Volvemos a referirnos al intestino, el segundo cerebro, para buscar los mecanismos de defensa tan necesarios para nuestra protección.

El Centro Médico Healthing

Aboga por la importancia primordial de un buen estado de la microbiota intestinal como defensa contra los ataques víricos, dándole prioridad por su relevancia en  el buen funcionamiento del sistema inmune.

Hoy, no paran las hipótesis sobre el origen del virus de Wuhan, muchos de ellos llegando a decir que fue diseñado como arma química en un laboratorio, mezcla del virus SARS, de la gripe, y con genoma del VIH.

Otros, que es de origen natural. Sea como sea, nosotros lo que por ahora debemos hacer es comprender la situación, echar un buen vistazo a las decisiones que van tomando los países que van algo por delante nuestro, y hacer lo más sensato y conveniente para nosotros.

Ahora vamos a entrar, esperemos, en una segunda fase de reincorporación a la vida rutinaria. Pero para ello necesitamos estar protegidos, seguros.

El segundo cerebro

Parece que aquí puede estar la clave. Existe una bacteria, la Prevotella, que se encuentra en la microbiota patógena del intestino, la cual puede ser utilizada por el coronavirus para infectar y propagarse por el organismo.

Los bacteriófagos

Así se llaman los virus que se expanden y multiplican invadiendo bacterias. Lo pueden hacer de dos maneras distintas, según les conviene:

  • El virus secuestra la bacteria, infectándola. En éste momento el virus se denomina fago, es decir, que se come o fagocita a la bacteria. Entonces puede utilizarla para replicarse y producir su lisis, o estallamiento y, por lo tanto, muerte. Antes de encontrar la penicilina, había una línea de investigación para combatir las bacterias patógenas mediante bacteriófagos. Esto se abandonó, pero puede ser que se vuelva a retomar, en vista del aumento de bacterias resistentes a los antibióticos.
  • El virus secuestra a la bacteria, pero no la mata, sino que convive con ella. De ésta manera consigue no matar a su anfitrión, y replicarse, ya que con cada división de la bacteria, también se multiplica el virus. Este proceso se denomina lisogénico. Es menos virulento, pero causa cronicidad, y el agente infeccioso encuentra un cobijo que le mantiene más tiempo activo en el organismo.

La bacteria Prevotella se ha encontrado en las heces de los contagiados por Covid 19, sabemos que es una vía de infección localizada. Es en éste punto donde encontramos la razón por la que el antibiótico tiene un papel importante en el tratamiento de los afectados.

Es otro motivo por el cual los niños tienen menos tendencia a infectarse, y los adultos mayores,  los obesos, y las personas con patología previa más. Porque es un grupo de la población con una microbiota intestinal más débil.

Es por ello que recomendamos tener un estado intestinal óptimo.

El Centro Médico Healthing hace test de Disbiosis Intestinal, que es lo más recomendable para conocer el estado de nuestra microflora intestinal.

Otras cosas que podemos hacer es:

Tener una dieta variada, rica en nutrientes que son el alimento para tener una microflora saludable.

Evitar los azúcares, alimento de la microbiota patógena.

Nos gusta el kéfir, y la comida fermentada, como el choucrut.

Los suplementos con probióticos y prebióticos, protectores de las paredes intestinales. Es importante evitar el debilitamiento de las paredes del intestino, que es la puerta de entrada a moléculas grandes tóxicas para el organismo, que es el principio de la inflamación, y de la cascada de reacciones que nos debilitan las defensas.

El segundo cerebro, el intestino

Tiene un funcionamiento autónomo, dependiendo no del cerebro, sino del sistema nervioso entérico.

Si queremos mejorar nuestra salud intestinal, además de la alimentación, es importante el ejercicio, la relajación, y el buen manejo del estrés.

Se conecta a través del nervio vago con el SNC, y éste es muy sensible al estado de ansiedad o miedo.

Por lo que busca en el mindfulnes, el yoga o la meditación tranquila en algún momento que tengas en el día una forma de encontrar la relajación que tu intestino necesita para su salud.

El fin del coronavirus

Va a ser paulatino. No debemos precipitarnos. Ni jugarnos la salud. Poco a poco, a medida que entre todos consigamos la conducta apropiada para erradicarlo de nuestra vida, con cautela y sabiendo que es un virus especialmente agresivo y tenaz.

Muchos han muerto, y otros morirán. España está de luto. El mundo está de luto.

Cuídate, con consciencia, paciencia, sentido común. El fin está cerca. No sigamos engrosando la lista de víctimas.