Hacer ejercicios de alta intensidad con mascarilla es pesado, pero es importante estar lo más protegidos que podamos. ¿Es necesario? ¿Qué mascarilla elegir?

La Medicina del deporte, nos hace más seguro el ejercicio de alta intensidad.

La Doctora Maria José Nuñez, Directora de Medicina del Deporte del Centro Médico Healthing, nos cuenta qué hacer con los entrenamientos de alta intensidad y las mascarillas.

En principio, siempre que salgamos a hacer deporte en áreas concurridas y no podamos mantener las distancias de seguridad, deberíamos utilizar mascarilla. Ésta deber ser cómoda, porque si no, ya nos conocemos, no la vamos a usar.

Lo ideal es llevar una mascarilla que no se caiga y que no apriete en exceso. Ahora mismo tenemos muchas opciones en el mercado y que cumplen muy bien todo lo que le pedimos a una mascarilla para hacer deporte.

Es cierto que muchas personas encuentran inconvenientes en utilizar la mascarilla para correr, pero no nos va a pasar nada por llevarla, no va a haber ninguna limitación, siempre que la intensidad vaya a ser moderada.

Si vamos a hacer entrenamiento de alta intensidad, que es algo que los corredores populares hacemos no más de dos veces a la semana, tenemos que buscar el lugar y el horario idóneos. Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que que el organismo no va a permitir desarrollar altas intensidades con limitaciones de flujo aéreo, ya que los receptores de CO2 indican claramente al sistema musculoesquelético que debe interrumpir este tipo de ejercicio.

Sentido común

Si aumentamos voluntariamente las intensidades a pesar de los ‘input’ que envía el organismo, llegaría un momento en que nos pararía, con espasmos, alteraciones de la respiración, metabólicas e incluso con molestias musculares intensas debido a las altas concentraciones de lactato y CO2. Esto no tiene porqué suceder, porque en altas intensidades no llevaremos mascarillas.

Lo ideal es tener el entrenamiento planeado, no solo en intensidad, también en horario y en localización. Ya sea en pista o en calle elegiremos un momento idóneo para el entrenamiento de intensidad.

 

Apliquemos el sentido común. Si salgo a correr por espacios concurridos, mejor llevo mascarilla. Si voy con amigos a correr, lo ideal es que me asegure de que tienen inmunidad o no es posible el contagio. Si no lo sé, tendré que adaptarme en las nuevas realidades y localizar el lugar más seguro para poder entrenar sin mascarilla. No es tan difícil, solo hay que aprender a adaptarse.

Una opción es realizar el test para saber si hemos pasado el virus o no y si tenemos inmunidad. Puede resultar útil en los grupos de entrenamiento, para conocer en el riesgo de contagio. Los test de coronavirus se pueden hacer, por ejemplo, en los centros de Healthing de Reebok Sports Club.

Le damos las gracias a la Doctora por sus recomendaciones.

Estamos pasando un verano especialmente caluroso. Los consejos relativos al horario y la intensidad del entrenamiento son de sentido común, al igual que mantenernos protegidos si circulamos por zonas donde nos encontramos con gente.

El virus nos ha demostrado que no va a dejarnos respirar hasta que seamos capaces de tener la responsabilidad de respetar las medidas que nos imponen. Pronto vendrá la vacuna, entonces podremos respirar tranquilos.

Hasta entonces, si tenemos que modificar nuestros horarios, tipo de ejercicio, y reducir la intensidad del mismo, hagámoslo. Necesitamos adaptarnos a los tiempos que nos ha tocado vivir. Además, se pueden hacer muchos ejercicios preparatorios para cuando todo esto pase.

Hay zonas más deshabitadas, donde podemos aprovechar más el no usar la mascarilla. Pero no lleguemos ni a ofender ni a poner en jaque la salud de los demás.

Hoy debemos entrenar la solidaridad, para recuperar y proteger la salud  de los que nos rodean, incluso la nuestra.

Está siendo más largo de lo que esperábamos. Pero es una carrera de fondo, y seguro que nosotros tenemos más cabeza, tenacidad y sentido común que ese minúsculo bichito que ha puesto el mundo a sus pies.