La clave está en saber respirar, en adquirir consciencia de cómo lo hacemos, y hacer unos simples ejercicios que nos van a ayudar a mejorar la técnica.

La clave está… también en saber respirar

Hablamos de manera extensa del deporte, de la nutrición, de las emociones, pero dejamos otro elemento importante algo aparcado.

Porque todos respiramos, si no lo hiciéramos, moriríamos. Es por ello quizás que nos olvidamos la importancia de tener una capacidad pulmonar amplia, y de qué manera podemos mejorarla.

La pandemia ha puesto nuestra capacidad pulmonar en primera línea. Sabemos que el virus que insiste en quedarse con nosotros ataca los pulmones. Pues vamos a ver de qué manera podemos contribuir a mejorar nuestra respiración. Con ello, conseguiremos muchas cosas, algunas nos van a sorprender.

A través de la respiración, la salud en general mejora.

Cuerpo y mente, entran en sintonía, reequilibrando la energía vital. Se alivia el estrés, la ansiedad, el descanso, mejora el funcionamiento orgánico y la calidad de vida mejora.

Un adecuado suministro de oxígeno a las células es vital. Pues con unos minutos de ejercicios conscientes podemos incrementar nuestra capacidad respiratoria y conseguir grandes beneficios.

Tipos de respiración:

  1. Alta o clavicular

En éste tipo de respiración, no interviene el músculo diafragmático ni el abdomen. Tiene bajo rendimiento, necesita mucha energía y es la que menos nos gusta.

Respiraciones cortas y superficiales, que son típicas de estados de alarma y estrés.

  1. Respiración media o intercostal

Interviene algo más el diafragma, sin embargo, el abdomen no se infla, el pecho se expande ligeramente.

Esta es la forma de respirar más frecuente. Es algo mejor que la primera, pero no aprovechamos todo lo que deberíamos nuestros pulmones.

  1. Respiración completa

Es la que deberíamos practicar. Todo el sistema respiratorio interviene, las costillas se elevan, el pecho se expande, el diafragma cumple su cometido, el abdomen se abre.

Para practicar éste tipo de respiración, necesitamos consciencia, práctica. Los pulmones inhalan y exhalan de manera rítmica, acompasada.

Recomendaciones para observar nuestra respiración:

  • Acostado, coloca una mano en el pecho, la otra en el abdomen. Observa que mano sube, cual es el movimiento del aire en tu pecho.
  • Cierra la boca, respira por la nariz.
  • Mantén el cuerpo en relajación.

Que vamos a conseguir, con la respiración total:

  • Una relajación integral, el sistema parasimpático entra en funcionamiento cuando conseguimos respirar de manera profunda.
  • Aumento de la capacidad respiratoria.
  • Mejor funcionamiento cerebral. El oxígeno riega mejor los órganos, también las células cerebrales se benefician.
  • Control del peso, muchas veces comemos por ansiedad, y ésta se controla cuando la respiración mejora. Además, el intestino, el hígado, los riñones, al mejorar su estimulación eliminan de manera más eficaz las toxinas.
  • Ayuda al sistema cardiovascular, restándole trabajo al corazón.
  • Antiage; el oxígeno beneficia la belleza y el bienestar de la piel, que se ilumina y relaja.
  • Efecto masaje de los órganos internos. El movimiento respiratorio, activa y masajea los riñones, intestinos, páncreas, hígado, produciendo grandes beneficios en su funcionalidad.
  • Ayuda a un pensamiento más claro, focalizado y creativo.
  • Reduce la ansiedad, el estrés, el insomnio, la irritabilidad.
  • Mejor capacidad en el deporte.

Como conseguir éstos beneficios:

Yoga; es una gimnasia ancestral donde se paran en la respiración. Se enseñan técnicas milenarias de control y consciencia respiratoria.

Fisioterapia respiratoria; donde los profesionales te darán las pautas necesarias para mejorar y aprovechar tu capacidad pulmonar.

Respiración profunda básica:

Tumbado boca arriba, coloca las manos, o un libro, en la zona abdominal y a la altura del corazón.

Respirar profundamente, observando cómo se eleva primero el abdomen, después el pecho.

En la exhalación, debes eliminar todo el aire inspirado. Cada respiración es de 10 o 11 segundos, y el ejercicio lo puedes realizar durante 3 a 5 minutos para adquirir consciencia, todos los días.

Poco a poco vas a introducir técnicas más complejas, intentando al inspirar aguantar unos segundos antes de exhalar,  llegando más lejos en tu capacidad de oxigenación.

En nuestra vida, respiramos unas 50 millones de veces, aire que no siempre es limpio y rico en oxígeno. No podemos evitar vivir donde vivimos, pero podemos sacarle el máximo partido a lo que tenemos, protegiéndonos de las adversidades y adquiriendo más herramientas para vivir más plenamente.

Centro Médico Healthing.