El Decamerón es una obra de la literatura clásica en la que se describe un aislamiento de 10 personas durante la peste bubónica en Italia del siglo xiv.

El Decamerón, Bocaccio

La obra de Bocaccio, el Decameron, describe cómo viven el aislamiento en el siglo xiv un grupo de siete mujeres y tres hombres.

Chaucer  y Petrarca, son también autores clásicos que escribieron sobre la vida durante las plagas, esa peste bubónica que asoló la población mundial desde su aparición hasta el siglo xix.

Solo en Europa, fallecieron alrededor de 25 millones de personas, dejando tras su paso, desolación y vacío.

Las epidemias nos han acompañado desde siempre, produciendo aislamiento, crisis, sentimientos apocalípticos.

En aquél momento, tampoco se conocía el origen de la pandemia, y desde luego, tampoco tenían ningún tratamiento para curarlo. Hoy, los antibióticos y las medidas higiénicas mantienen esa afección a raya.

Las plagas, como lo es la actual, se termina cuando se controla.

Fue producto de la falta de higiene, y del contacto entre animales y hombres. La peste se transmitía de ratas a humanos a través de la picadura de pulgas infectadas.

Se introducía en tu cuerpo una bacteria mortal que infectaba los ganglios linfáticos, llevándote a una muerte casi segura.

En alguna guerra, en China, y Mongolia, encontramos textos donde se describe la utilización de animales, o cuerpos infectados con peste como arma arrojadiza contra los enemigos.

La obra de Bocaccio se centra en éste momento histórico,  llegó a tener un éxito mundial, hoy forma parte de esos libros clásicos de lectura obligada.

Se compone de un conjunto de 100 relatos o cuentos cortos que escribieron un grupo de amigos de la alta sociedad, que huyen de la peste en Florencia y deciden irse a una casa a las afueras, durante dos semanas, esperando el fin de la epidemia.

Cuántos valerosos hombres, cuántas hermosas mujeres, cuántos jóvenes gallardos a quienes no otros que Galeno, Hipócrates o Esculapio hubiesen juzgado sanísimos, desayunaron con sus parientes, compañeros y amigos, y llegada la tarde cenaron con sus antepasados en el otro mundo!”

Extracto del Decamerón, de Bocaccio.

Un resumen

Es una situación parecida a la que estamos viviendo, donde éste grupo de amigos deciden aislarse juntos y hacer un juego, cada uno tenía que escribir un cuento, y se reunían para escuchar la obra que cada una había escrito.

Los temas que abordan son variados, amor, reflexión, virtud, fortuna, ingenio, erotismo.

Lo que pretenden es olvidar la pesadilla que han dejado en la ciudad, y pasar de la mejor manera su tiempo.

A medida que el tiempo va pasando, la obra pasa de ser triste y apesadumbrada, a tomar un punto de intriga, imaginación, incluso alegría.

Al final, se habla de cómo se puede cambiar una mala situación, en algo puro, la transformación de lo simple en algo maravilloso.

Un talento inherente al ser humano

Es la imaginación, la capacidad de ser creativos, de salir de la realidad con la ayuda de nuestro intelecto, de la capacidad artística.

En nuestra sociedad la parte de creación está muchas veces poco desarrollada por nuestro trabajo, o rutina diaria.

Ahora puede ser un momento de proponernos hacer éste ejercicio mental, y hacer, como ya hicieron en el siglo xiv, un juego literario.

En él, el desafío creativo consistía en ser cada uno rey por un día. Este, tenía el poder de proponer un tema que todos los demás debían desarrollar.

Las formas de arte no son solo la escritura, también podemos dibujar, pintar, esculpir, o lo que cada cual se invente en sus hogares.

No debemos dejar sitio al aburrimiento. No hay que abusar tampoco de los ordenadores ni de las pantallas.

Volviendo la vista atrás, buscamos inspiración para pasar nuestros días intentando ser mejores, o salir de ésta algo mejorados.

No es fácil. Llevamos ya muchos días, pero no sabemos los que nos quedan por delante. Y el tiempo es valioso. Intentemos aprovecharlo para algo útil, nuevo.

En los momentos de crisis, como el que estamos viviendo actualmente, pueden salir grandes obras maestras, como lo fue el Decamerón de Bocaccio. Solo tenemos que ponernos a ello. Dejar trabajar la imaginación. Buscar herramientas olvidadas, ejercitar músculos algo oxidados, y desafiar la creatividad y el intelecto.

Recomendación del Centro Médico Healthing.