Hace más de 22 siglos, Hipócrates y Galeno dieron los primeros pasos hacia la medicina y la psicología,  el temperamento sigue siendo un concepto que interesa.

El temperamento o los humores

Han transcurrido 22 siglos desde que Hipócrates, el padre de la medicina, y un poco más tarde Galeno, describieran  los temperamentos del hombre, que de alguna manera siguen siendo de utilidad para la psicología actual.

Ellos  observaron cuatro fluidos corporales, y los relacionaron con los cuatro elementos de la naturaleza, según su predominancia marca el temperamento que vamos a expresar:

La bilis amarilla, en la naturaleza, fuego

La bilis negra, es la tierra

La flema, se relaciona con el elemento agua

La sangre, es el aire

El hombre, como parte de la naturaleza, es un reflejo de las mismas fuerzas vivas. En todos predomina una de ellas, pero las cuatro deben estar presentes, en equilibrio, y si éste se pierde, enfermamos.

En el cuadro de arriba vemos las  fortalezas y debilidades de los cuatro temperamentos.

Descripción:

Temperamento flemático, elemento agua;  es una persona tranquila, de buen trato, conserva la calma en las situaciones difíciles, introvertidos, no les gusta liderar.

En cuanto a salud, tiene tendencia a la pereza, por lo que puede caer en el sedentarismo y no cuidar mucho su forma física.

Su perseverancia les ayuda a alcanzar las metas que se propongan. Por su espíritu sereno, les podríamos recomendar de cara a las vacaciones que aprovechen para dar largos paseos por la montaña o la playa, la natación, que además les ayudará a mejorar la circulación, golf, o la equitación.

Temperamento sanguíneo, elemento aire, necesita actividad, aventura, no le gusta la rutina, le encanta experimentar, se apunta a un bombardeo, pero se cansa, se olvida, pierde motivación, si no está haciendo lo que le gusta, puede caer en depresión, en tristeza.

Levanta una fiesta, es sensible y empático, pero esa aparente seguridad en sí mismo puede ser falsa, y romperse como un castillo de naipes.

En el mundo del deporte le puede fascinar coger la tabla de surf y lanzarse a las olas, o el parapente, escalar una montaña o tirarse en paracaídas. Seguro que encontrará deportes que le alejen del temido aburrimiento.

Temperamento colérico, elemento fuego, es otro extrovertido, alegre, enérgico, líder y seguro de sí mismo. No se detiene ante ningún obstáculo, tiene voluntad y fuerza para superarlos.

Explota, y cuando esto sucede, que no te pille cerca. Pero son buenos motivadores, aunque a veces no tengan empatía por las circunstancias de los demás.

Como buen líder que es, le van los deportes de equipo, como el fútbol o el baloncesto, ahora, puedes esperar a que si estás en pleno partido, eres algo melancólico y tu amigo colérico pierde el control, pases por un mal momento.

Temperamento melancólico, elemento, tierra, sensibles y emocionales, se dice que son los más inteligentes. Son introvertidos, por lo tanto no van a tomar la iniciativa de empezar una relación,  pero una vez se hacen amigos, se mantienen fieles y son abnegados en la amistad.

Son egocéntricos, tendentes a la depresión. Organizados y con talento para la creatividad, y el análisis.

Para mejorar su salud, deben mantenerse activos, evitar el aislamiento, relacionarse con los demás, correr, bailar, salir de su “caparazón”.

Como la constancia forma parte de su carácter, pueden hacer lo que quieran, y lo harán bien. La bici, natación, tenis, ahora, de cara al verano, son deportes recomendables.

 

Con estas teorías, se empezó a elaborar la medicina y la psicología en la cultura greco-romana, hoy en día, aunque estos conceptos no se tienen en cuenta, los términos siguen sirviendo para describir personalidades.

Como no despreciamos el saber antiguo, sino que lo consideramos interesante y curioso, piensa en qué grupo estás.

Como saber cuál de los cuatro humores predomina en ti

Te puedes hacer una pregunta; ¿Cómo reaccionas ante las cosas que te acontecen? ¿Con rapidez y fuerza, o lentitud y debilidad?

¿Quieres dar una respuesta pronta, o esperar, reflexionar, y después actuar?

¿Te olvidas pronto de las impresiones vividas, o se quedan contigo mucho tiempo?

Si te sientes más proclive a uno u otro de éstos temperamentos, si piensas que estas demasiado colérico, sanguíneo, melancólico o flemático, recuerda que el consejo es mantener el máximo equilibrio entre ellos.