El ejercicio a partir de cierta hora está autorizado, pero nadie ha prohibido al polen seguir haciendo su trabajo, produciendo alergias, y problemas respiratorios a los deportistas. Maria Jesús Nuñez, Directora Deportiva del Centro Médico Healthing, nos da consejos.

María José Nuñez, Directora Deportiva del Centro Médico Healthing, nos da unos consejos sobre la forma más inteligente de actuar en caso de alergia primaveral, que nos guste el ejercicio y protegernos contra el Covid 19.

Los consejos. Alergia estacional, Covid 19 y ejercicio

  1. Observar, si, prestar atención a nuestro alrededor y determinar qué lugares nos producen mayor reacción alérgica. Evitaremos las zonas de olivos si se es alérgico al olivo. Sólo de esta manera disfrutaremos del deporte al aire libre.
  2. La distancia de seguridad para prevenir el contagio por COVID19 durante el ejercicio al aire libre beneficia a las personas con alergia; ya que se ha observado que cuando hay multitud de personas, los pacientes con alergia presentan más síntomas e incluso más broncoespasmos o crisis de asma.
  3. Por tanto, recordemos que las distancias entre personas caminando es de 2 metros, corriendo de 5-6 metros, en carrera intensa de 10 metros y en ciclismo de 20 a 30 metros dependiendo de la velocidad.
  4. La alimentación debe ser rica en frutas y verduras, procurando una nutrición alcalina que favorezca la mejor situación metabólica con pocos radicales libres. Las frutas nos aportan vitaminas y minerales, son fuente de energía y especialmente de antioxidantes. En primavera y con alergia debemos nutrirnos de forma responsable y consciente, intentemos escoger alimentos frescos y ecológicos.
  5. La hidratación es fundamental durante el ejercicio. Debemos asegurar una correcta hidratación antes, durante y después de los entrenamientos. Procuraremos beber agua 2 horas antes de entrenar, verificando nuestro estado de hidratación mediante marcadores tan sencillos como el color de la orina, si es claro, la hidratación es adecuada, pero si es concentrada o anaranjado o incluso más oscuro, el grado de hidratación no es bueno. Un método fácil para comprobar nuestro grado de deshidratación durante el entrenamiento es pesarnos antes y después del ejercicio, con las mismas zapatillas y totalmente vestidos de deporte. Nos pesaremos en las mismas condiciones, así podremos evaluar la pérdida de peso, si es superior al 2%, hemos perdido demasiado líquido y debemos reponer durante el entrenamiento. Tengamos en cuenta, además, que las temperaturas son variables durante la primavera y podemos encontrar días calurosos, con más de 25ºC, en este caso, debemos aumentar la hidratación durante el ejercicio. Cada 20 min haremos pausa y tomaremos agua.

La deshidratación empeora los síntomas de alergia, por tanto, los días muy secos vamos a presentar más síntomas que los días lluviosos.

Saber que podemos correr los días de lluvia es fundamental, pero con algunas premisas, la ropa deberá ser técnica, es decir, que no absorba el agua para que se mantenga seca y ligera, además, que sea resistente al agua y transpirable.

Los chubasqueros no son la mejor opción, pero un cortaviento sobre la ropa técnica puede ser una buena idea, así como el uso de gorra o visera para proteger tus ojos. En cuanto a las intensidades de ejercicio, en días de lluvia vamos a tener que ir más atentos a las superficies de pisada por lo que la velocidad será menor. Si la lluvia es intensa deberemos optar por entrenamientos cruzados o de fuerza indoor.

Otro consejo muy interesante es proteger adecuadamente los ojos, ya que la alergia incide de manera especial en el lagrimeo. Cuando hacemos deporte al aire libre procuraremos ir en la misma dirección que el viento y si es posible proteger los ojos con unas gafas. De esta manera evitaremos un contacto directo del alérgeno con la mucosa lacrimal.

¿Existe una franja horaria idónea para salir a hacer deporte?

Las personas con síntomas alérgicos deberían evitar las primeras y las últimas horas del día, ya que son momentos de mayor polinización. Cuanto menos exposición, menos síntomas. Pero si no es posible, saldremos con la protección adecuada, nuestra mascarilla, que ya llevábamos para la protección de COVID19 y unas gafas.

Los ritmos serán algo más lentos de los habituales, pero al menos hacemos ejercicio e inducimos los cambios beneficiosos a nuestro organismo.

Por último, si nuestro estado es de cansancio, ya sea por síntomas de alergia o por un ejercicio extenuante que no se ha recuperado aún o por falta de descanso, lo apropiado es posponer el entrenamiento o hacer otro tipo de ejercicio en casa.

Ya estamos acostumbrados a hacer fuerza, bici, HIIT, estiramientos y podemos dejar de salir un día para recuperarnos y disfrutar del ejercicio en las mejores condiciones.

No debemos olvidar, que si a pesar de todo, no logramos contener toda la cascada de síntomas alérgicos, disponemos de unos fármacos, los famosos antihistamínicos y los broncodilatadores, que suelen ser muy efectivos, aunque pueden disminuir el grado de atención.

 Como todo fármaco, si son necesarios los tomaremos.

Las máscaras que utilizamos para salir nos vendrán muy bien, ya que además de protegernos del contagio por COVID19 van a impedir el paso de alérgenos a la vía respiratoria.

Recuerda que lavar las manos es fundamental en la protección contra el COVID19 y no tocar la cara. Pues estas medidas, también son efectivas para la alergia ya que mantendremos limpias las manos y no dispersaremos por el área nasal y oral los alérgenos que producen la alergia y la sintomatología.

Ahora, con información, sí que estamos preparados a salir a hacer ejercicio al aire libre, de forma responsable y minimizando los incómodos síntomas de la alergia estacional.