El sentido común es subjetivo, y como tal, nos puede llevar a tomar decisiones erróneas.

Definición de Sentido Común

El sentido común se refiere a lo que la gente piensa en general sobre un tema en particular. No tiene base científica, ni tiene que estar empíricamente probado. Pero implica lógica y razonamiento social ampliamente acordado.

Los sentidos en general son sistemas orgánicos que nos protegen y guían  para vivir a salvo de peligros. Nos dan la información requerida para que el cerebro procese información y mande las órdenes adecuadas para sortear cualquier dificultad o circunstancia que atravesemos.

Pero no debemos pensar que los sentidos son objetivos. Todo lo contrario. De hecho,  cuando preguntamos por ejemplo, de qué color es un paisaje a diferentes personas, probablemente cada uno lo vea de forma distinta.

Por lo tanto, el sentido común es tan subjetivo como cualquier otro sentido orgánico.

Las experiencias vividas nos proveen de sentido común. Con los años, adquirimos sabiduría, prudencia y conocimientos que nos dan un bagaje para que a la hora de tomar decisiones, éstas sean más acertadas.

Pero no debemos fiarnos.

Decisiones con sentido común

Siendo seres racionales, pensamos que las decisiones que tomamos lo son también. ¿Es eso cierto?

¿Es razonable la forma que tenemos de tratar la naturaleza, la tala de árboles, ensuciar nuestros propios recursos de supervivencia, la contaminación?

¿Lo es tirar alimentos a la papelera, mientras hay personas que sufren necesidad no lejos de nosotros?

¿Tiene sentido común necesitar tantas cosas materiales, ropa, teléfonos, objetos de consumo, y sin embargo que la soledad sea un problema tan extendido que necesite un ministerio para gestionarlo?

Es así, el sentido común, no nos lleva colectivamente a tomar las mejores decisiones.

Deberíamos ser capaces de mantener la alerta encendida sobre creencias  aceptadas, preguntarnos si no nos estamos moviendo por ideas preconcebidas, heredadas de generación en generación y que hemos asimilado sin más.

Cuestionarnos ideas y formas de funcionar colectivas que están lejos de ser sensatas.

Recuerdo hace tan solo unos años, la gente fumaba en los aviones. Ahora, parece impensable. Pero entonces, era lo normal.

Plantearnos las decisiones tomadas con la mente abierta a cambios, nos puede guiar hacia un sentido común más acertado.

Hacia una mejor salud

El sentido común podría servirnos para ampliar nuestra capacidad de supervivencia. Pero en muchos casos, eso no es así.

Porque la sociedad actual, sobre todo en zonas urbanas, nos lleva a hacer actividades que están lejos de ser sensatas, como por ejemplo:

Podríamos utilizar el sentido común para observar nuestra vida, rutinas y costumbres con ojos analíticos, y razonar para hacer cambios obvios hacia el equilibrio en actividades y alimentación.

Muchas personas, por ejemplo, descansan poco y mal, y para funcionar mejor durante el día se toman 5 y 6 tazas de café, o sodas, para mantenerse alerta.

O les duelen articulaciones y toman diariamente antinflamatorios para poder seguir haciendo lo mismo.

O han abandonado sus aficiones por sobre carga laboral, y  han dejado de disfrutar de sus fines de semana o vacaciones.

Para salir de ideas preconcebidas, y de responsabilidades u obligaciones auto-impuestas es recomendable pedir ayuda o consejo a algún amigo o mejor aún, terapeuta. Alguien que esté libre de prejuicios que pueda poner “orden” en esas rutinas que están perjudicando tu bienestar.

El Centro Médico Healthing, con sus profesionales especializados, te puede ayudar.

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