El entrenamiento de fuerza debe formar parte de la rutina de ejercicio, ya que nos brinda unos beneficios de los que no queremos prescindir.

Los ejercicios de fuerza deben formar parte de nuestra rutina  en casa o el gimnasio: son importantes tanto para entrenamientos atléticos como para personas mayores.

 

Es frecuente que las personas que acuden al gimnasio desconozcan el entrenamiento de fuerza y la importancia que tiene.

Sudar, ejercicio aeróbico es para ellos lo primero y fundamental.

Sin embargo, todo entrenamiento debe sumar el ejercicio que mejora e incrementa la fuerza.

Por muchas razones.

 

¿En qué consiste el entrenamiento  de fuerza?

El entrenamiento de fuerza es el ejercicio en el que se utiliza resistencia para incrementar la contracción muscular, consiguiendo de ésta manera mejorar,  mantener o incrementar  la fuerza y la  masa muscular.

Se pueden realizar con su propio peso corporal o con material, ya sean bandas elásticas, mancuernas o máquinas.

Todas las personas pueden hacerlo, encontrando beneficios  sorprendentes para cada uno.

¿Por qué debemos hacer entrenamiento de fuerza?

Para muchos deportistas es fundamental tener niveles altos de fuerza muscular para mejorar su rendimiento y reducir el riesgo de lesiones. Pero no sólo para ellos. A partir de los 30 años, se comienza progresivamente a perder fuerza y masa muscular. A los 45 años se nota mayor debilidad, y en los 60 si no has hecho nada para evitarlo, la pérdida muscular es evidente.

Como no queremos que esto ocurra, aconsejamos  realizar ejercicios básicos y globales de fuerza. A nivel general, sentadillas, puente de glúteo, plancha y ejercicios unilaterales deberían formar parte de nuestra rutina habitual.

Otros beneficios que obtenemos son:

  • Prevenir enfermedades como la osteoporosis.
  • Mejorar el rango de movimientos, por lo que la vida cotidiana no pierde calidad.
  • Incrementa el metabolismo, incluso 72 horas después de haber terminado el ejercicio, sigue activado ayudando  a dietas de pérdida de peso.
  • El entrenamiento de fuerza mejora el sistema endocrino, y combate  los peligros y enfermedades causadas por el sedentarismo.
  • Detiene el envejecimiento, activa el cerebro y mejora el riego sanguíneo.

 

Es fundamental conocer la técnica correcta de los ejercicios, ya que una mala ejecución puede provocar molestias musculares y dolores articulares.

No dude en consultar a nuestros fisioterapeutas si quiere iniciarse en éste tipo de ejercicio de la forma más segura y optimizada posible.

 

Ejemplo de cómo hacer entrenamiento de fuerza

 

Hay tres parámetros que cuentan:

  • Intensidad: es aconsejable ir poco a poco aumentando a medida que vamos acostumbrando al cuerpo.
  • Volumen: vamos a incrementar el número de series por grupo muscular, para conseguir mejores resultados.
  • Frecuencia: si en vez de una podemos entrenar dos veces por semana, lo notaremos mucho antes.

El entrenamiento es importante, pero también el descanso lo es. Planificar cuando y que ejercicios realizar, y que días dedicamos al descanso, establecer una periodicidad, ayuda a los resultados finales.

Empecemos por priorizar un grupo muscular, esto depende de cada persona, y a partir de ahí iremos trabajando el resto.

Los periodos de recuperación entre las series  son de entre 60 segundos y dos minutos.

No es buena idea llegar al fallo muscular. Es recomendable no llegar al extremo, guardarte la posibilidad de haber hecho otra serie más.

Porque además de la posible lesión, puede llegar a quitar motivación en el entrenamiento.

La nutrición si lo que buscas es ganar masa muscular debe ser mayor en kilocalorías que la dieta normal, asesórate con un nutricionista si buscas esto.

Si quieres tomar suplementos de proteínas, deja que te asesoren de cuál es la más adecuada y de mejor calidad.

Un entrenador que esté a tu lado corrigiendo, y motivando ayuda a conseguir mejores resultados en menor tiempo.

No estás todos los días igual. No importa. Adapta tu estado al esfuerzo del entrenamiento. Otro día estarás a tope y lo aprovecharás.

Concéntrate bien en cada movimiento de cada serie. En el ritmo que voluntariamente has decidido imprimir a cada ejercicio, en sentir que estás bajo control.

No es cuestión de realizar el ejercicio como si fueras un militar. Disfrutar de la sesión ayuda a volver a la próxima sesión.

Siempre hidratarse, y descansar por la noche las horas necesarias.

Terminar los entrenamientos  estirando las cadenas musculares que hemos trabajado, unos minutos importantes.

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