La dieta mediterránea la componen tres ingredientes fundamentales, el pan, el aceite de oliva y las uvas. Una forma de vivir, de cocinar, de comer.

La Dieta Mediterránea

El Mediterráneo es el denominador común: Italia, Marruecos, la Provenza Francesa, España, Grecia, Chipre, Croacia, Portugal…

No es solo una forma de comer, es una cultura, unas costumbres, una forma de cocinar, una forma de vivir.

Aprovechemos la suerte que tenemos de poder disfrutar de ésta dieta.

Pirámide de alimentación

Vamos a repasar los alimentos básicos que no pueden faltar en ésta dieta:

  1. La utilización del Aceite de Oliva.

Si observamos el mapa, el olivo es el árbol, junto con el mar, que encuadra la zona geográfica que se beneficia de la dieta mediterránea.

Este árbol centenario, que podemos encontrar ejemplares que viven miles de años, dan la aceituna, fruto rico en propiedades cardioprotectoras, vitamina E, betacarotenos, ácidos grasos monoinsaturados.

  1. El consumo de vegetales, frutas, legumbres en abundancia.

Fuente de fibra y agua, las huertas mediterráneas nos llenan el plato de color y sabor. Desde los antiguos gladiadores, que en recientes descubrimientos arqueológicos se ha visto que comían más vegetales que proteínas, el aporte de vitaminas y minerales de éstos productos protegen la salud.

  1. Pan, cereales, productos integrales.

Base de la comida en muchas culturas, y carga  de carbohidratos de la dieta mediterránea. De aquí sacamos nuestra energía.

  1. Comida de temporada, producto fresco, de la zona donde vives.

Consumir productos de la zona nos garantiza su frescura, procedencia, y que no haya sido manipulado ni procesado con químicos.

  1.  Lácteos, yogur, queso.

Forma parte de la Dieta Mediterránea el consumo de productos lácteos, fuente de calcio y vitaminas. Pero observa en la pirámide la proporción recomendada de consumo.

Sin olvidar que la procedencia debe ser ecológica de ganadería sostenible, y alimentada de forma natural.

  1. La carne, los guisos.

La carne roja, muy esporádicamente. La  magra es más saludable. Antiguamente, la proteína animal se consumía tan sólo en días de fiesta y celebración. Hoy, abusamos de la cantidad.

  1. El pescado y los huevos.

Sobre todo el pescado azul por sus propiedades ricas en omega 3, y los huevos, son parte de una dieta saludable.

Importante el origen tanto de los huevos como del pescado.

  1. Los dulces.

Los dulces tienen que apartarse de la dieta. Debemos reservar los postres azucarados para alguna celebración, no como ritual diario.

  1. El agua, la hidratación.

Ya sabemos, el agua no es sustituible por nada. Ni zumos, ni cerveza (aunque sea sin alcohol), ni sodas. Agua pura, que limpia e hidrata. Según la actividad realizada, y el calor o frío en que estemos, beber es la base.

  1. Ejercicio físico.

Lo metemos en la costumbre, rutina diaria imprescindible para estar bien. El ejercicio físico, aunque sea moderado, nunca debe faltar en la vida de nadie.

 

Observaciones

Estos son los componentes de la Dieta Mediterránea. El fenómeno de  la globalización  incita a perder  la esencia de lo nuestro, de lo autóctono. Incorporamos a nuestra dieta comida china, japonesa, americana, abandonando nuestra preciosa herencia.

Nos encanta probar, pero seamos fieles a nuestra tierra, a nuestra forma de vivir. Que nos copien los demás.