La intoxicación aumenta todos los veranos, las urgencias se llenan de pacientes con síntomas a veces graves por haber consumido productos en mal estado.

La intoxicación acecha en las mejores mesas

Hace unos días unos amigos nos homenajearon con un festín digno de reyes. Celebrábamos nuestro reencuentro, y la mesa era digna de ser fotografiada  para  Instagram.

Nosotros, como buenos invitados, dimos buena cuenta de lo que se nos ofrecía. Caracoles de mar,  mejillones con salsa “romescu”, jamón, queso, todo elaborado en casa con tanto amor que se reflejaba tanto en la presentación como en el sabor.

Salsas, marisco, calor,  perfecta combinación para que sucediera lo que era en cierta manera previsible; al día siguiente tuvimos que pagar factura por los ricos manjares.

Una jornada completa de no poder alejarnos más de unos metros del cuarto de baño, y, menos mal, con eso se terminó el episodio.

Mantener el sistema inmunológico en forma, ayuda a salir más rápido de éstos episodios.

Pero lección aprendida. En verano, el calor es abono para que las bacterias y parásitos se propaguen con más velocidad. Si a esto añadimos algún gesto o rutina de no tener la cocina inmaculada, el resultado puede terminar no solo como nos pasó a nosotros, sino en urgencias.

Nos fiamos del aspecto del alimento, pero el peligro de intoxicación se puede esconder incluso sin que el olor o el color nos pongan en alerta.

¿Qué bacterias, o parásitos son más frecuentes, y de qué manera nos pueden afectar?

El Centro Médico Healthing te ayuda a que pases el mejor verano. Para ello, mantente bien informado.

  1. Salmonela

Es la principal culpable de la diarrea. El sitio donde le gusta reproducirse es el huevo. Para asegurarnos de que no está infectado, debe estar cocinado, por lo que en crudo tienes que tener mucha precaución. La mayonesa, o las salsas elaboradas son caldo de cultivo.

También, precaución con los alimentos que aunque estén cocinados los has dejado tiempo a temperatura ambiente.

El frío es indispensable para la conservación.

Normalmente, la infección no es grave, a no ser que la persona esté débil, los síntomas son diarrea, nauseas, vómitos, dolor abdominal. La forma de tratamiento es sobre todo mantenerse hidratado y  recuperar electrolitos.

  1. Campylobácter

Está en aves de corral, cerdos, vacas ovejas y avestruces. La transmisión es por cocinar poco el alimento.

La leche y el agua, también pueden contener esta bacteria.

Se manifiesta con una inflamación intestinal, duran entre tres y seis días.

Se contrarresta de la misma manera, hidratación y electrolitos. Aunque puede haber complicaciones, no reviste mayor gravedad.

  1. Listeria Monocytogenes

Se encuentra en el suelo. La tierra, los cultivos, las plantas, los pastos, agua y ganado.

Infecta a través de la alimentación. Carne poco hecha, quesos no pasteurizados, frutos mal lavados o vegetales crudos.

No es frecuente la transmisión, pero puede llegar a provocar graves perjuicios para la salud.

  1. Escherichia Coli

Son casi todas las cepas inocuas, menos algunas, que pueden causar enfermedades graves.

Carne picada, poco cocinada, leche y hortalizas contaminadas. Atención a las hamburguesas, el salami curado, la sidra no pasteurizada, el yogur y el queso elaborado con leche cruda.

Produce calambres abdominales, diarrea, que puede aparecer con sangrado, fiebre, vómitos.

El tiempo de curación está alrededor de los 10 días.

  1. Clostridium Botulinum

Se encuentra en alimentos elaborados de forma inapropiada.

Judías verdes, espinacas, champiñones, atún, miel, y otras conservas pueden estar contaminadas,  y producir cuadros de gravedad.

Su transmisión es grave. Puede ser mortal. Pero hay pocos casos.

  1. Norovirus

Es el que nos produce lo que frecuentemente conocemos como “gripe estomacal”, causa gastroenteritis.

Se transmite persona a persona, por alimentos infectados o superficies u objetos contaminados.

Los encontramos en mariscos y moluscos, que al filtrar el agua para alimentarse, guardan el virus en su interior.

Vómitos, nauseas, escalofríos, fiebre, fatiga, dolor muscular, son los síntomas más frecuentes. No caigas en intentar solucionarlo con antibióticos.

Normalmente, en tres días se soluciona.

 

Recomendaciones generales

  • No romper la cadena de frío.
  • Lava bien los alimentos.
  • Lávate las manos a menudo.
  • Cuidado con los crudos.
  • Evita que la cáscara del huevo entre en contacto con su interior. No guardes las salsas más de 24 horas, y siempre en frío.
  • Mantén la nevera muy limpia.
  • No recalientes más de una vez la comida. Se puede descongelar, cocinar y volver a congelar, pero una vez descongelado, si sobra, no se puede aprovechar.
  • No consumir latas que presenten abolladuras.
  • Limpia bien los utensilios que uses en la cocina.

Recomendaciones al salir de casa

  • Cuidado con los puestos ambulantes de comida.
  • En las excursiones, cuidado con los crudos.
  • Evita los cubos de hielo.
  • Precaución si el alimento no presenta buen aspecto.