El sedentarismo es una pandemia, que trae consigo consecuencias graves a corto, medio y largo plazo. No es difícil de subsanar, pero hay que ponerse a ello.
El sedentarismo, mata
El tabaquismo mata, está comprobado. Cada cigarrillo resta 11 minutos de vida, y es la causa primera de muerte por cáncer de pulmón.
Pues el sedentarismo también resta vida. Cuantas más horas de sillón practiques, menos salud cardiovascular, metabólica, tendrás. Menos tiempo de vida saludable.
Según la OMS, el sedentarismo es el cuarto motivo de muerte prematura en el mundo, responsable del 9% de las defunciones en adultos.
A mayor sedentarismo, más posibilidades de tener enfermedades como la diabetes o problemas a nivel cardíaco.
Un aviso a tener en cuenta: aunque hagas ejercicio, el estar sentado horas sin moverte es causa y origen del problema de salud.
El movimiento corporal debe distribuirse a lo largo del día. No vale estar sentado en una silla durante, por ejemplo, 6 horas y luego hacer una hora de gimnasio, dos veces por semana.
Romper el sedentarismo implica no estar sentado en la misma postura durante tanto tiempo. No se arregla con entrenamiento de vez en cuando.. Algo más tenemos que meter, que cambiar.
Movernos. Igual que cuando haces un viaje en coche, que no debes conducir más de dos horas seguidas. Debes parar, bajar, estirar las piernas, descansar, para recuperar la capacidad de concentrarte con garantías en la seguridad de la conducción.
¿Qué podemos hacer?
Está claro, los trabajos de oficina implican estar sentados delante de pantallas durante horas.
No hace falta que abandones tu puesto laboral. Pero ten presente que cada hora, debes levantarte de la silla, y moverte. No solo para ir al cuarto de baño. Sino caminar un poco, estirarte, que se mueva la sangre en las venas y arterias.
Al principio puede resultar engorroso, pero date tiempo, acostúmbrate. Recuerda, que estar sentado durante seis horas aumenta el riesgo de muerte temprana, y problemas graves de salud cardiovascular, aunque hayas conseguido meter en tu rutina un par de veces por semana de entrenamiento en el gimnasio.
Por lo que levántate. Introduce en tu rutina la costumbre de moverte, de caminar. Todos los días, entre 10.000 y 15.000 pasos. Evita los ascensores. Sube las escaleras a pie. Aprovecha todas las ocasiones del día para no estar quieto.
El movimiento hace que tu cuerpo funcione. La sangre circula. Te oxigenas. Evitas estancamientos, por lo que previenes problemas como la flebitis, los trombos, los problemas causados en su origen por algo tan simple como es el sedentarismo.
No es una cuestión de invertir mucho tiempo, del que muy probablemente carezcas. Con unos minutos, varias veces al día, por lo menos 3, estás poniendo tu salud “a salvo”.
Hay mesas diseñadas para estar trabajando de pie. Si no estás acostumbrado, intenta hacerlo poco a poco. Tu salud te lo va a agradecer.
Pero si eso no está a tu alcance, puedes para obligarte a hacer ese cambio en tu vida, poner la alarma en tu reloj cada 50 minutos, y así obligarte a levantarte, durante unos minutos.
Ese dolor de espalda persistente que te tiene tomando analgésicos, puede ser debido a la falta de circulación, por la falta de movimiento.
En cuanto te levantas, y, caminas o te mueves, todos los procesos bioquímicos de la sangre mejoran, el colesterol, los triglicéridos, la glucemia, la tensión arterial, todos los mecanismos se ponen en acción para dar energía a los músculos, a las células.
Mantenemos a raya
Los problemas de absorción de calcio, que producen la osteoporosis, la debilidad del esqueleto, sostén del cuerpo.
Evitas el envejecimiento prematuro. La falta de circulación, el exceso de sillón, disminuye el riego de todos los órganos, y por lo tanto, su peor funcionamiento. Los sedentarios envejecen antes.
Otro punto importante a destacar es que también decae con el sedentarismo el riego en la cabeza, por lo que podemos perder cualidades como la memoria, la capacidad de aprendizaje, de lógica, de estar alerta.
Moverse es como un superalimento. No subestimes su poder. No hace falta echar horas en el gimnasio, ni correr maratones. Pero es imprescindible si quieres estar bien, y disfrutar de buen estado físico y mental, incluir el movimiento en tu rutina para contrarrestar el sedentarismo.