El colesterol tiene unos parámetros que son indicativos de posibles problemas a nivel cardiovascular. La dieta es una gran herramienta para ponernos a salvo.

Una dieta para el colesterol

Hasta los menos preocupados por el tema de la salud, saben lo que es el colesterol. Forma parte de cualquier chequeo por analítica, y, a pesar de que hay opiniones para todos los gustos, el control del colesterol “malo”, LDL,  es importante.

Aunque el mayor porcentaje de colesterol es de elaboración endógena, es decir, lo segrega nuestro propio hígado, también por vía exógena,  a través de la alimentación, podemos arreglar o hacer un buen estropicio en nuestros parámetros.

Hay varias razones de hipercolesterolemia, y las recomendaciones para mantenerla a raya, pasan por unas rutinas de  vida saludables, ejercicio, descanso, y una dieta equilibrada.

Hay una causa hereditaria en algunas personas que padecen un LDL elevado, éstas, además de cuidar sus hábitos, deben plantearse una medicación, o suplementación con levadura de arroz rojo.

Encontramos en algún alimento, características especiales que los hacen ser los “campeones” contra el colesterol elevado.

Os recomendamos incluirlos en vuestra dieta diaria, para poder beneficiaros de todas sus propiedades para la salud.

Estos son:

Los frutos secos

Nueces, avellanas, pistachos, almendras, lideran los frutos secos adecuados para el control en una dieta para bajar el colesterol. 45 gramos consumidos a diario no solo aportan calorías y  energía, sino que regulan el LDL.

Los aguacates

Es una fruta con propiedades muy saludables. Es rica en grasa monoinsaturada, y también en fibra, estanoles y esteroles.

Reduce el colesterol entre un 9 y un 35%, y es adecuado para la dieta anticolesterol, ya que por su composición, ayuda a que el intestino no absorba grasa perjudicial.

La avena

Es rica en betaglucanos, fibra soluble que impide la absorción de LDL.  Consumiendo 3 gramos al día, podemos aprovecharnos de sus propiedades, y los podemos potenciar si le añadimos frutos secos, fruta, semillas…

Omega 3

Los ácidos grasos Omega 3 no van a bajar la tasa de LDL, pero tienen una función cardioprotectora que debemos mencionar aquí.

Si lo incluimos en la alimentación, al menos dos veces por semana, nos aseguramos un control de los triglicéridos, presión arterial, y prevención de accidente cardiovascular.

Os recordamos que los pescados más ricos en omega 3 incluyen la caballa, el salmón, el atún, los arenques, o las truchas.

Antocianidinas

En éste grupo de alimentos nos encontramos los que tienen pigmentos de color rojo, azul, naranja, o rojo.

La remolacha, moras, granada, arándanos, incluso la piel de la berenjena, son ricos en antocianidinas.

El consumo propuesto para aprovechar sus propiedades es de 100 gramos diarios.

Otras recomendaciones

La forma de cocinar es vital. Limitar los fritos, e incrementar la cocina al vapor, a la parrilla, o al horno. La baja temperatura y la cocción lenta, fomenta además que los alimentos conserven sus vitaminas y minerales.

Cuando hablamos de colesterol, hablamos no solo de dieta, sino de estilo de vida. Ejercicio, control del estrés, bienestar, son tan importantes como la dieta que consumimos.

Eliminar o limitar al máximo la comida rápida, procesada, bollería industrial, azucares de las bebidas gaseosas, y fomentar la comida casera, comprar en los mercados locales y practicar el “slow food”.

Dedica tiempo a la cocina, si no puedes hacerlo a diario, aprovecha el fin de semana para comprar buenos productos, de los comercios del barrio, y disfrutar de una comida hecha con esmero.

Compártela con los que más quieres; estar a gusto, disfrutar y compartir buenos momentos es la mejor medicina para cualquier problema que se pueda tener.

Beber agua, mantener una buena hidratación también influye y ayuda a mantener en mejor estado nuestro intestino, evitando la excesiva absorción de colesterol.

Incrementa el consumo de carnes magras, como la del pollo, o el pavo, y evita o consume solo de vez en cuanto la carne grasa como la del cerdo.

Cuidarnos es importante. Lo que nos acostumbramos a hacer en edades tempranas, lo agradecemos en nuestra edad adulta.

Por eso, educa a los más pequeños en un estilo de vida saludable, enseñándoles la importancia de la buena alimentación, así como a que les guste el ejercicio, y las actividades al aire libre.

Centro Médico Healthing.