El disruptor endocrino es una sustancia química o natural que hace una reacción de interrumpir el normal funcionamiento hormonal orgánico.

¿Qué es un disruptor endocrino?

Es una sustancia química que interfiere, interrumpe,  el normal funcionamiento hormonal en humanos, o animales. Las hormonas tienen diferentes funciones en el cuerpo, y su alteración se traduce en problemas de diversa índole, como de fertilidad, malformaciones o cáncer.

Algunas son de origen natural, como ciertas plantas con fitoestrógenos, pero las más preocupantes son las elaboradas en los laboratorios, que están ampliamente utilizadas en todos los ámbitos de la sociedad, como en los plásticos y productos cosméticos.

¿De qué manera interfieren?

  • Confundiendo a los receptores celulares estrogénicos, así, se alteran las conductas sexuales y reproductivas.
  • Otras, actúan como antiestrógenos.
  • Cambian la síntesis y metabolismo de las hormonas sexuales, podemos llegar a observar el crecimiento de glándulas mamarias en machos.

Las dosis en las que se producen alteraciones pueden ser desde muy bajas, muy altas o intermedias. Es difícil de establecer, pero sabemos que se produce una acumulación en el organismo, que acaba causando efectos indeseados.

¿Cuáles son los efectos de la exposición a un  disruptor endocrino?

Patología o disfunción reproductiva:

  • Disminución del recuento espermático, hasta del 50% en algunos países.
  • Aumento de alteraciones en el desarrollo sexual (menarquia precoz, ginecomastia) y proliferación de endometriosis.
  • Aparición de mayor número de tumores en los órganos sexuales, tanto femeninos como masculinos.

¿Qué sustancias son disruptores endocrinos?

  • DDT, insecticida que empezó a utilizarse después de la segunda guerra mundial, en todos los sitios, especialmente en Asia, para luchar contra la malaria. Su utilización se terminó prohibiendo al observarse alteraciones en la fauna a nivel reproductivo graves.
  • Policloruros de bisfinelo, utilizados para la producción de refrigerantes y lubricantes. La patente la compra Monsanto, y unos científicos suecos estudian las consecuencias del contacto con éste producto, hasta que se prohíbe.
  • Bisfenol A, compuesto con el que se fabrican los plásticos duros, por ejemplo, los biberones, botellas de agua no desechables, y otros envases para conservar alimentos.

Este compuesto se comporta como un xenoestrógeno, y dentro del cuerpo se comporta como una hormona femenina.

Protege tu salud de los tóxicos industriales.

Al ser difícil hacer estudios con humanos, las pruebas se hacen con células de mama cancerosas, y éstas al ser expuestas a bisfenoles, su crecimiento es evidente.

Existe una lucha entre los gobiernos y las empresas, cada uno presentando pruebas de su  peligrosidad o inocuidad, pero en países como Francia, Suecia, Dinamarca, Bélgica alertan contra estos productos, y sobre todo en la utilización de éste material para la fabricación de juguetes y objetos que los niños se lleven a la boca.

Tampoco nos debemos fiar de los nuevos compuestos elaborados para sustituir al Bisfenol, ya que tienen características similares, y por lo tanto, son perjudiciales para la salud.

¿Cómo mantenernos a salvo?

No debemos “enloquecer” y ver solo peligros en cada esquina, pero estar informados y tomar medidas nos va a proteger de estar excesivamente expuestos a sustancias contaminantes.

Recordamos que hábitos como el sedentarismo, la ingesta excesiva de alcohol, o azúcares, tienen una incidencia probadamente mala para el organismo, por lo que debemos saber establecer las prioridades.

  1. Utilicemos botellas de cristal
  2. Cuidado con las latas. No las mantengas tiempo guardadas en el refrigerador, ni las utilices para calentar. Al abrirlas, pasa el contenido a un envase de vidrio.
  3. Las botellas de aluminio que frecuentemente se venden para llevar agua al campo, no son aconsejables, mejor utiliza acero inoxidable.
  4. No calientes el tuper, sobre todo si éste es de plástico duro.
  5. Al usar el microondas, cuidado con usar envases que no sean de cristal. Además, si tu alimento contiene grasas, aumenta el peligro, ya que el bisfenol es liposoluble.
  6. No reutilices vasos, platos, cubiertos de plástico. El calor del lavavajillas, saca los productos contaminantes.

Conclusión

Los avances en la industria hacen nuestra vida más cómoda, pero alguna de ellas puede perjudicar la salud.

Protege a los más débiles, como nuestros niños, y evita que se contaminen con objetos como juguetes y biberones cuya fabricación pueda ser dudosa.

Utilicemos cristal, que está libre de riesgo, no caigamos en productos baratos que puedan contener tóxicos en ellos.

El Centro Médico Healthing, está aquí para apoyar en todos los aspectos de la salud.