El envejecimiento saludable es activo, haciendo ejercicio, descansando, y manteniendo relaciones sociales. Ser mayor no quiere decir abandonarse, sino aportar, seguir al pie del cañón, cuidarse, y ser independiente.

Meiwaku, o el miedo a ser una molestia: el envejecimiento activo

Cuando asistíamos como espectadores a los primeros brotes del coronavirus en China, no hicimos nada, tan solo algún comentario, algún artículo comentando la noticia. Cuando llegó a Italia, apretamos algo más la mandíbula, lo teníamos más cerca, pero aun así, el Mediterráneo era una barrera que nos parecía suficiente.

También nos quedamos inactivos, hasta que nos llegó el sunami, y nos cogió con la cama sin hacer.

El envejecimiento de la población, es un hecho, incontestable, implacable. Y volvemos a tener que prestar la atención a oriente, si es que ahora sí estamos listos para aprender la lección.

Ahora, todos los fenómenos son globales. Este, también. No hay fronteras, ni ideologías, ni muros que separen, aunque nos empeñemos en lo contrario.

Esta cruel enfermedad que nos mantiene en casa nos hace apreciar cosas que antes ni pensábamos. Quizá, una de ellas es lo que nos aportan las personas de edad, el papel tan importante que juegan en las familias, lo que las queremos, y lo que necesitamos tanto cuidar de ellas como viceversa.

Japón, uno de los países con mayor porcentaje de población por encima de los 65 años, nos da una lección sobre de qué manera hay que actuar.

Meiwaku, o el miedo a ser una molestia para la sociedad les ha dado un impulso para mantenerse activos, independientes, aportando a los que le rodean sin convertirse en una carga para nadie.

Hay que hacer cambios

Entre otros, cambios políticos y económicos, ya no basados en una sociedad joven, sino mayor. Una legislación que esté acorde con los nuevos tiempos. La producción económica, bajará, y subirán los gastos en sanidad y pensiones.

Quizá la sociedad tenga que levantar algo el pie del acelerador en el sentido de la velocidad, la competencia, la hiperactividad, la loca carrera hacia el máximo rendimiento.

Volver a dar una pensada a de qué manera podemos dejar de ensuciar nuestro aire, nuestra agua, la naturaleza.

No vivir al margen del medio ambiente, sino comprender por fin, que todos tenemos que tener nuestro sitio, y respetar el de lo demás.

Hay que proteger a los ciudadanos, y que el índice de felicidad sea óptimo.

Las empresas han aumentado la edad de jubilación, y los mayores se mantienen económica y socialmente independientes hasta edades avanzadas.

Hobbies, trabajos sociales, arreglos florales, bailes, … cada uno encuentra su sitio en una actividad.

Nadie está aislado, el contacto social es fundamental.

Los más jóvenes escuchan la sabiduría de los mayores, por lo que sus mayores se sienten relevantes, no son una carga, una molestia.

Los músculos, se fortalecen

Y el concepto que había antes de  que el músculo deje de poder construirse, era equivocado.

Lo que hay que ser consciente, es  que el deporte que practiques se adecue a tu momento vital.

El deporte ligero es eficaz. No tienes que “sudar la camiseta”. Lo importante, moverse.

El sedentarismo, mata, a los más jóvenes, también, pero lo mismo ocurre con la tendencia a no ejercitar los músculos de las personas a medida que van cumpliendo años.

Está comprobado que el ejercicio es además de físicamente indispensable para el buen funcionamiento mental.

De hecho, Japón tiene maratonianos de más de 80 años, alpinistas, esquiadores, campeones de natación y velocistas.

Alimentación

Capítulo aparte, la alimentación siempre juega un papel primordial en la salud, y los más vulnerables tienen que tener un poco más de atención. Por ejemplo, en mantener la hidratación óptima.

También en comer proteína y grasa de calidad.

Llevar una rutina de comidas que tengan la proporción justa. Es lógico y bueno comer menos, pero el equilibrio en grasas, proteínas e hidratos de carbono ha de estar bien ajustada.

Descanso

El sueño, la otra pata para tener una buena salud. Los mayores les cuesta respetar los ciclos del sueño, y es por eso que es importante mantener las rutinas de acostarse y despertar a horas pre-establecidas.

Si conseguimos el equilibrio necesario en la población real de los países, conseguiremos una sociedad más feliz, saludable, en la que nadie sobre, cada uno con sus circunstancias y capacidades, sabrá encontrar el sitio más apropiado para aportar, y así no tener que sufrir meiwaku.

Centro Médico Healthing