El mejor desayuno es a veces el no desayuno. Otras, a base de proteína y grasas, lo suyo es encontrar el que mejor se adapta a ti.

El mejor desayuno, no es el tradicional

Ya sé que no es la mejor noticia, pero el mejor desayuno, el que va a proporcionar energía y lucidez hasta la siguiente comida, no es el que se suponía que era saludable hasta hace poco tiempo.

Ese pan blanco con mermelada, ese bollo con un vaso de leche, o los cereales inflados y cubiertos de azúcar, no son el mejor desayuno.

Todo lo contrario, es muy perjudicial.

¿Por qué?  La razón es que lo consumimos a diario durante años, incluso toda nuestra vida. Despertamos con ese vaso de leche que no nos sienta bien, todos los días. Ello  hace del desayuno el peor enemigo, produciendo un perjuicio continuo al cuerpo.

Vamos a ver los peores errores a la hora de desayunar

  1. El jugo de naranja, o de frutas.

Cuando empezamos el día con un vaso de jugo de naranja recién exprimido, pensando en que estamos tomando vitamina C, lo que conseguimos es meternos entre pecho y espalda un chute de azúcar que hace que el páncreas segregue insulina.

El jugo no contiene fibra, por lo que no tenemos los beneficios que ésta proporciona, como mejorar el tracto intestinal, o hacer que el azúcar que contiene se absorba de forma más lenta.

Este error nos lleva a padecer picos de insulina, teniendo hambre al poco tiempo y llevándonos a sobre peso y diabetes.

Si quieres empezar el día con fruta, come la pieza entera.

  1. El pan blanco.

Más de lo mismo. El pan es otro carbohidrato, que si además, es blanco, está desprovisto de verdaderos nutrientes para el cuerpo.

El pan tiene además otro inconveniente, el gluten. Cada vez más observamos no solo problemas de celiaquía, sino también de intolerancia. Esto significa que si lo primero que nos comemos por la mañana es una buena rebanada de pan blanco, lo que vamos a conseguir es inflamación, no nutrición.

Eliminar, o reducir el consumo de gluten mejora los problemas digestivos en un alto porcentaje de las personas con problemas de gases, estreñimiento o diarrea, alergias, incluso enfermedades autoinmunes.

Todo ello nos hace que le demos bola negra a empezar el día con pan blanco. Es mejor opción un pan completo, que al menos, si toleras bien el gluten, también ralentizará la absorción del azúcar.

  1. La mermelada.

Incluso la hecha en casa. Es verdad que está hecha de fruta, pero con demasiada azúcar.

La opción de la rebajada en azúcar puede ser válida para alguna persona, pero en general, le ponemos también bola negra.

  1. La bollería.

Bueno, aquí estamos todos de acuerdo, y sabemos que la bollería industrial está hecha con productos no aptos para consumirlos a diario, si queremos cuidar de nuestra salud.

En realidad lo que os vamos a proponer es empezar el día con un desayuno en donde se priorice un menú más salado que azucarado.

Por lo que nuestra opción es:

  • Evita la leche. Si no puedes evitar tomar lácteos, prueba las leches vegetales, hay una gran oferta y muchas de ellas deliciosas. Mi favorita es la de almendras, pero hay de soja, de chufa, de nuez, de avellanas… de todo lo que puedas imaginarte.
  • Incluye huevos en tu primera comida del día. Si no tienes ninguna patología que te lo desaconseje, el huevo es la proteína más completa para el cuerpo. En cuanto al colesterol, hoy ya se sabe que el que se come el cuerpo lo transforma en lo que necesita, incluso reduciendo la producción endógena si así lo requerimos.
  • Si te gustan los cereales, busca los que no estén azucarados, ni endulzados artificialmente. Copos de avena, con muesli, es una opción.
  • Los frutos rojos son fuente de antioxidantes que puedes incluir en tu menú diario de desayuno. Arándanos, frambuesas, moras…
  • Jamón, salmón salvaje; los nórdicos toman arenques, que para mí es demasiado fuerte, pero ellos lo tienen incorporado en su dieta. Proteína de legumbre si eres vegano; toda la proteína consigue dar sensación de saciedad, lo que te mantiene apartado de la nevera hasta el almuerzo.
  • Grasas saludables, como el aguacate, es una buena opción para incluir lípidos en tu dieta.
  • Y lo primero, agua a temperatura ambiente, que ayuda a limpiar el organismo e hidratarlo.

A muchas personas les va bien otra opción, que es no desayunar.

Antes se opinaba que era una comida obligatoria, pero hoy sabemos que no lo es en absoluto, al menos no para todos.

Observa cual es la opción que mejor te va. No desayunes por obligación. Escucha tu cuerpo.

Centro Médico Healthing.