La Copa Davis es española. La victoria que nos regaló ayer el equipo español, nos llena de ilusión y de alegría. El equipo capitaneado por Bruguera ha demostrado ser el mejor.

La Copa Davis

La historia de la Copa Davis se remonta al año 1900, y se empezó a organizar promovido por un político norteamericano, Dwight Davis,  que organizó un torneo entre EEUU y Gran Bretaña.

Davis, estudiante de la Universidad de Harvard, pagó de su propio bolsillo la famosa ensaladera de plata que se ofrece como trofeo, así como la bandeja de 95 cm de diámetro que se incorporó al quedarse pequeño el espacio para poner los nombres de los vencedores.

En sus inicios, se denominaba International Lawn Tennis Challenge, pero a la muerte de  Dwight Davis, se empezó a llamar Copa Davis.

En 1905 se incorporaron al campeonato países como Francia, Austria Bélgica, Australasia (mezcla de Australia y Nueva Zelanda) y en 1920 eran más de 120 países los que se quisieron incorporar a la Copa Davis.

Los primeros años EEUU fue el gran victorioso, con Gran Bretaña y Australasia, hasta que en 1927 consiguió otro país, Francia, hacerse con el título.

El formato ha ido evolucionando. En esos años, el equipo ganador tenía asegurada su posición en la final, y esperaba a que el equipo aspirante pasara las rondas necesarias para llegar  al partido definitivo. Pero después se decidió que todos tenían que pasar por las rondas clasificatorias.

España en la Copa Davis

En el mes de diciembre del año 2000, España gana su primera ensaladera, ganando en la final a los australianos.

En el 2004, debuta Nadal, con 17 años, ganando la Copa para España contra EEUU.

Otra vez, ésta vez sin Nadal, en el 2008 nos llevamos el triunfo en Mar del Plata contra los argentinos.

Capitaneados por Rafa Nadal, conseguimos la victoria en el año 2009, contra la República Checa.

2011 nos volvió a dar la Copa contra los argentinos.

2019, alcanzamos la victoria contra el equipo canadiense, en un nuevo formato de la Copa Davis.

Lo que más nos gusta de éste campeonato es que se disputa por equipos. Y los jugadores dan todo lo que tienen por la victoria general. En ésta edición, el momento más emotivo lo ha protagonizado el jugador español Roberto Bautista, que después de tener que ausentarse por la muerte de su padre, y todos pensando que no iba a poder jugar, vuelve y gana un punto decisivo contra Auger-Aliassime, y después Nadal gana a Shapovalov, por lo que ya no hace falta disputar el dobles.

El equipo de España formado por Rafael Nadal, Roberto Bautista, Feliciano Lopez, Pablo Carreño y Marcel Granollers, capitaneados por Sergi Bruguera, ha sido el equipo ganador.

Les estamos muy agradecidos por esos momentos de emoción y deportividad que los amantes del tenis y del deporte en general hemos vivido durante esta semana en Madrid, y los más afortunados, en directo desde la Caja Mágica.

Algo más que un torneo convencional

La Copa Davis, que lleva celebrándose más de 100 años,  es un gran acontecimiento, donde el individualismo se deja aparte, el equipo se convierte en lo primordial, y el ambiente y la alegría de todos los aficionados  es desbordante.

Tener unos deportistas tan carismáticos como los que tenemos, da un ejemplo, y unas ganas de superarse a nuestros más pequeños que ayuda a que en futuras generaciones podamos seguir teniendo personas que tomen el relevo de este magnífico equipo.

El deporte profesional no es una opción fácil ni cómoda. Los deportistas tienen muchas dificultades que ir superando todos los días, y una exigencia a todos los niveles que no todos pueden alcanzar, tanto a nivel físico como psicológico.

Pero cuando vemos victorias como la conseguida ayer, por personas que han tenido un sueño, y han sabido creer en ellos y llevarlas adelante, nos enseñan que es posible alcanzar metas que a priori parecen inalcanzables.

Tanto en el deporte, como en cualquier actividad que cada uno realice, tener la ambición de llegar a la excelencia, de ir un paso más allá,  es posible.

Y siempre recuerda, nadie llega a la meta sin haber aprendido del fracaso, de donde se sacan las mejores lecciones, aunque también hay que aprender a ganar.