Buscando la longevidad, nos encontramos con éste concepto que nos llega de Japón, que nos lleva a plantearnos, cual es nuestra razón de ser, nuestro Ikigai.

Ikigai, razón de ser

En la búsqueda de una vida sana y longeva, encontramos en Japón a unos maestros, con una esperanza de vida de 83,5 años de media para hombres y mujeres, volvemos nuestra mirada hacia su cultura para investigar sobre dónde puede estar la clave.

En un artículo publicado en El País, nos cuentan como dos españoles, Héctor García y Francesc Miralles, publicaron en el año 2016 un libro sobre el tema: “Ikigai: los secretos de Japón para una vida larga y feliz” Héctor, se quedó a vivir en Japón, y su  amigo, periodista catalán, va a menudo a visitarle.

Pusieron su punto de partida en el pueblo llamado Ogimi, archipiélago japonés de Okinawa, donde hay la mayor concentración de ciudadanos longevos del mundo, y observaron qué rutinas de vida llevan.

La dieta y rutina diaria

La vida de una persona en el pueblo es sencilla, se levantan temprano, a las 5 de la mañana, y van a trabajar al huerto. Es frecuente que cada familia se autoabastezca, casi al 100% de lo que éste les produce.

A  mediodía, llega el almuerzo. Se compone de vegetales y muy escasamente consumen proteína animal.

Una máxima para ellos es la moderación, y comer con lentitud,  lo que  les ayuda a estar al tanto del momento en el que se han saciado. Su objetivo, levantarse de la mesa sin sensación de atiborrados,  con ligera hambre.

La restricción calórica es una de sus claves de la longevidad. Pero no la única.

Después, una buena siesta. Y cogen la bicicleta para moverse por las estrechas calles para llegar al telar, gran tradición de su pueblo.

Hay un gran apoyo social, los más pudientes ayudan a los que menos tienen; los lazos familiares son esenciales y los ancianos son respetados por todos.

Por lo que la epidemia de la soledad, tan extendida en occidente, a ellos no les toca.

Se van a dormir a las 9, y así, lejos de las rutinas aceleradas de nuestra civilización, transcurre el tiempo.

                Que es el Ikigai

Razón de ser, de existir. El mundo espiritual, emocional, juega un papel protagonista en sus vidas. La búsqueda de qué haces bien, de qué puedes aportar a la sociedad.

No se piensa directamente en la felicidad, aunque ésta se consigue como efecto secundario.

Al encontrar tu Ikigai, tienes una forma de dar al mundo lo mejor de ti mismo, así, como recompensa obtienes reconocimiento, y una justificación para vivir.

El ir dando tumbos por la vida, cambiando una y otra vez, intentando hacer actividades para los que no estás dotado, quitan energía, y por lo tanto, vida.

Sin embargo, cuando lo encuentras, no solo te diviertes, sientes placer, y el resultado es satisfactorio, sino que recibes la consideración de la sociedad.

El reconocimiento social, es importante. Sentirse útil, saber que juegas un rol que aporta a los que te rodean, aporta felicidad, y esto es salud.

¿Cuál es tu Ikigai?

Miralles intenta facilitar la tarea mediante unas preguntas que debemos plantearnos:

  • ¿Cuál es mi elemento? Hay personas a las que les gusta el trabajo en equipo, otras que son más individualistas. Poner los pies en el suelo, llegar a conocer nuestras fortalezas y limitaciones, empieza por lo más sencillo. ¿Cómo estamos más a gusto trabajando?
  • ¿Cómo se pasa el tiempo cuando estoy realizando una actividad? A lo mejor, cuando coges lápiz y papel, diseñando o dibujando, el tiempo se pasa volando. O a lo mejor, en el ordenador haciendo un programa, o en la lectura, o…. busca tu Ikigai en las actividades en donde el elemento tiempo se disuelva.
  • ¿Qué talentos tienes? En ellos puede estar la clave de tu razón de ser. Si eres bueno en el deporte, o si tu fuerte es el pensamiento científico. Si te interesa la filosofía, o tu mente es más de números.
  • ¿Con qué disfrutabas de niño? A veces, la vida nos aleja de nuestras aficiones infantiles, la madurez y la educación nos obliga a abandonar cosas que nos daban felicidad.

No es extraño en nuestra sociedad ver gente estresada, incluso amargada, porque sus tareas diarias no les suponen ningún placer, ni felicidad.

Probablemente, si no nos gusta no seremos buenos en ello, y nos vamos minando la salud.

Nunca es tarde para encontrar tu Ikigai. En nuestra vida, se nos presentan momentos de cambios laborales, de reciclarnos. Todos buscamos ser más felices, estar reconocidos socialmente, tener un sentido para vivir.

Es una tarea que no deberíamos postergar. Encuentra tu razón de ser, tu Ikigai.