Los caldos son  uno de los alimentos más curativos que se pueden tomar. Los viejos “remedios de la abuela” no pierden vigencia, y los queremos poner una vez más encima de la mesa, para  que no se nos olviden.

¿Por qué nos gusta recomendar los caldos?

Por sus múltiples beneficios para la salud.

La gripe es una amenaza, una preocupación para muchos.

La campaña de vacunación que en nuestro Centro Médico Healthing ha sido todo un éxito, ya que  nos cubre una importante parte de la prevención en contraer la gripe.

Pero, podemos hacer más cosas, para  reforzar nuestro sistema inmunológico, y  estar seguros de estar preparados  para afrontar cualquier reto.

Es importante conocer nuestro estado de salud.

Podemos empezar por pensar en nuestra alimentación. Y es difícil mejorar los beneficios que proporciona un caldo casero hecho con tiempo y buena materia prima.

¿Qué  nos proporciona el consumo de los  caldos?

Son muchos:

Los caldos proporcionan un colágeno de fácil asimilación. Esto va a repercutir en un apoyo al tracto digestivo, boca, esófago, estómago, intestino.

Todos los minerales y vitaminas recogidos en el caldo van a ayudar al sistema inmune.

También, la temperatura es importante. El caldo debe estar templado, o caliente. Mejora la temperatura corporal, ya  que cuando estás destemplado es fácil caer en la gripe.

Sabemos que en el intestino se encuentra la “base de operaciones” del sistema inmunitario. Si cuidamos de él, estaremos en mejor condición de combatir cualquier elemento extraño que nos agreda.

Es más fácil para muchos tomar un caldo que agua fría. Sobre todo en los meses de invierno.

Te conforta el organismo, aporta temperatura, relaja y da placer.

En momentos de gripe, hidratarse es importante.

Sobre todo cuando se va cumpliendo edad, beber se convierte en difícil, se pierde la sensación de sed.

Sin embargo el caldo se toma con más facilidad. Y los nutrientes que proporciona, en vitaminas y minerales, difíciles de mejorar.

  • Lleva a la relajación. Relaja el sistema nervioso, y es también un truco que puedes utilizar para inducir al organismo al descanso, al sueño.

Dormir es indispensable para estar sanos y fuertes.

Como se prepara

Lo más importante, la calidad de la materia prima, y lo siguiente, el tiempo de cocción.

Elige huesos y verdura de procedencia ecológica, piensa que lo que vamos a exprimir de éstos alimentos es lo que queremos que nos sane.

No tiene comparación un caldo hecho con huesos y verduras de primera calidad que otro con productos de explotación extensiva. Se ve en el resultado final.

La preparación es sencilla:

Se necesita;

  • Un pollo ecológico. Se retira a las dos horas, que es cuando la carne está ya hecha, se limpia y se vuelve a introducir los huesos.
  • Un hueso de ternera ecológico.
  • Verdura: zanahoria, apio, perejil, rábano.
  • Sal del Himalaya

Mete todos los ingredientes: huesos de pollo ecológico, alguno puedes incluir de ternera ecológica, verdura como apio, zanahoria, rábano, patata, sal rosa del Himalaya en una olla y que cueza a fuego lento por lo menos durante 10 horas.

Este es el tiempo mínimo. Los huesos son duros, y el colágeno lo obtenemos a base de tiempo de cocción. Lo puedes cocinar hasta 24 horas.

Puedes ir retirando la carne del pollo a las dos horas, y las verduras, que en ese tiempo ya han sacado su esencia. Pero mantén más los huesos, para conseguir extraer de la médula el colágeno, que es lo que nos va a proporcionar el nutriente que buscamos.

Cuando pase esas 10 horas, tendrás un caldo delicioso que puedes congelar lo que no vayas a utilizar e ir sacándolo cuando te convenga.

Cuando se enfría, sube a la capa superior la grasa, que se puede fácilmente retirar con una cuchara.

Adquiere textura gelatinosa. Ese es el colágeno.

Filtrarlo para sacar los trozos que no quieres tomar.

Tenlo siempre a mano.

No hay que pensar que todos los remedios para estar bien están en la Farmacia, o en el Herbolario, los mejores aliados para la salud están en mejorar los hábitos de vida, en la alimentación, pero también en el ejercicio físico, y en cuidar de nuestro estado emocional y descanso.

Son las tres patas indispensables para tener un buen equilibrio, y ésto es la base de la salud.