El estado de ánimo con el que te levantas, y vas evolucionando a lo largo del día, influye no solo en tu propia salud, sino en la percepción que emanas a los que te rodean.

El estado de ánimo, ¿Se puede controlar?

El estado de ánimo es una actitud emocional. Va ligado a unos sentimientos, a pensamientos, y marca de manera significativa la forma de ver las cosas, y cómo te presentas ante el mundo.

Robert E Thayer es un experto en estados de ánimo, ha escrito muchos libros sobre éste asunto, que paso básicamente a resumir.

Según él, el estado de ánimo es un sentimiento de fondo que persiste en el tiempo. Surge de dos causas fundamentales, la energía y la tensión. De su combinación, tenemos:

  • Calma y energía; es un estado en el que nos sentimos con confianza y motivación para realizar cualquier trabajo, actividad que nos propongamos, con garantía de éxito. Deberíamos estar así por las mañanas.
  • Calma y cansancio; hemos agotado la energía durante el día, y nos encontramos en el momento de ir a descansar, a recargar, es el estado ideal por la noche.
  • Tensión y energía; surge cuando se presenta una emergencia, se elevan las pulsaciones cardíacas, y el nivel de adrenalina.
  • Tensión y cansancio; puede aparecer por la tarde, cuando estamos cansados y nos invade una sensación de que ya no llegamos, necesitamos parar. Pesimismo, impotencia, puede generar ansiedad.

 

Otras teorías, más basadas en el psicoanálisis, encuentran motivos más profundos, incluso inconscientes, que determinan nuestro estado de ánimo.

El cómo vamos por la vida importa. Y el ánimo que nos mueve, es determinante. Demasiadas veces el mal humor, la irritación o la inseguridad entorpecen la toma de decisiones vitales, y se emite una imagen errónea de la verdadera personalidad.

Es por ello que nos parece que hay que tomar el control.

Una buena noticia: se puede cambiar. No es fácil, pero vamos a darte alguna pista sobre cómo lo podemos hacer:

Imaginemos una situación, como puede ser una presentación importante delante de un público exigente, en la que te vas a sentir examinado, presionado.

Puedes sentir:

  1. Inseguridad, piensas que no eres lo suficientemente bueno.
  2. Irritación, crees que esta situación va a mermar tu imagen pública, que te estás metiendo en un lío.
  3. Estás confiado, seguro de ti mismo. Sales a comerte el mundo, sabes que puedes hacerlo, y lo que esperas, es conectar con los demás.

Está claro, todos querríamos sentirnos como en el punto 3, donde sientes que puedes con todo, estás sereno, confiado, seguro.

 Como en una receta, hay unos pasos para conseguir un buen resultado:

El primer paso es ser consciente de cómo estás, identificar tus sentimientos. Si estás triste, inseguro, pregúntate porqué, qué sentimientos te llevan a estar así.

No es fácil darse cuenta, sobre todo si el estado de ánimo se ha “cronificado”, por lo  que preguntar a los que te rodean, a amigos de verdad que digan la verdad y te echen una mano en éste primer punto.

Después, el segundo paso es aceptarlo, pero también conscientemente modificarlo si no es un sentimiento justificado. No te aferres a tu mal humor, al pesimismo, o a la negatividad que van a poner cortapisas a tus intereses.

Como tercer paso, piensa cual es el estado de ánimo que mejor te va a ir para tener éxito en la prueba que estás pasando. Busca personas, reflexión, ejercicio, que te genere las buenas sensaciones que necesites.

Es así,  a veces, hay personas que te ayudan a ser mejores, o situaciones, o sitios que te relajen. O evitar los que te produzcan malos sentimientos.

Caminos para mejorar el estado de ánimo

Ejercicio

Moverse es fundamental para mejorar el estado anímico. Es tan importante que los que no tienen costumbre de hacer ejercicio se quedarán asombrados de la eficacia terapéutica que tiene una sesión de gimnasia, un partido de padel, o lo que cada uno piense que debe hacer.

Modifica en un santiamén los estados de ánimo bajos, cuando sientes que todo se te cae encima, y lo ves todo de color oscuro.

La energía se recupera, con ella el tono, la vitalidad, y como consecuencia, todo el funcionamiento orgánico entra en armonía.

Ningún medicamento antidepresivo es tan eficaz, y los efectos secundarios, todos ellos positivos.

Incluso cuando haces ejercicio estando cansado anímicamente, cuando terminas te sientes recuperado, renovado.

Llevar un diario de agradecimiento

Todos los días, escribe una lista con las cosas buenas que tienes, o que te han sucedido. Ayuda a darse cuenta de la cantidad  tan grande de personas, de acontecimientos diarios que son positivos.

El agradecimiento es un sentimiento que descarga negatividad, da paz y calma al espíritu.

Es una recomendación del Centro Médico Healthing.