El huevo es un alimento estrella. No nos equivoquemos, o que no nos engañen; lo que tenemos que saber  lo queremos ver claro.

¿Qué va antes, el huevo o la gallina?

No queremos enredos, ni torturas filosóficas acerca de ésta famosa frase. Lo que sí queremos, es saber a ciencia cierta de dónde salen nuestros alimentos y cómo son tratados los animales, en éste caso las gallinas, que nos proveen tan delicioso manjar.

Los huevos que provienen de gallinas criadas en libertad y alimentadas al aire libre, ponen huevos de otra calidad, que aquellas que hacinan en jaulas y dan piensos artificiales como comida.

Pero vamos a conocer más a fondo cómo identificar el huevo que queremos comprar, y por tanto, consumir.

Los huevos tienen una numeración en la cáscara, vamos a ver qué significa.

El primer dígito indica de qué manera se ha criado el ave:

La numeración va del 0 al 3:

  • 3; indica que la gallina esta criada en jaula, donde tiene siempre agua a su disposición y zona donde poner el huevo que se recoge de forma automática. No se ensucia con estiércol, pasa de ésta forma fácilmente las reglas sanitarias. Son los más frecuentes, pero no por ello los mejores.
  • 2; gallinas criadas en el suelo, donde circulan libremente, tienen bebederos y zonas de descanso.
  • 1; aquí, las gallinas tienen zonas al aire libre, donde pueden salir a picotear y a darse baños de arena.
  • 0; las más privilegiadas, son alimentadas con pienso ecológico, y criadas al aire libre.

Los siguientes dos dígitos indican el país de procedencia, los siguientes la provincia, el municipio, así, podemos fácilmente identificar con éste código la granja exacta donde ese huevo ha sido puesto.

Después, en el embalaje encontramos el control sanitario, y la empresa que lo comercializa.

También, nos indican hasta que fecha es óptimo su consumo.

La tinta usada para marcar los huevos es apta para el consumo. Lo que nos queda es la duda de si es o no fácil poner una información engañosa.

Si no queremos tener dudas, compremos de compañías comercializadoras que nos ofrezcan garantía y tranquilidad.

Huevo con el código de identificación.

De que está hecho el huevo

El huevo está compuesto por el óvulo de la gallina, que es la yema, recubierto de nutrientes e hidratación, la clara, y protegido por la cáscara de las agresiones exteriores.

La cáscara, es porosa, para permitir intercambio de gases con el exterior, protege contra agresiones, bacterias, y da la integridad física al huevo.

Está cubierta de una cutícula que cierra el poro, protegiendo de esta manera el interior.

La clara, está compuesta por agua en un 88% y albumina, una proteína. No encontramos lípidos en ella, y la carga proteica es de gran valor nutricional.

En la yema encontramos el máximo poder nutritivo, con lípidos, vitaminas minerales  y proteínas que pueden dar vida. El color depende de la nutrición de la gallina. Cuanto más anaranjada sea, más carga de luteína y  zeaxantina contiene, vitamina antioxidante y muy buena para la vista.

Como podemos ver si el huevo es fresco

Una sencilla forma de verlo es introducir el huevo en un vaso de agua. Si se va al fondo, está fresco, cuanto más flote,  el huevo está menos hidratado, perdiendo su consistencia, por lo que tiene más tiempo desde su puesta.

Cuanto huevo se puede consumir

Aquí nos encontramos con el dilema del colesterol. Últimas investigaciones demuestran que el consumo de grasa no incrementa el parámetro sanguíneo.

El colesterol es tan importante para la salud, que el propio organismo lo produce, (en el hígado), si nosotros no lo ingerimos. Pero si lo hacemos, un cuerpo sano, rebaja la producción interna.

Se puede consumir hasta 5-7 huevos, si no hay ninguna patología que lo contradiga, sobre todo si tomamos la precaución de que éstos sean de la máxima calidad.

Recomendamos en cualquier caso, una dieta equilibrada y completa.

Es especialmente aconsejable para personas que se encuentren en estados de especial necesidad, deportistas, niños ancianos, que requieran estar bien provistos de la nutrición tan completa que da el huevo.

Rico en vitaminas A, B, D y E, y minerales, especialmente el hierro.

Es un alimento tan completo, que debemos aprovechar sus cualidades, y es tan versátil en la cocina, que se consume tanto de plato principal como de postre.

Como debemos conservarlo

No hace falta guardarlo en la nevera, pero lo que se recomienda es no lavar la cáscara, ya que le quitas una protección, la cutícula, y lo dejas expuesto a posibles invasiones no deseadas.