El déficit de vitamina D está muy extendido entre la población. Las consecuencias para la salud ya están muy estudiadas, y las enfermedades neurovegetativas se encuentran entre ellas.

El déficit de vitamina D es frecuente

La vitamina D es fundamental para absorber nutrientes esenciales para la salud. Todos  conocemos su importancia para la nutrición del sistema óseo, pero no se queda ahí.

Se ha estudiado la relación no solo en patología como la osteoporosis en adultos o el raquitismo en niños, sino en dolor crónico, obesidad, diabetes tipo 2, riesgo cardiovascular, síndrome de colon irritable y aumento de probabilidad de padecer demencia en edades avanzadas.

A nivel mundial un 88% de la población sufre una falta de ésa vitamina. En España, a pesar de las horas de sol que disfrutamos a lo largo de todo el año, un 50% está en déficit. Y éste porcentaje se eleva cuando llegan edades más avanzadas.

El fenómeno tan global de falta de vitamina D se puede deber a:

  • Un sobreuso de protección solar en verano.
  • Falta de exposición solar
  • Híper pigmentación de la piel
  • Edad avanzada, donde la piel tiene menor capacidad de síntesis de vitamina D
  • Malabsorción intestinal; debido a el consumo de fármacos, enfermedades metabólicas, renales o hepáticas, obesidad

¿Cómo podemos comprobar nuestro nivel de vitamina D?

La única manera de comprobar nuestros niveles de vitamina D, es a través de un análisis de sangre.

En vista del déficit global de la vitamina, se ha vuelto casi generalizado su comprobación rutinaria, en nuestros chequeos anuales.

Para recomendar una suplementación, es adecuado y aconsejable conocer cómo están los niveles, ya que al ser una vitamina liposoluble el exceso no se elimina con facilidad.

Dolor crónico, cáncer, patología neurovegetativa, diabetes, obesidad… cada vez se relaciona con más problemas de salud.

Importante

Otro afectado vital del déficit de vitamina D es el sistema inmune. Dentro de nuestras líneas de defensa, tenemos las “Células asesinas” o Natural killers, en inglés. Su misión es acabar con los patógenos, las agresiones que nos invaden, como virus o bacterias.

Los receptores de las células de las NK, tienen unas “antenas” para captar vitamina D. Este es un ingrediente vital  para que dichas células puedan  pasar a su forma activa.

El sistema inmune funciona de una manera altamente eficaz, pero para que sea así, necesita, primero, aprender; que identifique el patógeno que hay que eliminar, marcarlo, que se elaboren las células de memoria necesarias para hacer frente al ataque, y así, acabar con la invasión de manera segura.

Para ello, la vitamina D es parte insustituible de que el proceso se realice con éxito.

Mientras la vacuna del Covid 19 no esté disponible, el sistema inmunitario es nuestro mejor aliado.

Las patologías neurovegetativas

La falta de vitamina D también se relaciona con patologías como la demencia senil o el Alzheimer.

También se ha comprobado que juega un papel primordial en la memoria a corto plazo, y en la capacidad de memorizar, de aprender.

Recomendaciones del Centro Médico Healthing

A la hora de hacerte un análisis, comprueba que tus parámetros de vitamina D estén controlados.

Toma el sol durante 15 minutos sin protección solar, en horas que no sean las centrales del día, por la mañana, entre las 9 y las 11, para absorber los rayos del sol y asegurarnos de asimilar de la manera más natural de la vitamina D.

Toma suplementación siempre que lo necesites, y aumenta la ingesta mediante la dieta de alimentos que lo contengan, como el hígado, el salmón, los huevos camperos.

Ten cuidado con las dietas que eliminan las grasas saludables de tu alimentación. Los lípidos son indispensables para muchos procesos metabólicos, y su mala fama ha llevado a que aparezcan problemas de salud. La dieta debe estar siempre controlada por un médico o nutricionista.

La dieta antinflamatoria, en la que se disminuyen los azúcares de la alimentación, y se aumentan las grasas saludables, puede ser un camino inteligente de  curarnos a través de la comida.

Durante el verano, si estás de vacaciones, aprovecha para mimarte, cuidar de tu alimentación, del descanso, del ejercicio. Es un momento de recargar, y hay que aprovecharlo.