El Resveratrol tiene muchas propiedades, para la piel y mucho más. Repasemos los beneficios de éste poderoso antioxidante.

El Resveratrol

Pocos han tenido tan ampliamente reconocida su capacidad antioxidante como el Resveratrol. Hasta los más descreídos, le han otorgado credibilidad.

Se empezaron a hacer estudios sobre ésta molécula  por la “paradoja francesa”, donde los investigadores se preguntaban por qué  y cómo la población francófona gozaba, a pesar de que su alimentación se basaba en grasas saturadas,  de una envidiable salud cardiovascular. Entonces se dieron cuenta de que las uvas moradas tenían  un papel en su dieta.

El Resveratrol  es un fenol, una sustancia que se encuentra en el vino tinto, la piel de la uva morada, las bayas, las granadas, el cacao o chocolate negro,  y en menor cantidad en las nueces y cacahuetes. Se produce cuando la planta quiere defenderse contra agresiones externas, como excesiva exposición a rayos ultravioletas,  enfermedades, situaciones de cambio climático, ataque de hongos y levaduras.

Fue aislado por vez primera por Takaoka, a partir de raíces de eléboro, en 1940, y más tarde, en 1963 de las raíces de centidonia japonés. Hasta 1992 no se dirigió la investigación hacia las propiedades beneficiosas para la salud cardíaca y se descubrió la cantidad interesante que se encuentra en la piel de las uvas.

A partir de aquí, se ha llegado a llamar a ésta molécula “la sustancia de la eterna juventud”. Porque se fueron investigando los diferentes beneficios en el organismo del Resveratrol, y eran muchos.  Veamos si éste apodo es merecido.

Lo que todos conocemos es que benefician la salud de la piel, pero hay mucho más:

Beneficios del Resveratrol:

  • Mejora el flujo sanguíneo cerebral, por lo que el deterioro cognitivo, la demencia senil, alzheimer, problemas de aprendizaje, se benefician del consumo de éste antioxidante. A mejor circulación cerebral, más oxigenación, mejor funcionamiento, y eliminación de tóxicos.
  • Regula la glucosa en sangre. Recomendado para diabetes de tipo 2. Regula el nivel de insulina.
  • Además de antioxidante, es antinflamatorio, anticancerígeno, anti enfermedades degenerativas. Se han hecho estudios no conclusivos sobre el uso del Resveratrol en cáncer.
  • Estabiliza el colesterol, es saludable para el corazón. Combate la rigidez de las arterias. Equilibra los niveles de HDL-LDL, da flexibilidad a las arterias, combate la aterosclerosis.
  • Antienvejecimiento; con el mismo efecto que hacer una dieta de restricción calórica. Activa el gen SIRT1, que es una proteína que retrasa el efecto de envejecer.

Al ser una sustancia natural, no es patentable, por lo que los grandes laboratorios no están en disposición de hacer negocio con él.

Pero las industrias cosméticas, lo introducen en sus fórmulas, porque en la piel;

  • Mejora la firmeza y elasticidad, actúa dentro y fuera de la célula; protege la fibra colágena, elastina.
  • Actúa como protector solar, frente a las manchas cutáneas por la edad y radiaciones solares. Controla la producción de melanina.
  • Protege la producción de colágeno. Las fibras pueden deteriorarse por la falta de regeneración y por la exposición excesiva a los rayos del sol, el Resveratrol es una gran ayuda para contrarrestar ésta agresión.

De todos modos, debemos dar la alerta en lo que se refiere al excesivo consumo de suplementos antioxidantes.

Como siempre, equilibrio es la palabra clave.

El organismo necesita cierto grado de oxidación para estar bien. Si tomamos como ejemplo el ejercicio, cuando nos excedemos se producen grandes cantidades de radicales libres, pero si lo realizamos con moderación, también se crea ambiente oxidativo. Pero sin ello, el cuerpo no se fortalecería.

La oxidación no debe ser nula, ya que es una reacción natural y saludable que también favorece a la eliminación de células por apoptosis (suicidio celular) cuando ya éstas han terminado su ciclo natural, o son cancerígenas. El consumo excesivo de antioxidantes no es recomendable.

La restricción calórica, lo más demostrado como potente antienvejecimiento.

Cuando hacemos ayuno intermitente, el cuerpo de forma natural es capaz de sintetizar antioxidantes. Empezamos a obtener la energía de la grasa en vez de la glucosa.  (Dieta cetogénica)

El organismo se resetea, se desinflama, cuando hacemos ayuno intermitente en unas 6 u 8 semanas.

Dentro de nuestros propósitos de salud, tener una dieta equilibrada, un ejercicio rutinario acorde con nuestras circunstancias, y una vida emocional positiva, es la mejor garantía de una vida feliz y longeva.