Si normalmente es importante hacer ejercicio, a partir de los 50 es fundamental. La esperanza de vida aumenta. Queremos vivir mucho tiempo, en las mejores condiciones.

Entrenamiento de mayores

El sedentarismo mata. A cualquier edad. Los mayores  pierden motivación, esto añadido a dolores musculares, articulares, antiguas lesiones mal recuperadas; hacen que el gimnasio les cueste especialmente.

Pero el movimiento es fundamental, pero más si cabe a partir de los 50. Porque si dejas de moverte, pierdes flexibilidad. Si dejas de hacer entrenamiento de fuerza, pierdes masa muscular.

Y esta pérdida va en aumento proporcionalmente con la edad.

Es igual que cuando te lesionas y te ponen una escayola y tienes que dejar de utilizar el miembro lesionado. El musculo desaparece, y solo con el ejercicio vuelve a recuperar su antigua forma.

No hay que dejar de hacer deporte. Es imprescindible para la salud tanto física como mental.

Pero sí hay que tener sentido común. Y ser capaces de ajustar el ejercicio que realizamos a nuestras condiciones físicas.

En Healthing tenemos un equipo médico, de fisioterapeutas y entrenadores que hacen que el entrenamiento sea seguro, eficaz y divertido.

Beneficios de hacer ejercicio a partir de los 50

Si siempre has sido una persona deportista, no hace falta que te contemos cómo te sientes de bien después de una sesión de ejercicio.

  • Mejora la circulación de la sangre.

Los órganos reciben más oxígeno, los músculos, tendones, articulaciones también. La buena oxigenación ayuda al mejor funcionamiento.

Un órgano importante, el cerebro, también mejora. No solo por las hormonas que se segregan, endorfinas, que ayudan al estado de ánimo,  evitando así consumir pastillas antidepresivas, sino ejercitas cualidades como el equilibrio, y la coordinación.

  • Entrenar previene, incluso sana muchas patologías relacionadas con la tercera edad.

Osteoporosis, dolores musculares y de espalda, problemas del  aparato circulatorio, respiratorio o digestivo, hormonal, todo sale beneficiado de un entreno bien direccionado.

  • Mejora las relaciones sociales.

Sentirte mejor ayuda a buscar tener más relaciones sociales, amistades, relaciones personales, y esto es importante para disfrutar de la vida.

Si dejas de moverte, te anquilosas, te encuentras mal, y no sabes salir de esa rueda, buscas en la medicación el consuelo, y ese círculo termina regular.

Haz ejercicio. Verás cómo lo agradeces.

  • Alimentación más saludable.

Si vas encontrándote mejor, estás más a gusto contigo mismo, y vas cogiendo “vicio” de cuidarte.

Al ver la mejoría, es más sencillo elegir una dieta más apropiada.

El ejercicio mejora la digestión, la sensación de hambre y plenitud, y el tránsito intestinal.

  • Eliminación de toxinas.

Con la edad vamos acumulando toxinas, los órganos son menos eficaces y hay que ser conscientes de que debemos darles un poco de ayuda.

El ejercicio ayuda a sudar. Es importante.

Así, las toxinas no solo se eliminarán vía hígado o riñones, sino que la piel, que es nuestro mayor órgano, echará una mano en limpiar el organismo.

  • La postura correcta.

Hay un síntoma que denota la edad y que se puede y debe evitar. Es la mala postura de la espalda, al estar sentados, al caminar.

Es un indicativo de la falta de fortaleza muscular, de la inseguridad a la que se llega por una incorrecta postura a lo largo de mucho tiempo.

Aquí hablamos de la temida “chepa”.

Ser conscientes y practicar y ejercitar la posición correcta no solo mejora la apariencia, sino incluso la forma de ver la vida de la persona.

 

Anímate a hacer ejercicio. A cualquier edad, en cualquier circunstancia. Evitar el sedentarismo, va a prolongar y mejorar de forma significativa la esperanza y calidad de vida.

Si ves que tu madre o tu padre, o cualquier familiar o persona a la que aprecies, han tirado la toalla y no se mueven, convénceles de que lo hagan, y les harás un gran favor.

Porque nunca es tarde para empezar.