaba la respiración, y te preguntaba mirándote a los ojos como te encontrabas?

Y muchos de ellos, con un gran ojo clínico, acertaban con el diagnóstico, tranquilizaban al paciente y recetaban baños de vapor, sopas, descanso, y quizá algún medicamento si era imprescindible.

Había un ingrediente mágico, hipnótico, en esa persona tranquila, que transmitía serenidad, y después de un rato de charla, iba a visitar al próximo paciente.

La medicina se ha transformado. Ese médico con el maletín y el fonendoscopio se ha quedado atrás, dejando paso a unos avances vertiginosos, sobre todo en pruebas diagnósticas.

Leemos en los medios a diario, que  los médicos y personal hospitalario son los principales garantes de que vamos a recuperar los máximos pacientes, pero no tienen en España suficiente protección técnica, y se han contagiado algo más de un 13% de ellos.

La prueba diagnóstica

Hoy, podemos en el laboratorio analizar y quitarnos la duda, saber exactamente cuál es nuestra afección,  y que el tratamiento posterior sea acertado y seguro.

Los avances en la tecnología quizá resten ese instinto médico del profesional que disponía de escasos medios. Al igual que los teléfonos móviles, con sus  miles de apps, nos vuelven perezosos por ejemplo a la hora de orientarnos por las calles, o hacer operaciones matemáticas.

La prueba diagnóstica del COVID-19

En la detección del coronavirus, que se realiza tomando muestra en la cavidad nasal, lo que se busca es ARN del virus, si lo encuentran, el resultado es positivo. Se tarda entre 3 y 4 horas.

Actualmente hay el test rápido, que en tan solo unos minutos te dan el resultado. En éste, lo que buscan es el antígeno vírico.

Este último puede dar falsos negativos, en el caso de que la carga viral sea baja, por lo que en el caso de que los síntomas persistan, la prueba debería ser repetida.

Desde la OMS, recomiendan hacerse el test para controlar los contagios. De todos modos, siempre deberemos mantener las medidas de higiene y alejamiento social.

Las diferencias entre el resfriado, la gripe, la alergia.

Muchos nos alarmamos ante un estornudo, o un repentino dolor de cabeza.

Desde luego, tenemos que estar alertas ante cualquier síntoma, pero un resfriado, una gripe, o la alergia, no tienen la misma sintomatología que el coronavirus.

El resfriado está producido por un virus, mucho más leve, no cursa con fiebre, produces mocos, y en siete días deberías haberlo superado. No hay tos.

Si tienes gripe, hay un mayor malestar, dolor de cuerpo, fatiga, fiebre, y tos productiva.

La alergia produce goteo nasal, lagrimeo, estornudos, pero no hay fiebre.

Los afectados por el coronavirus, presentan una tos seca, fiebre, fatiga, la duración de la afección está entre 7 y 14 días, y cuando desaparecen los síntomas, te debes seguir manteniendo aislado porque sigues pudiendo contagiar durante otros 14 días.

Podemos incluir entre los síntomas del covid 19 la anosmia, la pérdida de gusto y olfato, como síntoma característico, y que tarda tiempo en recuperarse.

Cuando se acabará

Una vez consigamos frenar los contagios con las medidas que conocemos, el primer paso que se busca es descongestionar los hospitales.

Pero si levantamos el aislamiento podemos producir un nuevo brote, por lo que hasta que no tengamos una vacuna, que todavía tardará entre un año y 18 meses, no conseguiremos vencer la pandemia.

Es crucial que todos adoptemos y respetemos el papel que nos haya tocado vivir en ésta lucha. La de los médicos, enfermeros, sanitarios está en la primera línea, también los policías y militares tienen un papel difícil,  y debemos apoyarlos con nuestros aplausos y respeto, pero también siendo conscientes de no acudir a los hospitales sin causa justificada.

Realizarse la prueba diagnóstica nos puede ayudar a saber más exactamente de qué manera debemos actuar.

Es difícil la no acción, cuando estamos tan acostumbrados a hacer cosas. Es una inactividad útil, consciente, controlada, solidaria, y en ella, podemos hacer muchas cosas para ayudar a vencer la pandemia.