La eterna juventud es un tema que ha obsesionado a escritores e investigadores, se han llenado miles de páginas, en su búsqueda grandes cerebros han invertido sus esfuerzos. ¿Se ha encontrado?

El elixir de la eterna juventud

Cada vez estamos más cerca de conseguirla, la medicina avanza a pasos de gigante, los conocimientos son cada día más profundos, y la tecnología más sofisticada nos ayuda a llegar más lejos.

Conseguir estar jóvenes para siempre empieza por evitar la decadencia, la enfermedad. La medicina que nos lleva a la eterna juventud, es sobre todo preventiva.

Lo primero es conocer lo más profundamente posible las características de cada persona, esto no solo incluye test de análisis genéticos, del aparato locomotor, examen integral del estado físico; sino que interviene también el mundo emocional, el ejercicio, el descanso y las costumbres dietéticas de cada persona.

No solo se va a analizar al paciente, sino que se va a abordar también el entorno en el que vive.

Las radiaciones electromagnéticas de su cuarto de dormir, o de su oficina, la calidad del aire que respira, qué tipo de ropa utiliza, con qué la lava.

Con qué productos  limpia su hogar y su oficina, si convive con animales domésticos, con qué pinturas has decorado las paredes de casa o si los muebles no son de madera sino de conglomerado.

A partir de ahí, con un informe profundo, se puede ir aportando carencias de vitaminas y minerales, cambiando dietas, aportando suplementos, recomendando ejercicios, y todo lo que sea preciso de manera personal.

El médico deja de funcionar de manera individual, para trabajar en equipo multidisciplinar, donde por cada paciente interviene un cuadro médico completo.

Abarca desde el dentista, la ginecología, la endocrinología, hasta el cardiólogo o el médico de familia. Todas las especialidades saben que los problemas de salud se solucionan teniendo en cuenta todas las partes.

Por ejemplo, un paciente puede tener un problema respiratorio, pero la causa de su problema no es el pulmón, sino el intestino.

Un niño con problemas de atención, no se le atiende solo desde el punto de vista psiquiátrico, sino fisiológico; ya que la causa puede ser una mala alimentación.

La salud dental tiene repercusiones a todos los niveles, al igual que el sedentarismo, el insomnio o el estrés.

Todo el cuerpo está en relación.

Por eso, si tienes por ejemplo, un problema de colesterol elevado, no solo el hepatólogo tiene algo que decir, no se soluciona con una medicación que reduzca la síntesis de colesterol, pero que tenga contraindicaciones a otros niveles.

El síntoma lleva al análisis del origen, pero no es la causa.

Si empiezas a cuidarte con pocos años, probablemente llegarás a vivir más de 100 años en buen estado físico y mental. Porque desde que empiezas a tener signos de desgaste, te los incorporan desde fuera.

Si buscas el elixir de la eterna juventud, ésta existe, pero no es tomar una cucharada de un tónico hecho con cuerno de rinoceronte y cartílago de tiburón.

Se requiere pasar  por un análisis personal a todos los niveles, y a cuidar de todos los aspectos sin descuidar ninguno.

Lamento la desilusión, si al leer el título de éste artículo pensaste que la solución iba a ser más de tipo mágico.

Pero la realidad, se impone.

La medicina del futuro, de la que ya tenemos clínicas hoy en día, va a ir por ahí.

No solo tiene que cambiar la forma en que los médicos tratan a los pacientes, sino el propio paciente tiene que comprender que la última responsabilidad de su estado de salud reside en él mismo.

Se tiene que involucrar y educar de ésta manera a sus descendientes.

Paralelamente, habrá repercusiones en todos los niveles, tanto gubernamentales como empresariales, porque el usuario exigirá respirar aire limpio, por lo que la industria se tendrá que reinventar.

La gente no comprará comida basura, por lo que las miles de cadenas de comida rápida tenderán a desaparecer, no querremos comprar ropa hecha a base de productos contaminantes, por lo que la ropa barata y mala no tendrá sitio en el mercado.

Todo esto no ocurrirá en un día, pero acabará  siendo así.

La eterna juventud del hombre pasa por la supervivencia de nuestro entorno, de la naturaleza, del campo, de la fauna y flora, de nuestros mares y montañas, que es el hábitat del que pertenecemos y que nos sustenta.