La Medicina Integrativa es una forma distinta de afrontar la salud, teniendo en cuenta que todo lo que nos acontece es multifactorial.

La medicina integrativa. En que consiste.

Tengo un amigo, que cada vez que oye hablar de plantas, de Medicina Natural, o de cualquier terapia alternativa, se pone incluso de mal humor. Opina que es un engaño, una tomadura de pelo, y que con la salud no se puede jugar.

Estoy completamente de acuerdo.

Pero hay que saber sacar el trigo de la paja, conociendo a fondo de qué manera discernir que es correcto y que no lo es.

La Medicina Integrativa que El Centro Médico Healthing apoya  está basado en  un equipo médico cualificado, con probada experiencia, que, además, tiene la filosofía de que en la salud influyen, confluyen, muchos aspectos de las personas; y que por lo tanto, todos ellos hay que tenerlos en cuenta a la hora de diagnosticar y tratar.

Integrar significa unir, tener en cuenta, trabajar en equipo. Que cada disciplina tenga en cuenta de que lo suyo forma parte de un todo, y que es clave la interacción entre todos para llegar al mejor tratamiento del paciente.

Cuando una persona tiene una patología, debemos considerar que para solucionar el problema, que puede ser, por ejemplo, un problema respiratorio, debemos buscar más allá de solucionar el síntoma concreto.

Hacer una anamnesis completa. Ver porqué ha podido aparecer el síntoma, y erradicar la causa primera que lo ha provocado, para evitar volver a caer en lo mismo. Seguir la sintomatología  como hilo conductor del que hay que tirar para llegar al origen del problema.

Puede ser que en su medio laboral esté respirando algún producto que le produce toxicidad, podría ser un problema alérgico, asmático; incluso el origen puede ser intestinal, o emocional. O una suma de todos ellos.

Hacer un recorrido por donde la persona pasa más tiempo, como en su casa, en su dormitorio, donde a lo mejor está utilizando productos de limpieza que le están produciendo reacción, o también un exceso de radiaciones por teléfonos inalámbricos, televisión que no desenchufamos… etc puede estar causando más perjuicio del que pensamos.

Porque cada persona tiene un punto débil. Y cuando enferma, sale por su debilidad. Por eso, quedarse en solucionar el síntoma es como dar una mano de pintura a una humedad, sin solucionar la gotera.

Como problema añadido a ésta forma de tratar a los pacientes, nos encontramos con que si no se solventa la patología de forma integral, los síntomas ocultos pueden acabar causando problemas crónicos, ya de más difícil solución.

La Medicina Integrativa busca la plena salud. Trabajar  estando informado de todo lo que está ocurriendo al paciente, buscando mediante análisis y anamnesis  el mejor diagnóstico, y el tratamiento más  acertado.

El objetivo último, es dar las mejores herramientas al propio cuerpo de sanar.  No hay protocolos pre-establecidos. No hay dos personas iguales. Cada uno necesita una atención personal, única, intransferible.

No tenemos prisa. La atención, la escucha, y el acompañamiento a los pacientes no tiene un cronómetro en la mesa. Porque es importante comprender qué está sucediendo a la persona que acude a la consulta. Lo importante, que el paciente salga tranquilo, sabiendo que no está solo en el proceso, que le van a poder ayudar.

Vamos a hacer equipo no solo con las distintas especialidades médicas, es importante que el propio paciente se responsabilice de su estado de salud, poniendo también él las medidas que sean importantes para estar en buen estado.

Recordemos que salud no quiere decir estar solo funcional, sino estar verdaderamente bien.

La Medicina Integrativa, es Medicina Preventiva.

Aquí está la clave. En la prevención, encontramos la mejor manera de tener una vida saludable.

Prevenir mejor que curar. Cuanto antes cortemos con esas costumbres que a veces adoptamos inconscientemente y que nos están haciendo daño, mejor. A veces por defecto, y muchas veces por exceso, el equilibrio es importante.

Es por ello que consideramos importantes los hábitos de vida  la rutina: el descanso, la nutrición, el ejercicio, la gestión del estrés, las relaciones sociales y familiares, el ocio.

Los hobbies, pasarlo bien, que no todo en el día sea peso y responsabilidad, sino que encontremos momentos de relajación y disfrute.

La Medicina Integrativa, es la que más nos convence.