En cada estación, lo suyo. Hacemos un breve repaso por los alimentos de temporada y vemos sus características nutricionales.

 

Cada estación del año nos regala diferentes productos que nos preparan para lo que nos queda por pasar.

Ahora, el frío hace que necesitemos más protección contra resfriados y gripes, por lo que el sistema inmunológico hay que ponerlo a punto. El peligro de deshidratación es más bajo, por lo que las frutas cargadas de agua son menos necesarias.

Requerimos alimentos  calientes, más nutritivos.

Vamos a hacer un pequeño repaso sobre alguno de los productos que vemos en el mercado de otoño.

 

El cambio de estación, el otoño y las setas

Aunque los expertos conocen variedades de setas que se dan a lo largo del año de forma natural, el otoño, con ese cambio de temperatura, la lluvia y ratitos de sol que calienta pero sin quemar, es el momento de las setas.

No debemos recolectar si no tenemos conocimientos, es más seguro comprarlas en el mercado.

Sus beneficios son importantes:

  • Son una fuente de proteína vegetal, por lo que los vegetarianos tienen en ellas un buen aliado.
  • Son un gran recurso para los que sufren sobrepeso, los hongos tienen efecto saciante, y no tienen casi calorías; tampoco grasas, y si aportan minerales y vitaminas.
  • Son ricas en vitamina del grupo B. Estas son importantes para el correcto metabolismo, y para mejorar el estado de ánimo.
  • Reducen el colesterol, por su alto contenido en beta-glucanos es un tipo de fibra que ayuda a la buena circulación de la sangre, y a la limpieza y detoxificación de residuos.
  • Tienen selenio, potasio, fósforo, hierro. El selenio tiene propiedades anti inflamatorias, es el mineral antiaging.

 

Las granadas

El origen de ésta fruta es Asia, y sus propiedades para la salud son múltiples.

  • Es un gran antioxidante, tres veces más potente que el té verde.
  • Tiene vitaminas C, vitaminas del grupo B, minerales como potasio, fósforo, magnesio, zinc, sodio y calcio.
  • La mayor parte de su contenido es agua, y tiene acción astringente por su alto contenido en taninos, por lo que es adecuado en caso de diarrea.
  • Su piel se utiliza en desparasitación del intestino.
  • Es emoliente para el tracto digestivo.
  • Tiene betacaroteno, recomendable para la piel
  • Ayuda a regular la hipertensión, así como la glucosa en sangre.
  • Apto en dietas de adelgazamiento y depuración.
  • Es un diurético natural, ayuda en la retención de líquidos y urea elevada.
  • Buen antiviral. Tomar en caso de gripes y resfriado.

La calabaza

De origen americano, la calabaza está bendecida con tantas propiedades, que es un auténtico regalo de la naturaleza.

  • Betacaroteno, vitamina A y E, para la salud ocular y de la piel.
  • Vitamina C, y minerales que refuerzan el sistema inmunológico.
  • Es muy versátil y fácil de cocinar, pero no abuses del calor para aprovechar mejor sus propiedades, no más de 20 minutos.
  • No tiene gluten, apto para celíacos.
  • Sin colesterol, propiedades protectoras contra el cáncer y enfermedades degenerativas.

Las castañas

La castaña es una fruta muy de ahora, la tradición de la castañera ya ha casi desaparecido, pero ese olor, ese cucurucho calentito es una verdadera delicia en los meses de frío.

  • Fuente de energía, y de fibra.
  • Rico en minerales, no tiene gluten.
  • Tiene menos calorías que los frutos secos.

 

Ir al mercado es ir a la fuente de la salud. Ver qué nos ofrece la temporada es asegurarnos una alimentación correcta  de “comida real”.

Además, es apoyar la ganadería y agricultura local, fomentar la industria sostenible, ser coherentes con nuestro entorno y respetarlo.

 

La comida del mercado: alimentos de otoño
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