El azúcar es perjudicial, porque lo consumimos en exceso. Bájalo siguiendo los consejos que te damos en éste artículo.

El azúcar, recomendaciones dietéticas

Esta controvertida sustancia sabemos que causa problemas de salud si se consume en exceso. Esto ya nadie debe ponerlo en cuestión.

Para desgracia de pasteleros,  la OMS  ha puesto la cifra de 25 gramos de consumo diario máximo de azúcar en la dieta.

¿Cuánto es esta cantidad? Para no complicarnos la vida con balanzas, podemos pensar, que aproximadamente, una cucharada de azúcar equivale a unos 15-20 gramos. Si no apuramos demasiado la frenada, esa sería el consumo máximo que podemos comer diariamente.

Pero tenemos que ser conscientes de que la mayor parte se encuentra oculta en alimentos procesados, bollería, bebidas gaseosas, enlatados, embutidos, postres, etc, por lo que si no queremos estar leyendo la pequeña letra de la composición de los productos, la buena opción es eliminarlos de la rutina diaria.

Consejos para hacer el camino más corto

Podemos intentar hacer una guerra al azúcar con un poco de ayuda:

  • Tienes que estar convencido de los beneficios que vas a obtener en la salud. Estar informado, leer sobre el tema, es una forma de saber más sobre el tema. Te recomendamos: “Suicidio por el azúcar” de Nancy Appleton, “Azúcar, azúcar, …” de M.O. Brucker
  • Lo primero, dejar de beber gaseosas, que tienen un promedio de 10 cucharadas de azúcar por lata, y zumos de fruta. Con esto te vas a quitar importantes picos de insulina, importante primer paso para atacar la adicción  al azúcar.
  • Por un tiempo, por lo menos, no compres comida preparada, ni enlatada, aliméntate de productos de mercado. Puede ser en principio complicado, pero hay recetas rápidas y sencillas de las que puedes echar mano. Te dejamos este link que tiene unas recetas estupendas.

https://dehesaelmilagro.com/

  • Si comes a menudo fuera, elige en el menú comida saludable, como platos de verduras a la plancha, que son mejores para ti.
  • Asegúrate de consumir suficiente proteína y grasa, y que la proporción de vegetales que tengas en el plato sea generosa. No es cuestión de pasar hambre.
  • Ponte un reto: deja completamente las chuches y los azúcares refinados durante dos semanas. Como tratamiento de shock. Después de este tiempo, habrás pasado la desintoxicación y te va a sorprender cómo recuperas vitalidad, energía, salud intestinal, sueño, incluso recuperas el gusto de los sabores que antes estaban ocultos por el exceso de dulce.
  • Los momentos difíciles compartidos se hacen más ligeros; encuentra amigos, familiares, que se encuentren en la misma situación que tú. Comparte con ellos experiencias, éxitos en el proceso, recetas que te han gustado, incluso salir a hacer ejercicio con ellos, o cualquier otra actividad que te pueda ayudar en el camino.
  • Hay un mineral, el cromo, que ayuda a quitar el ansia por tomar dulce. Y un aminoácido, la L-glutamina. Si lo necesitas, acude a un médico o terapeuta para que te informe.
  • Aprovechando el buen tiempo, sal a la calle, pasea, diviértete, y aléjate de la nevera. ¡Hay vida fuera de la cocina!
  • Se puede comer cosas muy ricas, platos bien condimentados, apetecibles. Cuida bien lo que te llevas a la boca. Hay yogures, kéfir, que si le añades frutas al gusto, frutos secos, semillas, los transformas en alimentos muy apetecibles. Endulzar de ésta manera es una opción saludable.
  • Educa a los niños en esta nueva forma de comer. La forma de comer de los más pequeños, empieza a edades muy tempranas. No demos como recompensa caramelos, pensemos en otras cosas que no les perjudiquen.

Resultados

En un mes, la mejora en la salud va a ser evidente. Probablemente bajarás de peso. Vas a sentirte más alegre, vivo, ligero, y recuperarás sabores  que disfrazabas con demasiado dulce. La piel estará más luminosa. Las articulaciones también te lo agradecerán. Recuperarás la salud intestinal.

No bajes la guardia. Como cualquier adicción, y esta sustancia lo es, en cuanto te descuides corres el peligro de volver a caer en lo mismo. Si así ocurre, no pasa nada, pues tendrás que volver a empezar.

Las costumbres alimenticias son difíciles de cambiar, por lo que si fallas, no abandones, ni pienses que no hay nada que hacer.

De forma paulatina, y siguiendo los consejos que El Centro Médico Healthing te ha dado, lo conseguirás.